Responsables de las Naciones Unidas y de la Organización Mundial de la Salud (OMS) condenaron el asesinato de una enfermera que participaba en la respuesta al brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC). El ataque ocurrió en la localidad de Bafwasende, donde otro trabajador sanitario resultó gravemente herido. Las autoridades internacionales exigieron una investigación y advirtieron sobre la necesidad de garantizar la seguridad del personal médico.

La enfermera fue asesinada el sábado mientras atendía una alerta relacionada con el ébola en Bafwasende, una localidad rural de la provincia de Tshopo, en el este de la República Democrática del Congo. Según la información difundida por las Naciones Unidas, el ataque fue perpetrado por manifestantes y dejó a otro trabajador sanitario con lesiones graves, por las que permanece hospitalizado.

El incidente ocurrió mientras los equipos de salud intensifican sus esfuerzos para contener uno de los brotes más mortíferos registrados en el país africano.

Exigen investigar el ataque y proteger al personal médico

Julien Harneis, coordinador principal de la respuesta de la ONU al ébola, expresó sus condolencias a los familiares y compañeros de la enfermera fallecida y condenó el ataque. También pidió una investigación exhaustiva para esclarecer lo sucedido.

Harneis instó a las comunidades a colaborar con los equipos sanitarios y garantizar que puedan desarrollar sus labores sin poner en riesgo sus vidas. La protección del personal médico resulta fundamental para mantener la vigilancia epidemiológica, atender a los pacientes y limitar la transmisión de la enfermedad.

Por su parte, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, manifestó su pesar por la muerte de la trabajadora y deseó una recuperación completa al sanitario herido. El funcionario recordó que quienes participan en la protección de las comunidades frente a enfermedades mortales deben poder desempeñar sus funciones en condiciones de seguridad y dignidad.

Un brote con miles de casos y muertes

De acuerdo con las cifras de la OMS citadas en el reporte del 26 de octubre de 2026, la República Democrática del Congo acumula más de 9,760 casos y aproximadamente 4,727 muertes desde que el brote fue declarado el 15 de mayo.

La epidemia está asociada al virus Bundibugyo, una de las especies del virus del Ébola para las que, según la información publicada, no existe una vacuna aprobada. El brote comenzó en el este del país y se ha extendido a ocho provincias: Bajo Uele, Alto Uele, Ituri, Kivu del Norte, Kivu del Sur, Ubangi del Sur, Tshopo y Ubangi del Norte.

La expansión territorial y el número de víctimas han incrementado la presión sobre los sistemas sanitarios y los equipos que trabajan en la identificación de casos, el seguimiento de contactos y la atención de las personas afectadas.

Nigeria refuerza la vigilancia tras detectar un caso

La respuesta internacional también se mantiene activa después de que Nigeria confirmara su primer caso de ébola de este episodio. La paciente es una mujer que había viajado desde Uganda, país que declaró concluido un brote más pequeño en agosto.

La mujer y su esposo, identificado como uno de sus contactos, fueron trasladados a Suiza mediante una evacuación médica el lunes por la mañana. Según la OMS, ambos son ciudadanos suizos y la paciente se encontraba clínicamente estable al momento del traslado.

El director regional de la OMS para África, Mohamed Janabi, destacó la labor de los equipos médicos nigerianos, que atendieron a la paciente durante la fase aguda de la enfermedad y lograron estabilizar su estado antes de la evacuación.

Janabi reconoció el trabajo del Gobierno, los profesionales sanitarios, los equipos clínicos y los servicios de emergencia que participaron en la respuesta. Sin embargo, advirtió que mantener la vigilancia sigue siendo esencial para detectar posibles contagios y evitar nuevas cadenas de transmisión.

Nigeria continuará supervisando a 52 personas que tuvieron contacto con el caso confirmado. Mientras tanto, Suiza asumirá la atención médica posterior de la paciente y el seguimiento de su esposo.

La seguridad sanitaria, una prioridad

El asesinato de la enfermera pone de relieve los riesgos que afrontan los trabajadores sanitarios durante las emergencias epidemiológicas. La OMS y las Naciones Unidas insisten en que el acceso seguro de los equipos médicos es indispensable para contener el brote y proteger a las comunidades.

La vigilancia, el seguimiento de contactos, la atención oportuna y la cooperación comunitaria continúan siendo elementos centrales de la respuesta frente al ébola, tanto en la República Democrática del Congo como en otros países que han notificado casos o mantienen medidas preventivas.

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