Desde Alemania, un tribunal internacional evaluará si corresponde imponer restricciones urgentes al proyecto petrolero Sea Lion

Notipress.- El futuro de uno de los principales proyectos petroleros del Atlántico Sur enfrenta una decisión judicial que podría alterar sus planes de desarrollo. Argentina presentó este 13 de octubre una solicitud de medidas provisionales ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar para detener la explotación británica en las Islas Malvinas.

Tras presentar su solicitud internacional, el Gobierno de Javier Milei busca detener las actividades petroleras de Sea Lion en la Cuenca Malvinas Norte. La iniciativa llega después del vencimiento del plazo de dos semanas concedido al Reino Unido para suspender las operaciones vinculadas con hidrocarburos.

Según informó la Oficina del Presidente, el objetivo consiste en preservar los derechos soberanos reclamados por Argentina y evitar decisiones unilaterales que agraven la controversia territorial. Reino Unido, por su parte, sostiene que las actividades petroleras cuentan con autorizaciones válidas conforme a las normas que considera aplicables.

Qué medidas solicita Argentina y cómo afectarían a Sea Lion

La presentación incluye cuatro requerimientos destinados a limitar las actividades petroleras mientras continúa el procedimiento arbitral iniciado por Argentina el 28 de septiembre.

El primero solicita impedir nuevas actividades de explotación o la continuación de operaciones vinculadas con Sea Lion, desarrollado por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration. También reclama restringir el uso de información obtenida durante las exploraciones cuando pueda perjudicar los derechos argentinos sobre los recursos marítimos.

Otro pedido exige que Reino Unido deje de obstaculizar las obligaciones de protección ambiental que Argentina invoca sobre las áreas marítimas disputadas. Finalmente, solicita evitar nuevos permisos de explotación y otras decisiones capaces de profundizar la controversia entre ambos países.

Sea Lion se encuentra aproximadamente 220 kilómetros al norte de las islas, con perforaciones de desarrollo previstas para 2027 y producción comercial proyectada para 2028. Una suspensión judicial podría modificar ese calendario y afectar las actividades preparatorias, dependiendo del alcance concreto de las restricciones que eventualmente se ordenen.

Qué puede decidir el Tribunal del Mar

El procedimiento se fundamenta en el artículo 290 de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Esta disposición permite solicitar medidas provisionales para preservar derechos o prevenir daños graves al medio marino mientras se constituye un tribunal arbitral.

Los jueces deberán examinar si existe una base jurídica suficiente para intervenir y si las circunstancias justifican adoptar medidas urgentes. Podrán aceptar total o parcialmente los pedidos argentinos, rechazarlos o establecer restricciones diferentes de las solicitadas.

Una eventual resolución favorable no significaría que el tribunal haya reconocido la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, también denominadas Falkland Islands. La controversia territorial permanece pendiente entre Argentina y Reino Unido, mientras Naciones Unidas mantiene su llamado a una solución negociada.

La Resolución 2065 de 1965 reconoció la existencia de esa disputa, mientras la Resolución 31/49 de 1976 pidió evitar modificaciones unilaterales.

Si se conceden medidas provisionales, serán obligatorias para las partes y podrán ser revisadas posteriormente por el tribunal arbitral encargado del procedimiento principal. Hasta entonces, la presentación argentina no suspende automáticamente Sea Lion, cuyo desarrollo continúa sujeto a las decisiones empresariales y al resultado judicial.