El Banco de México anunciará este jueves 5 de noviembre su penúltima decisión de política monetaria de 2026. La mayoría de los analistas espera que mantenga la tasa de referencia en 6.50 %, aunque la depreciación del peso y los riesgos inflacionarios mantienen abierto el debate sobre la posibilidad de nuevos ajustes.

El Banco de México (Banxico) se prepara para anunciar una nueva decisión de política monetaria en un escenario marcado por la incertidumbre financiera, las presiones sobre el tipo de cambio y una inflación que todavía exige cautela. La expectativa predominante entre los especialistas es que la institución mantenga su tasa de interés de referencia en 6.50 %, nivel que permanece sin cambios desde septiembre.

La reunión de este jueves 5 de noviembre será la penúltima decisión monetaria del año y se produce después de que la Junta de Gobierno optara por hacer una pausa en su ciclo de recortes durante septiembre. En aquella ocasión, el banco central consideró necesario mantener una postura prudente ante los riesgos para la estabilidad de los precios y las condiciones financieras internacionales.

Sin embargo, el panorama no está completamente definido. Las minutas de la reunión de septiembre, publicadas el 8 de octubre, revelaron que tres de los cinco integrantes de la Junta de Gobierno estaban dispuestos a evaluar nuevos recortes, dependiendo de la evolución de la inflación y de las condiciones económicas.

La mayoría de los analistas anticipa que no habrá cambios

Las previsiones del mercado apuntan a una continuidad de la tasa en 6.50 %. De acuerdo con la Encuesta Citi de Expectativas de la segunda quincena de octubre, 25 de los 37 especialistas consultados esperan que Banxico mantenga el nivel actual durante el resto de 2026 y todo 2027.

En contraste, tres analistas anticipan algún movimiento durante los últimos meses de este año, mientras que nueve consideran que podría producirse un ajuste en 2027. Entre las instituciones que contemplan un recorte de 25 puntos base en la reunión de noviembre se encuentran Bankaool, Finamex y UBS.

La encuesta también refleja que la mediana de las expectativas para la tasa de referencia se mantiene en 6.50 % tanto para el cierre de 2026 como para el de 2027. Por su parte, el consenso de los especialistas consultados directamente por Banxico coincide en mantener ese nivel durante ambos años.

El análisis de Bank of America también apunta a una pausa monetaria, con una posible votación de cuatro integrantes a favor de mantener la tasa y uno en contra. No obstante, la institución reconoce que existe una probabilidad relevante de que se apruebe una reducción.

La inflación y el crecimiento económico mantienen la atención del mercado

Los resultados de la encuesta de expectativas de octubre del propio Banco de México muestran un ligero ajuste al alza en las previsiones inflacionarias. La estimación mediana para la inflación general al cierre de 2026 pasó de 3.87 % a 3.88 %, mientras que el pronóstico de crecimiento económico mejoró de 1.4 % a 1.5 %.

Estas cifras reflejan un panorama de crecimiento moderado, acompañado de presiones sobre los precios que todavía deben vigilarse. Aunque la inflación prevista se mantiene relativamente estable, cualquier depreciación adicional del peso podría encarecer determinados productos importados y trasladar presiones a los precios internos, dependiendo de la magnitud y duración del movimiento cambiario.

En este contexto, Banxico debe equilibrar dos objetivos económicos relevantes: evitar que las condiciones monetarias restrinjan innecesariamente la actividad productiva y, al mismo tiempo, mantener una postura suficientemente firme para consolidar la convergencia de la inflación hacia su objetivo.

La depreciación del peso añade incertidumbre a la decisión

Uno de los factores que ha adquirido mayor relevancia en las últimas semanas es el comportamiento del tipo de cambio. El peso mexicano cerró octubre alrededor de 18.80 unidades por dólar, después de registrar una depreciación cercana al 4 % durante el mes y acumular ocho semanas consecutivas de pérdidas frente a la moneda estadounidense.

De acuerdo con información publicada por El Economista y datos del Banco de México, la cotización interbancaria terminó octubre en 18.8037 pesos por dólar, frente a las aproximadamente 18.08 unidades registradas al cierre de septiembre.

Entre los factores que explican este comportamiento se encuentran el fortalecimiento internacional del dólar, la incertidumbre comercial y la reducción del diferencial entre las tasas de interés de México y Estados Unidos. Este último elemento resulta particularmente importante porque los rendimientos relativamente elevados en México han sido un incentivo para mantener inversiones en instrumentos denominados en pesos.

Una reducción adicional de la tasa de Banxico podría disminuir ese atractivo, aunque el efecto sobre el tipo de cambio dependerá también de las decisiones de la Reserva Federal estadounidense y de las condiciones generales de los mercados internacionales.

Por ello, instituciones como Banamex han advertido sobre los riesgos de realizar nuevos recortes en un momento de depreciación cambiaria. La preocupación se concentra en que una combinación de menor diferencial de tasas y mayores presiones sobre el peso pueda complicar el control de la inflación.

Una decisión relevante para el cierre de 2026

La resolución de este jueves será observada de cerca por inversionistas, empresas y consumidores, debido a sus posibles implicaciones sobre el crédito, el ahorro y el comportamiento del peso frente al dólar.

Una tasa de referencia elevada encarece el financiamiento para empresas y hogares, pero también contribuye a moderar el consumo y las presiones inflacionarias. Por el contrario, una reducción puede favorecer el acceso al crédito y estimular la actividad económica, aunque sus efectos deben evaluarse en función de las condiciones de precios y del entorno financiero.

En consecuencia, el resultado de la reunión no dependerá exclusivamente de las previsiones de los analistas, sino de la valoración que realice la Junta de Gobierno sobre los riesgos inflacionarios, la evolución del tipo de cambio y las perspectivas económicas nacionales e internacionales.

Por ahora, el consenso del mercado favorece la continuidad de la tasa en 6.50 %. Sin embargo, la división de opiniones dentro del propio banco central y la reciente debilidad del peso muestran que el ciclo de ajustes monetarios todavía enfrenta decisiones complejas. El anuncio permitirá conocer si Banxico considera que las condiciones actuales justifican prolongar la pausa o si existen elementos suficientes para modificar nuevamente el costo del dinero en México.