La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que México combina crecimiento económico con una mayor distribución de la riqueza y destacó que el país explicó el 60% de la reducción de la pobreza por ingresos en América Latina durante 2024, de acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). La mandataria también resaltó el crecimiento de la actividad industrial, que aumentó 0.6% en agosto de 2026 respecto al mes anterior y 3.6% a tasa anual, según cifras del INEGI.
La reducción de la pobreza en la región
Durante su conferencia matutina del jueves 15 de octubre, Sheinbaum sostuvo que los resultados económicos de México reflejan una combinación de crecimiento y políticas orientadas a mejorar los ingresos de la población. Como respaldo, citó el informe Panorama Social de América Latina y el Caribe 2025, publicado por la CEPAL.
El documento señala que la disminución de la pobreza por ingresos en la región durante 2024 se explicó principalmente por los resultados de México y, en segundo lugar, de Brasil. Según el organismo, México representó el 60% de la reducción regional de la población en situación de pobreza, mientras que Brasil aportó alrededor del 30%.
La CEPAL estimó que el 25.5% de la población latinoamericana —unos 162 millones de personas— vivía en situación de pobreza por ingresos en 2024. La cifra representó una reducción de 2.2 puntos porcentuales frente a 2023 y constituyó el nivel más bajo de la serie comparable presentada en el informe.
El dato del 60% se refiere a la contribución de México a la disminución regional de la pobreza durante ese año; no significa que la pobreza mexicana haya caído 60% ni que ese porcentaje de la población regional haya salido de esa condición.
Salarios y programas sociales, parte de la estrategia gubernamental
Sheinbaum atribuyó los avances señalados a la política económica de su administración, que incluye incrementos salariales, los Programas para el Bienestar y proyectos de infraestructura. La presidenta defendió el enfoque denominado Humanismo Mexicano y la llamada Economía Moral, con los que su Gobierno plantea impulsar la prosperidad compartida.
La mandataria argumentó que el crecimiento económico no garantiza por sí solo una mejora en las condiciones de vida, por lo que consideró necesario acompañarlo de medidas que favorezcan la distribución de los ingresos. No obstante, establecer cuánto corresponde a cada política pública requiere analizar por separado sus efectos y la evolución de otros factores económicos y sociales.
México destaca por el crecimiento del PIB en el segundo trimestre
La presidenta también recordó que México registró un repunte de su Producto Interno Bruto (PIB) durante el segundo trimestre de 2026. De acuerdo con datos publicados por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la economía mexicana creció 1.4% respecto al trimestre anterior, después de una contracción de 0.3% en el primer trimestre.
Sheinbaum señaló que este desempeño colocó a México entre los países de la OCDE con mayor crecimiento trimestral durante ese periodo. Sin embargo, la posición exacta en el ranking depende del conjunto de países con datos disponibles y de las revisiones estadísticas posteriores.
La mandataria relacionó el comportamiento de la economía con el impulso a la construcción, los proyectos de vivienda pública y las obras de infraestructura, entre ellas carreteras, puertos, ferrocarriles y aeropuertos. También mencionó el Plan México como parte de la estrategia para fortalecer la inversión y la actividad productiva.
La actividad industrial creció 3.6% a tasa anual
Otro de los indicadores mencionados por Sheinbaum fue el desempeño de la actividad industrial. El INEGI informó el 12 de octubre que, en agosto de 2026 y con cifras desestacionalizadas, el indicador aumentó 0.6% respecto al mes anterior y 3.6% frente a agosto de 2025.
El avance anual estuvo acompañado por un crecimiento de 7.9% en la construcción y de 3.2% en las industrias manufactureras. En contraste, la minería registró una disminución anual de 0.8%. Estas diferencias muestran que la recuperación no fue uniforme entre los componentes del sector industrial.
La construcción fue uno de los rubros que más contribuyeron al resultado anual, un dato congruente con la importancia que el Gobierno ha asignado a la vivienda y a los proyectos de infraestructura. Aun así, la evolución de un solo mes no basta para establecer una tendencia sostenida ni para determinar por sí misma el desempeño general de la economía.
El reto de convertir el crecimiento en bienestar
Sheinbaum reiteró su optimismo sobre la trayectoria económica del país y afirmó que la combinación de inversión, infraestructura, aumentos salariales y programas sociales permitirá mantener el crecimiento y ampliar sus beneficios.
Los datos de la CEPAL, la OCDE y el INEGI ofrecen referencias para evaluar algunos de los argumentos presentados por la presidenta. La reducción de la pobreza regional en 2024 y el repunte de la actividad industrial en agosto de 2026 son indicadores verificables; la medida en que esos resultados se traduzcan en mejoras duraderas del bienestar dependerá también de la evolución del empleo, los ingresos reales, la productividad y las condiciones de vida de los hogares.


