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César Bojórquez: un alcalde que escapa de la fácil comprensión

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César Bojórquez Zapata ha resultado demasiado combatiente
con el gobierno estatal que como se le suponía al inicio de esta gestión
municipal. Lo malo es que ha predominado el doble discurso y la doble moralidad
en su actuar: por un lado habla de la coordinación positiva entre las
autoridades del estado y municipio, sin embargo, no ha fallado en ninguna
oportunidad de achacar al Ejecutivo las diferencias en la forma de gobierno.

En programa de radio, en el noticiero EN CONTACTO de Sistema
Rasa, en esta semana que se presentó para hablar de temas diversos, no perdió
la ocasión de afirmar que en el municipio no hay cuentas pendientes porque son
buenos pagadores. En alusión al problema de la falta de liquidez con algunos
proveedores del Gobierno del Estado que se han quejado de incumplimiento en las
obligaciones económicas contraídas en los contratos de servicio.

¿Qué es lo que le mueve a César Bojórquez esta campaña de
constante golpeteo con el Gobierno del Estado?

Sin duda se acercan las elecciones intermedias, donde se
pone en juego la presidencia municipal. Ya desde Manuel Fuentes el PAN ha
disminuido su preferencia electoral. Si bien se dice que César ganó en el 2007,
en la realidad la diferencia fue tan mínima que una batalla de revisión legal
el resultado pudo haber sido fácilmente cambiado. Todo esto sin olvidar que la
elección a la gubernatura, fue indudablemente Ivonne Ortega Pacheco quien le
ganó en la capital al candidato panista Xavier Abreu Sierra.

Con la renovación generacional del PRI, que ha inyectado no
solo de juventud en sus cuadros políticos, sino también, frescura y mucho
impulso, la competencia por el gobierno municipal de Mérida ya no resulta
sencilla de retenerse a favor del partido blanquiazul.

No hay que olvidar que César Bojórquez ha mostrado
incapacidad para resolver los problemas del transporte y la basura, los dos
talones de Aquiles de la administración municipal. Del primero resultó mucho
más sencillo no continuar con el convenio con el Gobierno del Estado que la
facultaba a organizar y vigilar el transporte público en Mérida. Así como se
hizo durante los seis años anteriores en la administración panista, que sin
ningún problema, operaron en el mismo esquema como se encuentran las cosas al
iniciar su gestión.

Si tanto se requería defender la autonomía municipal,
entonces ¿por qué no se hizo nada en ese sentido en materia de transporte
público durante los seis años cuando dominaron los panistas los gobiernos
municipales y  estatal, además de mayoría
en el legislativo?

En el caso de la basura hoy hay una anarquía que
difícilmente es explicable para los ciudadanos. Se dice que SUPSA, quien no
escapa de irresponsabilidad para miles de ciudadanos que sufrimos su
incumplimiento, ya dejaría de dar el servicio. De hecho, en la colonia Chichen
Itzá, en el oriente de la ciudad, son camiones del Ayuntamiento que hacen la
recoja de basura con mucha eficiencia y eficacia; pero al mismo tiempo, son los
cobradores de la empresa castigada quienes pasan a la casa a cobrar… ¿cómo
entender eso? ¿Qué es lo que está sucediendo al respecto? Porque parece que es
una canasta revuelta, no se ve orden, ni disciplina.

Hay muchos problemas y retos en la sociedad, muchos más que
la controversia que en el oscurito, sin la consideración y discusión del
cabildo inició contra la Coordinación Metropolitana de Yucatán. Hoy cuando el
crecimiento urbano demanda un trabajo más científico, ordenado y sustentado,
además de poder acceder a los fondos de programas metropolitanos, que en no están
en su facultad y competencia consolidar por sí mismo una zona metropolitana,
sino que está conformarse desde el Gobierno del Estado.

Si tales fondos no son nuevos, se vuelve a insistir ¿Por qué
no se hizo, al igual que los cambios en el transporte público en el sexenio
pasado?

Esto sin dejar de mencionar su demanda del traspaso de la
JAPAY, misma que nunca exigió siendo el Director en los tiempos de Patricio.

Quiero entender a César Bojórquez y al PAN de Yucatán.
Cuando pudieron no lo hicieron, y ahora que no pueden, atacan sin más al actual
gobierno, que obviamente es contrario.

Los pasos en la azotea se escuchan… es por ello, que César
Bojórquez y el PAN están preocupados. Muchos ciudadanos ya nos dimos cuenta que
no hay mucha honestidad en sus planteamientos, simplemente que juegan de
acuerdo a sus propios intereses.