Más allá del costo, las empresas quieren obtener mayor valor de los viajes corporativos
Notipress.- Las empresas están replanteando la manera de obtener valor de los viajes corporativos, con una gestión que apunta a aprovechar cada desplazamiento sin limitar la decisión al costo. En entrevista con NotiPress, Beat Wille, managing director para Latinoamérica de BCD Travel, explicó que el objetivo es ayudar a las compañías a tratar el gasto en viajes de negocios como una inversión y administrarlo con mayor control.
El precio continúa siendo un factor relevante, pero ya no aparece como el único criterio. Para el ejecutivo, también intervienen el bienestar del viajero, la seguridad, el duty of care, la reducción de riesgos y la sustentabilidad. La tecnología, incluida la inteligencia artificial, puede apoyar ese seguimiento y facilitar que las empresas gestionen sus viajes de una forma más inteligente.
Por su parte, el valor del desplazamiento también depende del tipo de relación que se pretende atender. Después de la pandemia, numerosos negocios trasladaron sus interacciones a esquemas virtuales, pero el contacto presencial recuperó espacio cuando se trata de clientes, proveedores o negociaciones relevantes. Para Wille, una reunión cara a cara permite conversaciones y momentos informales que no suelen aparecer en una videollamada con horarios consecutivos.
Esa diferencia ayuda a comprender por qué algunos viajes internos se redujeron, mientras las compañías prefieren aquellos vinculados con actores externos. La utilidad se expresa como un porcentaje directo de retorno, pero también en la posibilidad de fortalecer relaciones, avanzar negociaciones o generar espacios de interacción que difícilmente se reproducen de manera virtual.
Al mismo tiempo, las empresas quieren sacar mayor provecho de cada salida. El también vicepresidente Senior puso como ejemplo un viaje hacia Sudamérica: en lugar de trasladarse únicamente a Buenos Aires, una compañía puede aprovechar el mismo recorrido para visitar una oficina en Brasil u otro nodo donde el corporativo tenga presencia. La lógica es concentrar actividades y ampliar el valor obtenido de un desplazamiento ya previsto.
Ese enfoque convierte la planeación del viaje en una decisión mucho más beneficiosa que elegir meramente la tarifa más baja. También implica revisar qué reuniones justifican la presencialidad, cómo reducir riesgos para el viajero y de qué manera integrar otras prioridades corporativas sin perder de vista el gasto.
Para BCD Travel, esa gestión adquiere especial importancia cuando el itinerario no ocurre como estaba previsto. Retrasos, mal clima o cambios de último momento son situaciones frecuentes en las que el respaldo y la tecnología pueden ayudar a reorganizar el viaje. Ante ello, el especialista sostuvo que el valor de la gestión se hace más visible precisamente cuando aparecen esos contratiempos.
Así, el viaje corporativo deja de evaluarse únicamente por cuánto cuesta y pasa a analizarse por el conjunto de resultados y condiciones que puede generar para la firma. Combinar destinos, conservar el contacto presencial donde aporta valor y controlar mejor el gasto forman parte de esa búsqueda por hacer que cada desplazamiento contribuya de manera más clara a los objetivos de la empresa.

