Inspirada en el modelo de Nayib Bukele, Costa Rica apuesta por una prisión de máxima seguridad con estrictas condiciones de reclusión
Notipress.- La inauguración de una megacárcel para 5.100 presos coloca a Costa Rica entre los países latinoamericanos que apuestan por grandes complejos penitenciarios. Su apertura, el 14 de octubre de 2026, marca un nuevo paso en la expansión de prisiones inspiradas en la estrategia de seguridad del presidente salvadoreño Nayib Bukele.
Durante una ceremonia encabezada por la presidenta Laura Fernández, quedó inaugurado el Centro de Alta Contención contra el Crimen Organizado (CACCO), en San Rafael de Alajuela. El complejo, ubicado cerca de la capital, San José, requirió una inversión de 35 millones de dólares y comenzará a recibir internos a finales de octubre.
Su construcción responde al aumento de la violencia vinculada al crimen organizado, en un país que registró 873 homicidios durante 2025. Aunque representa una instalación considerable para Costa Rica, su capacidad queda muy por debajo de otras megacárceles construidas o proyectadas en la región.
Cómo funcionará la nueva megacárcel de Costa Rica
El establecimiento cuenta con cinco módulos penitenciarios, cada uno equipado con 17 celdas de aproximadamente 90 metros cuadrados y capacidad para 60 internos. Los presos vestirán uniformes naranjas, tendrán solamente una hora diaria al aire libre y estarán sujetos a visitas muy restringidas.
Además, no podrán conservar objetos personales, como parte de un régimen diseñado para limitar las actividades y comunicaciones dentro del establecimiento. Entre los primeros trasladados estarán personas condenadas por delitos graves, integrantes de organizaciones criminales y reclusos vinculados con ataques contra agentes policiales.
El diseño recibió colaboración del Gobierno salvadoreño, cuyo Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) funciona desde febrero de 2023 en Tecoluca. Fernández aseguró que respetará los derechos humanos, mientras organizaciones y especialistas cuestionan los riesgos asociados con reproducir las condiciones penitenciarias salvadoreñas.
Dónde están las mayores megacárceles de América Latina
Diseñado para recibir hasta 40.000 internos, el CECOT salvadoreño encabeza la comparación con una capacidad casi ocho veces superior a la megacárcel costarricense. Construido en siete meses, se convirtió en uno de los principales símbolos de la estrategia gubernamental contra las pandillas Mara Salvatrucha y Barrio 18.
Ecuador también dispone de una prisión de este tipo en funcionamiento, conocida como El Encuentro, ubicada en la provincia de Santa Elena. Paraguay cuenta con el Centro de Reinserción Social de Minga Guazú, diseñado para recibir a poco más de 1.300 internos de alta seguridad.
Tras la apertura del CECOT, diez países latinoamericanos impulsaron propuestas para construir 16 megacárceles, aunque varias iniciativas siguen pendientes de ejecución. Entre ellas figuran proyectos anunciados en Honduras, Perú, Panamá, Guatemala y Colombia, con capacidades y avances de construcción diferentes.
Honduras llegó a plantear un establecimiento para 20.000 presos, mientras Perú evaluó una prisión para 30.000 internos que finalmente no obtuvo aprobación. Ecuador, por su parte, anunció otro complejo con capacidad para 15.000 reclusos, sin divulgar todavía todos los detalles de su desarrollo.
La expansión del modelo también genera debate sobre su eficacia fuera de El Salvador, especialmente por las diferencias entre organizaciones criminales y sistemas judiciales.


