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Derrumbe de cerro en Perú: Sacerdote comparte sufrimiento de la población por la tragedia

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Un sacerdote compartió el dolor de la comunidad afectada por el derrumbe de un cerro la tarde del 30 de junio en la región Ancash, en la sierra centro-norte del Perú, y asegura que también «he sollozado» y «quiero estar al lado de mi gente».

Entrevistado por ACI Prensa este 1 de julio, el P. Clodoaldo Vergara, párroco de la Parroquia San Pedro, en el distrito Chavín de Huantar, en Ancash, aseguró que «cuando veía el grito, el correr de los niños, de la gente yo también he sollozado y sufro por este hecho y quiero estar al lado de mi gente».

La tarde del 30 de junio, se produjo un deslizamiento y derrumbe de una parte del cerro Cruz de Shallapa, en el distrito Chavín de Huantar.

El Instituto Nacional de Defensa Civil señaló este 1 de julio en un comunicado que el deslizamiento dejó «70 viviendas inhabitables, 150 personas damnificadas, además de 1 persona herida por asfixia».

También resultó afectado el 5% de la red de energía eléctrica en la zona.

Según se ve en los videos grabados por los ciudadanos y que se viralizaron en redes, el deslizamiento produjo una gigantesca nube de polvo mientras las personas corrían asustadas, buscando refugio.

El P. Vergara dijo a ACI Prensa que «se han colapsado varias viviendas y todas las personas han sido evacuadas. Felizmente no hubo pérdidas de vidas, solo daños materiales y agradecemos mucho a Dios por esto».

El Presidente del Perú, Pedro Castillo, señaló a través de su cuenta en Twitter que lamentaba lo sucedido y expresó su «solidaridad con las familias y personas que resulten afectadas».

El sacerdote peruano señaló que esta mañana fue a ver a los afectados por el desastre natural «y he visto el congojo de algunos de ellos, el sollozo, el pensar en su casa, en sus cosas y dónde van a estar».

«Esa es la preocupación mayor que yo he notado», dijo, y precisó que el templo no se vio afectado.

Para el sacerdote, después de la tragedia es importante estar cerca de los afectados, «ayudarles a superar este impacto, decirles que vendrán tiempos mejores».

«Yo de antemano me comprometo a rezar mucho por mi gente, por mis feligreses», aseguró.

Además, pidió que las autoridades administren correctamente las donaciones, y anunció que preparará un grupo de voluntarios, entre ellos docentes del curso de Religión, para ayudar a los damnificados.