Jesús Antonio N, alias El Peli, fue detenido junto con otras tres personas durante un operativo federal en Mazatlán, en medio del reforzamiento de seguridad desplegado en Sinaloa durante septiembre.

Autoridades federales detuvieron en Mazatlán, Sinaloa, a Jesús Antonio N, alias El Peli, a quien la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana identifica como presunto operador de Genaro Aarón N, integrante de la facción conocida como Los Chapitos del Cártel de Sinaloa.

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que la captura ocurrió durante un operativo coordinado en el que participaron la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la SSPC, la Fiscalía General de la República y el Centro Nacional de Inteligencia. Junto con El Peli fueron detenidas otras tres personas.

De acuerdo con la versión difundida por las autoridades, Jesús Antonio N era considerado un generador de violencia y habría desempeñado funciones relacionadas con la logística, el abastecimiento y la administración de recursos económicos provenientes presuntamente de actividades de venta de drogas. También se le atribuye una posible participación en hechos de privación ilegal de la libertad. Estas acusaciones deberán ser acreditadas ante las autoridades judiciales correspondientes.

La detención se produce apenas una semana después de que el Gobierno de México anunciara un nuevo despliegue de fuerzas federales en Sinaloa. El 15 de septiembre, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana informó sobre la llegada de más de 1.800 elementos adicionales de la SSPC y la Marina para reforzar las labores operativas, de vigilancia y prevención en Mazatlán y en algunos tramos carreteros del estado.

Ese mismo periodo comenzó otro movimiento importante. La Secretaría de la Defensa Nacional informó que envió 1.600 militares a Mazatlán, incluidos 100 integrantes de las Fuerzas Especiales. El objetivo anunciado fue fortalecer las operaciones contra grupos delictivos y aumentar la presencia de las instituciones de seguridad.

La magnitud del despliegue refleja la situación que atraviesa Sinaloa. El Gobierno estatal informó el 18 de septiembre que el estado de fuerza federal en la entidad superaba los 20.000 elementos destinados a labores de seguridad, mientras las autoridades federales señalaban que la estrategia sería reforzada especialmente en Mazatlán.

El refuerzo ya había producido otros resultados operativos. El 19 de septiembre, la SSPC informó que nueve personas fueron detenidas después de una agresión contra elementos federales en una zona serrana cercana a los límites con Durango. En aquella acción se aseguraron 17 armas largas, más de 120 cargadores, 40 artefactos explosivos improvisados y seis vehículos.

Según cifras de la Secretaría de la Defensa Nacional difundidas al anunciar el despliegue de septiembre, las operaciones federales realizadas en Sinaloa durante 2026 acumulaban hasta ese momento 1.026 personas detenidas, 2.031 armas de fuego aseguradas, 47.9 toneladas de drogas decomisadas y 672 laboratorios o áreas de concentración para la elaboración de drogas inhabilitados.

Estas cifras corresponden a resultados reportados por las instituciones federales y no significan, por sí mismas, que todas las personas detenidas hayan recibido una sentencia. La situación jurídica de cada detenido queda en manos del Ministerio Público y, posteriormente, de las autoridades judiciales cuando corresponda.

El contexto de fondo es una disputa interna dentro del Cártel de Sinaloa que ha provocado episodios de violencia en diferentes zonas del estado. La confrontación entre grupos vinculados con Los Chapitos y Los Mayos se intensificó a partir de septiembre de 2024, después de la detención en Estados Unidos de Ismael “El Mayo” Zambada.

Desde entonces, Sinaloa ha registrado asesinatos, desapariciones, enfrentamientos y bloqueos de carreteras. Culiacán ha concentrado buena parte de los episodios más graves, aunque Mazatlán también ha sido incorporado a las prioridades del despliegue federal debido a su importancia económica, turística y estratégica.

El Gobierno de Sinaloa ha señalado que la estrategia de seguridad también busca recuperar condiciones de movilidad para la población y atender las preocupaciones de sectores como comerciantes, hoteleros, estudiantes y transportistas. En septiembre, autoridades estatales y federales realizaron reuniones para evaluar las capacidades operativas y definir acciones específicas para Mazatlán y otros municipios.

La captura de El Peli se suma así a una serie de operativos realizados durante las últimas semanas en el estado. Para las autoridades federales, el objetivo declarado es afectar las estructuras que consideran responsables de generar violencia y reducir su capacidad operativa.

Por ahora, el caso de Jesús Antonio N continuará bajo investigación. La Fiscalía General de la República deberá integrar los elementos correspondientes y determinar su situación jurídica, mientras las autoridades mantienen el despliegue de seguridad anunciado para Sinaloa.