Eduardo Bolsonaro afirmó en Washington que América Latina podría entrar en una “edad dorada” si su hermano, el senador Flávio Bolsonaro, gana la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, prevista para el 25 de octubre de 2026. Durante una gala de la organización Hispanic Heritage, el político defendió una mayor cooperación regional contra el narcotráfico y destacó el potencial económico de los países latinoamericanos. La contienda brasileña enfrenta a Flávio Bolsonaro con el actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, en un contexto de fortalecimiento de fuerzas conservadoras en la región.
Una nueva etapa política para América Latina
Durante su intervención en Washington, Eduardo Bolsonaro expresó su confianza en una eventual victoria de su hermano y planteó que ese resultado podría impulsar una nueva etapa política en América Latina.
“Creo que cuando confirmemos la victoria de mi hermano, el senador Flávio Bolsonaro, como presidente de Brasil, vamos a lograr lo que yo llamo una nueva era dorada de América Latina”, declaró ante los asistentes.
El político también sostuvo que los países de la región podrían coordinar esfuerzos para combatir el narcoterrorismo. A su juicio, América Latina cuenta con recursos naturales y una fuerza laboral suficientes para alcanzar mayores niveles de desarrollo económico.
Las declaraciones se produjeron durante una gala de Hispanic Heritage, organización conservadora latina que entregó un reconocimiento al presidente argentino, Javier Milei.
El avance de las fuerzas conservadoras
Eduardo Bolsonaro vinculó sus expectativas con el avance de los movimientos conservadores en América Latina y el Caribe, una tendencia que, según el reporte, ha cobrado mayor visibilidad tras el regreso del republicano Donald Trump a la Casa Blanca.
El político brasileño defendió la posibilidad de que los países latinoamericanos aprovechen sus recursos y capacidades productivas para fortalecer sus economías y acercarse a los niveles de desarrollo de Estados Unidos.
La eventual llegada de Flávio Bolsonaro a la presidencia también tendría implicaciones para las relaciones entre Brasil y Washington, especialmente por la cercanía política de la familia Bolsonaro con la administración de Trump.
La situación judicial y política de Eduardo Bolsonaro
Eduardo Bolsonaro se instaló en Estados Unidos después de renunciar temporalmente a su escaño como diputado federal en marzo de 2025. Según el reporte, su objetivo era conseguir respaldo dentro del Gobierno estadounidense para impulsar sanciones contra autoridades brasileñas.
La justicia de Brasil lo condenó por coacción en relación con esas gestiones realizadas en Washington en favor de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, quien se encuentra encarcelado.
La relación de Eduardo Bolsonaro con la Casa Blanca también quedó de manifiesto cuando estuvo presente en el Despacho Oval durante una reunión de su hermano Flávio con Donald Trump. El encuentro ocurrió apenas tres semanas después de una cumbre entre el mandatario estadounidense y Luiz Inácio Lula da Silva.
Una elección con repercusiones internacionales
La segunda vuelta presidencial brasileña, prevista para el 25 de octubre, enfrenta a Flávio Bolsonaro con Lula da Silva, representante de la izquierda brasileña. El resultado definirá la orientación política del país y podría influir en sus relaciones diplomáticas y económicas con Estados Unidos y otros gobiernos latinoamericanos.
Una victoria de Flávio Bolsonaro representaría un avance para los sectores conservadores cercanos a Trump y tendría relevancia estratégica para la política exterior estadounidense. El contexto también está marcado por las elecciones legislativas de medio mandato en Estados Unidos, programadas para el 3 de noviembre de 2026.
Las declaraciones de Eduardo Bolsonaro reflejan las expectativas de su entorno político sobre el futuro regional, aunque la posibilidad de una nueva etapa de cooperación y crecimiento dependerá de las decisiones que adopten los gobiernos y de los resultados concretos de sus políticas.


