El Parque Zoológico del Centenario conmemora este domingo 20 de septiembre 116 años de historia con actividades familiares y la renovación de Educazoo, un espacio que busca acercar a las nuevas generaciones al conocimiento de la fauna y la protección del medio ambiente.

Hay lugares que terminan formando parte de la memoria cotidiana de una ciudad. Para varias generaciones de meridanos, el Parque Zoológico del Centenario es uno de ellos. Este domingo 20 de septiembre, el emblemático espacio ubicado sobre la avenida Itzáes celebrará su 116 aniversario con una jornada dirigida principalmente a las familias, pero también con un mensaje que va más allá de la fiesta: conocer la naturaleza puede ser el primer paso para aprender a cuidarla.

El Ayuntamiento de Mérida confirmó en su portal oficial la celebración del aniversario para este domingo. La jornada comenzará desde las 9:00 de la mañana y contará con actividades recreativas y educativas para visitantes de distintas edades. La programación contempla proyecciones sobre la historia del recinto, espectáculos infantiles, dinámicas relacionadas con las especies que habitan el parque y actividades para niñas y niños.

Entre los momentos centrales se encuentra la inauguración del nuevo espacio de Educazoo, el programa de educación ambiental que durante décadas ha formado parte de la vocación educativa del Centenario. De acuerdo con información del Ayuntamiento, el programa surgió en 1988 con el propósito de utilizar el zoológico como una herramienta para fomentar conocimientos y actitudes relacionadas con la protección de la flora, la fauna y los recursos naturales.

La renovación de este espacio llega en un momento en que los zoológicos buscan ampliar su papel más allá de la exhibición de animales. El nuevo Educazoo está concebido como un lugar para que niñas, niños y jóvenes conozcan la biodiversidad y comprendan la importancia de conservar los ecosistemas. Habrá actividades educativas, pláticas, visitas guiadas y recursos audiovisuales.

La programación especial del domingo contempla, entre otros actos, una proyección sobre la historia del Centenario a las 9:00 de la mañana; una presentación de batucada y zanqueros a las 10:00; el corte de pastel a las 10:25; una fotografía conmemorativa y un espectáculo circense que se desarrollará de las 10:40 a las 12:40. Posteriormente habrá un baño de espuma y presentaciones de payasos durante la tarde.

El aniversario permite también mirar hacia atrás. El parque nació en el contexto de las celebraciones por el centenario de la Independencia de México y originalmente fue concebido como un espacio recreativo y jardín botánico. Documentación de la Secretaría de Fomento Turístico de Yucatán señala que el proyecto incluyó una alameda, un quiosco, bancas, un lago y diversas especies animales. El nombre quedó asociado con el árbol de zapote denominado “El Centenario”, plantado en septiembre de 1910.

Su transformación en zoológico ocurrió décadas después. La documentación histórica del Ayuntamiento y de instituciones académicas ubica en 1962 una remodelación fundamental, cuando el espacio comenzó a adquirir la configuración zoológica que posteriormente se consolidaría. Desde entonces, sus instalaciones han incorporado áreas destinadas a diferentes especies, además de espacios recreativos y educativos.

La historia reciente también muestra una mayor atención a la educación ambiental. Actualmente, el sitio oficial del Ayuntamiento ofrece programas como Zoovisitas, Zooclases y Zoopláticas, diseñados para acercar a estudiantes y familias a temas de biología, ecología, especies en peligro y conservación. Las visitas guiadas pueden adaptarse incluso para grupos que requieren interpretación en Lengua de Señas Mexicana.

El Centenario conserva así una doble identidad. Por un lado, permanece como uno de los espacios familiares más reconocibles de Mérida, con juegos, áreas recreativas y animales que forman parte de los recuerdos de varias generaciones. Por otro, intenta fortalecer una función educativa que resulta cada vez más importante frente a la pérdida de biodiversidad y los cambios ambientales.

La celebración de este domingo tendrá, por eso, algo más que pastel y espectáculos. Será también una oportunidad para que quienes crecieron visitando el parque lo recorran nuevamente con sus hijos o nietos y para que las nuevas generaciones descubran que detrás de cada recinto, cada ave o cada mamífero existe una historia que merece ser conocida.

Después de 116 años, el Centenario continúa cambiando con Mérida. Su desafío ya no consiste solamente en conservar un espacio querido por la ciudad, sino en conseguir que ese afecto se transforme en conocimiento y, finalmente, en una mayor responsabilidad hacia la naturaleza.