Inicio Noticias Locales El Diario sigue sus propias “fuentes” sin reconocer las versiones oficiales

El Diario sigue sus propias “fuentes” sin reconocer las versiones oficiales

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Mérida, Yucatán, a 4 de enero de 2009.

Sr. Carlos R. Menéndez Navarrete,
director general del "Diario de Yucatán"
Presente

Señor Director:

Me refiero a las notas que el periódico a su cargo ha publicado hoy y durante los días 2 y 3 ppdos., bajo las cabezas "20 millones para un avión", "Como nuevo el jet del Ejecutivo", "Dudas en torno al avión", "El avión estaba en buen estado", "Gasto "recuperable", "Pedirán informes del avión" y "Críticas opositoras por el caso del avión".

Las notas tienen su origen en las dos primeras, "20 millones para un avión" y "Como nuevo el jet del Ejecutivo", que presentaron ante sus lectores datos presuntamente obtenidos de "fuentes cercanas a las operaciones que se realizaron sobre el avión" y "una fuente oficial, que nos solicitó el anonimato", según las propias notas mencionan.

Al respecto, le envío las siguientes puntualizaciones:
El Ejecutivo del Estado es respetuoso del ejercicio periodístico realizado por los diversos medios de comunicación, pero hay que destacar que resulta al menos poco serio dar el calificativo de "oficial" a una fuente de información anónima. El Diccionario de la Academia Española, en su vigésima segunda edición, define OFICIAL, en su primera acepción, de la siguiente forma: "1. adj. Que es de oficio, o sea que tiene autenticidad y emana de la autoridad derivada del Estado, y no particular o privado. Documento, noticia oficial".

Hasta antes de su publicación, el día 2 ppdo., el "Diario de Yucatán", no había solicitado al Ejecutivo del Estado información respecto de la reparación de la aeronave en cuestión. Al comunicarse el reportero con el titular de la Coordinación General de Comunicación Social, de inmediato se procedió a recabar la información disponible y se le hizo saber ese mismo día, de manera oficial.
No obstante las precisiones realizadas a lo publicado el día 2 ppdo., el periódico a su cargo ha insistido en información poco apegada a la verdad. Algunos de los datos que han resultado falsos -y que en principio el "Diario de Yucatán" presentó como verdades- son los siguientes:

1. Que la aeronave era un jet. En realidad, como ahora se sabe, el Ejecutivo no cuenta con ese tipo de avión; se trata de un Turbo Commander, aeronave de dos turbohélices.

2. Que el Ejecutivo del Estado pagó alrededor de 20 millones de pesos para regularizar y reparar la aeronave. En realidad, el costo de las reparaciones fue de alrededor de ocho millones de pesos.
La aeronave no fue regularizada. Se trata de un avión asegurado por la PGR y otorgado al Gobierno del Estado para su uso oficial.

3. Que la aeronave fue traída a Mérida hace dos semanas. En realidad, esto ocurrió hace unas tres semanas.

4. Que no formaría parte de la flota de vigilancia aérea. En realidad, junto a una avioneta Cessna, es uno de los integrantes más antiguos de dicha flota.

5. Que "por sus características y las reparaciones que se le hicieron", todo parece indicar que "estará al servicio de la gobernadora Ivonne Ortega Pacheco y su gabinete". En realidad, la aeronave cumple y seguirá cumpliendo con múltiples funciones, desde el traslado de funcionarios, deportistas, heridos, localización de náufragos, traslado de reos y detenidos, y cualquier otra función que el servicio público requiera.

Por dar un ejemplo del tipo de función que cumple la aeronave, en febrero pasado sirvió para trasladar desde Querétaro al matrimonio formado por José Luis Santillán Monter y Cristina Muñoz de Santillán, detenidos por el homicidio cometido en la persona del repartidor de pizzas Luis Manuel Duarte Barrera, delito registrado en esta ciudad hace unos 13 años.

Por cierto, en las páginas impresas y electrónicas del "Diario de Yucatán" ha quedado testimonio gráfico de la utilización del Turbo Commander en ese tipo de operaciones (por ejemplo, en http://diariodeyucatan.com.mx/noticia.asp?cx=11$4103080000$3909074&f=20080912).

6. Que el gobierno de Patricio Patrón prácticamente no la utilizó, porque no estaba en condiciones adecuadas. En realidad, como luego aclaró el ex secretario de Protección y Vialidad, Javier Medina, la aeronave sí fue empleada en la administración anterior "en ocasiones especiales", y según él "estaba en perfectas condiciones para volar" ("Diario de Yucatán", edición del 3 de enero ppdo.)

* Particularmente en las últimas dos notas, publicadas hoy 4 de enero, se dice que "el Ejecutivo guardó silencio sobre el tema. No hubo alusiones a las discrepancias que hay entre las versiones oficiales sobre el gasto en las reparaciones de la aeronave. Ni siquiera la gobernadora habló del caso en un entrevista en un acto oficial". Sobre lo anterior, hay que decir:

7. El Ejecutivo no ha guardado silencio. Ha respondido puntualmente a las preguntas que hiciera el representante del "Diario de Yucatán" sobre el tema, información que fue publicada el día 3 ppdo.

8. No ha habido discrepancias -al menos no por parte del Ejecutivo– en cuanto al importe por concepto de la reparación de la aeronave. La aparente diferencia se da porque los redactores del periódico a su cargo siguen dando validez a los datos publicados el día 2 ppdo., los cuales han sido desmentidos oportunamente por el Ejecutivo a través de esta Coordinación General.

9. La Gobernadora del Estado no se refirió al asunto ayer porque en los actos públicos que encabezó y que dieron lugar a entrevista, los señores representantes de los medios de comunicación, incluyendo el reportero del "Diario de Yucatán", externaron sus interrogantes en otros tópicos distintos.

En todo caso, y como ya se dijo en 7), la Coordinación General de Comunicación Social del Ejecutivo ha respondido a las preguntas de su reportero sobre el particular.

10. Finalmente, y porque como en ocasiones anteriores se trata de un tema que ha trascendido a otros medios, se transcribe de nueva cuenta la información sobre el asunto de la reparación de la aeronave turbocommander.

Se trata de un avión turbocommander asegurado por la PGR y asignado al Gobierno de Yucatán para su uso oficial desde hace varios años.

En noviembre de 2007, como parte de sus funciones de servicio público, la aeronave fue utilizada en el transporte de personal y de víveres y equipo para el auxilio a la población del Estado de Tabasco, afectado por severas inundaciones.
En el aeropuerto de aquella entidad, al hacer una maniobra de riesgo, un helicóptero de la Marina ocasionó daños al Turbo Commander. De hecho, en ese episodio resultó también seriamente herido un piloto de Conagua.
A causa de este incidente, y por disposición de Aeronáutica Civil (que requiere inspecciones anuales), se envió a revisión la aeronave a talleres especializados en Florida, los cuales diagnosticaron daño estructural e identificaron otros serios problemas.

Los problemas que habían pasado desapercibidos a lo largo de los años fueron una serie de perforaciones realizadas en el interior de las alas, al parecer con el objetivo de comunicar los dos tanques de combustible.

Esta anomalía data de fechas anteriores al aseguramiento de la aeronave y ponía en riesgo su integridad.

Debido a esta situación, y a la utilidad de la aeronave en el patrullaje, búsqueda y salvamento, y transporte, entre otras funciones que le son asignadas, se determinó su reparación, al tiempo que se optó por sustituir parte del equipo de navegación por uno más moderno. Por estar asignado a la Secretaría de Seguridad Pública, ésta cubrió el costo de dichos trabajos con cargo a su presupuesto, tal y como se hace con los demás bienes de esa corporación, incluyendo las aeronaves.

La reparación y mantenimiento de las aeronaves al servicio público en el Ejecutivo del Estado no es una novedad. En declaraciones al propio "Diario de Yucatán", el ex secretario de Protección y Vialidad en la administración anterior dio a conocer que en su gestión se invirtió en su mantenimiento.

Las reparaciones estructurales y sustitución de aparatos de navegación, así como el mantenimiento de sus dos motores, han tenido un costo de aproximadamente ocho millones de pesos. Se estima que con el trabajo realizado, la aeronave puede ser valuada actualmente en alrededor de millón y medio de dólares y ha aumentado su "vida" útil.

Parte del monto invertido en la reparación del Turbo Commander -específicamente el relacionado con el daño estructural– sería cubierto por el seguro del helicóptero que ocasionó el daño, una vez concluido el proceso jurídico ante la aseguradora de la Marina.

El Turbo Commander no es un avión al servicio personal de ningún funcionario en particular. Es un bien al servicio de los yucatecos utilizado, como ya se ha mencionado, en diversas funciones de servicio público, en especial las relacionadas con la seguridad pública.
Permanecerá en esas funciones, ahora con mayor seguridad de vuelo.

Señor Director:

Esta es la información sobre el avión Turbo Commander asignado al Gobierno del Estado para el servicio público. Se ha vuelto a transcribir para que quede constancia de la disposición del Ejecutivo a informar sobre el asunto, y para conocimiento de todos los medios de comunicación, a quienes se ha enviado esta carta a efecto de que ayuden a dar a la opinión pública una información más certera sobre el particular.

Como en ocasiones anteriores, le solicito se sirva publicar el presente documento en el "Diario de Yucatán", medio que ha publicado también las notas originales, para mejor conocimiento de sus lectores y la opinión pública, y le reitero el respeto del Ejecutivo del Estado al ejercicio periodístico, al margen de la ideología o línea editorial que, como sabemos, es propia de cada medio de comunicación.

Me reitero a sus órdenes.

Atentamente:
Jesús Rivero Covarrubias,
coordinador general de Comunicación Social