Unos resultados decepcionantes de Microsoft o Alphabet podrían aumentar la demanda de bonos del Tesoro y reducir sus rendimientos
Notipress.- El dólar estadounidense avanzó el 27 de octubre de 2026, mientras los mercados ajustaban sus posiciones antes de la decisión de política monetaria de la Reserva Federal (Fed), prevista para el miércoles. Según el análisis de Thadeu Dos Santos, director regional de Infinox para Latinoamérica, las expectativas de nuevas subidas de tasas continúan respaldando a la divisa estadounidense.
Aunque los participantes del mercado anticipan que la Fed mantendrá las tasas de interés sin cambios en su próxima reunión, todavía descuentan un incremento antes de finalizar 2026 y un endurecimiento monetario adicional durante 2027. Estas expectativas proporcionan un soporte a los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense, pese a las presiones bajistas asociadas con las preocupaciones sobre inteligencia artificial.
La evolución del dólar dependerá también de los próximos indicadores económicos. Los datos del producto interno bruto (PIB) y de inflación medida por el índice de precios del gasto en consumo personal (PCE), previstos para esta semana, podrían modificar las expectativas sobre las decisiones de la Fed.
Si las cifras muestran una economía sólida y presiones inflacionarias persistentes, podrían reforzar las perspectivas de nuevas subidas de tasas, impulsar los rendimientos de los bonos del Tesoro y favorecer al dólar. En cambio, resultados más débiles podrían reducir ese respaldo y ejercer nuevas presiones sobre la moneda estadounidense.
Los resultados financieros de las grandes empresas tecnológicas constituyen otro factor para los mercados de deuda. Un desempeño decepcionante de Microsoft o Alphabet podría reactivar la demanda defensiva de bonos del Tesoro, provocando una caída de sus rendimientos. Por el contrario, resultados sólidos podrían disminuir el interés por estos activos considerados refugio.
A estas variables se suma la situación geopolítica en Oriente Medio. Aunque los esfuerzos de mediación ofrecen posibilidades de alivio, la fragilidad del contexto continúa manteniendo elevados los precios del petróleo.
La persistencia de costos energéticos altos podría fortalecer los argumentos a favor de una política monetaria más restrictiva, al mantener las presiones inflacionarias como preocupación para la Fed. En ese escenario, el petróleo representaría un factor adicional de respaldo para el dólar.
Así, la decisión inmediata de mantener las tasas sin cambios no eliminaría las expectativas de futuros incrementos. La evolución de los indicadores económicos, los resultados tecnológicos y los precios energéticos determinará si ese respaldo monetario se fortalece o pierde impulso durante las próximas sesiones.


