El Vaticano difundió este viernes 16 de octubre las primeras fotografías del papa León XIV desde su ingreso en el Policlínico Gemelli de Roma, donde fue operado el 13 de octubre para extirparle el lóbulo inferior del pulmón derecho. Durante su cuarto día de hospitalización, el Pontífice celebró una misa con personal sanitario y miembros de la Gendarmería vaticana. El último parte médico confirmó que su recuperación continúa favorablemente y que puede realizar sus actividades cotidianas de manera autónoma.

Las imágenes publicadas por la Santa Sede muestran al Papa de pie, vestido con ornamentos litúrgicos verdes, durante la celebración eucarística. En una aparece con las manos juntas en actitud de oración; en la otra, durante la consagración. Según la información oficial, León XIV presidió la misa al mediodía en una sala habilitada en la décima planta del hospital.

La celebración contó con la presencia de médicos, enfermeros y otros trabajadores del centro que se encontraban fuera de servicio, además de integrantes del cuerpo de seguridad del Vaticano. Durante la homilía, el Pontífice agradeció al personal sanitario por la atención que presta diariamente a los pacientes y, de manera especial, por los cuidados que ha recibido durante su hospitalización.

Los médicos confirman una evolución favorable

El boletín médico difundido el viernes, elaborado por el doctor Luigi Carbone y el profesor Stefano Margaritora, informó que los análisis de sangre y una radiografía de tórax confirmaron una mejoría constante del estado general del Papa.

El comunicado también señaló que continuaron las sesiones de fisioterapia respiratoria y que la recuperación posoperatoria le permite desarrollar sus actividades cotidianas habituales con plena autonomía. Estos resultados se suman a los informes de los días anteriores, que describieron una evolución posoperatoria dentro de los parámetros esperados.

La intervención quirúrgica se realizó el martes 13 de octubre para extirpar una lesión pulmonar. Según la información publicada posteriormente por Vatican News, el análisis del tejido confirmó el diagnóstico de adenocarcinoma pulmonar. La operación concluyó sin complicaciones y los médicos mantienen la vigilancia clínica durante el periodo de recuperación.

El Vaticano no había comunicado cambios en la duración estimada de la hospitalización, inicialmente calculada en aproximadamente una semana. Por tanto, el alta dependía de la evolución clínica y de las indicaciones del equipo médico.

Agenda suspendida y expectativa por el Ángelus

La hospitalización obligó a cancelar los compromisos públicos del Pontífice previstos hasta el 20 de octubre. Fuentes vaticanas indicaron que se esperaba que León XIV participara públicamente en el rezo del Ángelus el domingo 18, aunque todavía no se había precisado si lo haría desde el hospital o desde el Vaticano.

Durante su estancia en el Gemelli, el Papa también recibió al cardenal Luis Antonio Tagle, pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización, y al cardenal Baldassare Reina, vicario general para la diócesis de Roma.

La difusión de las fotografías permitió mostrar por primera vez al Pontífice desde su ingreso hospitalario. Hasta entonces, los comunicados oficiales se habían centrado en informar sobre la operación, los resultados de los controles médicos y los avances de su recuperación.

Cartas y dibujos de niños hospitalizados

En medio de su convalecencia, León XIV recibió cartas y dibujos de pacientes de Oncología Pediátrica del Policlínico Gemelli. Los mensajes compartían experiencias personales, expresiones de afecto y oraciones por la recuperación del Pontífice.

Uno de los remitentes fue Angelo, un niño de siete años que llevaba 36 días ingresado en el hospital. En su carta explicó que también se encontraba en la décima planta y que había sido sometido a una operación en la cabeza. «Mi mamá y yo rezamos por ti todas las noches», escribió, antes de desearle una pronta recuperación. El mensaje estaba acompañado por un dibujo con un sol amarillo y pájaros sobre un prado.

También llegó una carta de la madre de Eleonora, una niña que había recibido tratamiento en las unidades de Neurocirugía y Oncología y que ya se había recuperado. En su mensaje, la mujer expresó su confianza en la oración y pidió a Dios, a la Virgen María y a los ángeles custodios que protegieran al Papa.

La experiencia de la enfermedad y el valor de los cuidados

Entre los mensajes recibidos destacó el de Giorgia, una joven de 18 años que relató cómo la enfermedad había cambiado su forma de entender la autonomía y la dependencia. Acostumbrada a valerse por sí misma y apasionada por los viajes, reconoció que había sido difícil pasar a depender de otras personas.

Sin embargo, explicó que la experiencia también le había permitido valorar el apoyo de su familia, sus amigos y los profesionales sanitarios. En su carta manifestó su deseo de dedicarse a salvar vidas, inspirada por los médicos que la atienden.

La joven terminó su mensaje invitando al Papa a rezar junto a ella y expresando su esperanza de que ambos pudieran recuperarse. También recordó a otras personas que atraviesan situaciones similares y destacó la importancia de sentirse acompañados durante la enfermedad.

Las cartas reflejan el vínculo que los pacientes y sus familias establecieron con el Pontífice durante su estancia en el hospital. Mientras continúa la recuperación de León XIV, el Vaticano mantiene la comunicación sobre su estado de salud mediante partes médicos y avisos oficiales.