Las empresas en México pueden verificar su impacto ambiental positivo mediante Certificados Internacionales de Energía Renovable (I-RECs) y los Certificados de Energías Limpias (CELs).
Los instrumentos de deuda verde —bonos verdes, créditos sostenibles, líneas ESG de la banca de desarrollo— exigen evidencia de compromisos climáticos verificables.

Ciudad de México, 28 de octubre de 2026.- Bonos verdes, créditos sostenibles y líneas de financiamiento vinculadas a criterios ESG plantean a las empresas un reto concreto: demostrar sus compromisos ambientales con evidencia verificable.

En ese contexto, las empresas pueden fortalecer su perfil ante potenciales fuentes de financiamiento al implementar energía renovable dentro de sus operaciones y certificar su desempeño ambiental.

Para acreditar su impacto, existen instrumentos como los Certificados Internacionales de Energía Renovable (I-RECs) y los Certificados de Energías Limpias (CELs), que contribuyen a generar información ambiental trazable para compañías con metas de descarbonización y compromisos ESG.

“La transición energética ya no es únicamente una conversación ambiental, también es una conversación financiera. Para las empresas, demostrar de manera verificable cómo consumen y gestionan su energía permite construir información más sólida sobre su desempeño ambiental y responder a los criterios que hoy toman mayor relevancia en los mercados financieros”, dijo Pablo Linares, CFO de Energía Real.

Los IRECs y los CELs son los dos instrumentos principales que permiten a una empresa industrial en México acreditar, ante cualquier auditor internacional o marco de reporte (GRI, CDP, SBTi, RE100) que su consumo eléctrico proviene de fuentes renovables.

Un IREC es un certificado digital estandarizado que acredita que 1 MWh de electricidad fue generado a partir de una fuente de energía renovable y entregado a la red eléctrica.

Los CELs son el equivalente mexicano de los IRECs, incluidos en la Ley del Sector Eléctrico (LSE) y regulados por la Comisión Nacional de Energía (CNE); también acreditan 1 MWh de generación limpia, pero operan dentro del marco regulatorio nacional dentro del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM).

“Un certificado puede formar parte de una estrategia energética y de sostenibilidad para fortalecer la preparación de una empresa frente a las nuevas exigencias del mercado financiero”, explicó Linares.

En ese sentido, soluciones energéticas integrales como las que propone Energía Real —que van desde generación distribuida, almacenamiento de energía (Sistemas BESS) y Suministro Calificado—, permiten construir información sobre variables como consumo, generación y emisiones evitadas, de tal forma que posibilitan a una empresa acceder a IRECs y CELs.

“Cuando una empresa cuenta con mecanismos para medir, certificar y documentar su consumo de energía limpia, tiene una base de información que puede ser útil para evaluar su desempeño ambiental y dialogar con instituciones financieras bajo una perspectiva de largo plazo”, explicó Linares.

En octubre de 2025, Energía Real obtuvo un financiamiento de Bancomext y Multiva por 2,130 millones de pesos, a 15 años,destinado a proyectos de generación distribuida que incorporan energía solar y sistemas de almacenamiento en baterías.

La operación, estructurada bajo un esquema de Project Finance, contempla cerca de 500 proyectos individuales. El financiamiento fue validado como crédito verde y se alineó con la Taxonomía Sostenible de México, los Principios de Ecuador, las Normas de Desempeño de la IFC y lineamientos ESG.

 

Acerca de Energía Real

Energía Real es la empresa líder en soluciones de energía limpia. Resuelve integralmente las necesidades de compraventa y generación de energía limpia mediante generación distribuida, junto con el almacenamiento en baterías, ofreciendo acceso a energía como servicio (EaaS) con una gestión inteligente de la operación y el consumo energético de empresas comerciales, industriales e inmobiliarias.

Para saber más: energiareal.mx

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