Desde 2015, la Escuela de Perros Guía para Ciegos enfrenta dificultades para conseguir recursos
Notipress.- La Escuela de Perros Guía para Ciegos busca recaudar cinco millones de pesos para evitar el cierre de sus instalaciones y garantizar la continuidad de sus servicios. La institución, fundada en 1995, enfrenta un déficit financiero acumulado que ha derivado en deudas y dificultades para sostener sus operaciones.
Durante una conferencia de prensa de GoFundMe con acceso para NotiPress, Silvia Lozada Vadillo, fundadora de la Escuela de Perros Guía para Ciegos, explicó que la escasez de recursos se convirtió en un problema persistente desde 2015. La organización ha tenido que realizar pagos parciales de sus obligaciones ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT), el Infonavit y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
La campaña de recaudación Salvemos a la Escuela de Perros Guía comenzó a finales de mayo de 2026. Su objetivo es reunir fondos para mantener las actividades de la institución, preservar los puestos de trabajo y evitar la interrupción de los servicios dirigidos a personas con discapacidad visual.
Un total de 20 colaboradores podría perder su empleo si la escuela deja de operar. Entre ellos se encuentran veterinarios, biólogos, pedagogos y otros profesionales que participan en las actividades de la organización.
El riesgo también alcanza a 20 personas adultas que reciben rehabilitación tras adquirir una discapacidad visual. A esto se suma la situación de los perros guía en proceso de entrenamiento, cuya preparación podría interrumpirse ante un eventual cierre.
La trayectoria de la institución comenzó con la experiencia personal de Lozada Vadillo, quien perdió la vista a los tres años como consecuencia del sarampión. Durante sus estudios de preparatoria, mientras también trabajaba, buscó una alternativa que le permitiera desplazarse con mayor independencia.
Ante la ausencia de una escuela de perros guía en México, solicitó apoyo a una institución de Michigan, Estados Unidos, donde recibió a su primera perra guía, una pastor alemán. La experiencia de movilidad y autonomía para personas ciegas que obtuvo la motivó a impulsar un proyecto similar en su país.
A los 19 años comenzó a desarrollar la idea de crear la primera escuela mexicana dedicada a este servicio. Además de conseguir instalaciones y recursos, enfrentó dificultades relacionadas con la falta de disposiciones que permitieran el acceso de perros guía al transporte y a espacios públicos.
En 1995 se constituyó la organización como institución de asistencia privada. Las autoridades de la Ciudad de México otorgaron un terreno de dos mil metros cuadrados para construir sus instalaciones, mientras Nacional Monte de Piedad aportó recursos para la construcción. El inmueble fue inaugurado el 4 de noviembre de 1997.
Desde entonces, la escuela ha desarrollado actividades relacionadas con la rehabilitación de personas adultas con discapacidad visual y el entrenamiento de perros guía. Sin embargo, sostener económicamente estos servicios se volvió cada vez más complicado, según explicó su fundadora.
La decisión de abrir una campaña en GoFundMe surgió por recomendación de un seguidor de las redes sociales de la institución. El equipo de comunicación digital retomó la sugerencia y puso en marcha la recaudación, cuya respuesta fue descrita por Lozada Vadillo como positiva, aunque con fluctuaciones en las aportaciones.
La fundadora invitó a las personas interesadas a conocer las instalaciones, consultar las redes sociales de la organización y revisar cómo se utilizan los recursos recibidos. La meta de cinco millones de pesos busca dar continuidad a un proyecto que lleva más de tres décadas dedicado a la movilidad y rehabilitación de personas con discapacidad visual en México.


