Estados Miembros de la OEA y el Secretario General Ramdin piden la renovación y el despliegue completo de la Fuerza de Supresión de Pandil

Los 32 Estados Miembros activos de la Organización de los Estados Americanos (OEA) emitieron hoy una declaración conjunta en la que piden al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que renueve el mandato de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF por sus siglas en inglés) en Haití y exhortan a la comunidad internacional a proporcionar el personal, el financiamiento, el equipo y el apoyo logístico necesarios para su despliegue pleno y sostenido.

Los Estados Miembros que suscribieron la Declaración Conjunta reafirmaron su solidaridad con el pueblo haitiano, su respeto por la soberanía, la independencia y la integridad territorial de Haití, y su compromiso con las soluciones lideradas por Haití. Destacaron la necesidad de implementar la resolución AG/RES. 3051 (LVI-O/26) de la Asamblea General de la OEA. Adoptada el 23 de junio de 2026, el propósito central de la resolución es organizar el apoyo de la OEA a Haití, manteniendo al mismo tiempo esa asistencia bajo liderazgo haitiano y coordinada con las Naciones Unidas, CARICOM y otros socios.

Los Estados miembros de la OEA que se sumaron a la declaración son: Antigua y Barbuda, Argentina, Las Bahamas, Barbados, Belize, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Dominica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Grenada, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, Jamaica, México, Panamá, Paraguay, Perú, San Kitts y Nevis, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Surinam, Trinidad y Tobago, Estados Unidos y Uruguay.

El Secretario General de la OEA, Albert R. Ramdin, manifestó su apoyo a la declaración, “Debemos honrar las aspiraciones del pueblo haitiano continuando con el apoyo a la GSF y a la renovación de su mandato. La Fuerza está sobre el terreno desempeñando un papel esencial para ayudar a las autoridades haitianas a recuperar el control territorial, restablecer el acceso a infraestructura crítica, mejorar la seguridad pública y crear el entorno de seguridad necesario para que las instituciones funcionen y se celebren elecciones”.

“Sin embargo, el apoyo a la renovación no es suficiente. Un mandato, por sí solo, no produce resultados. También debemos garantizar que los resultados que los haitianos necesitan en materia de seguridad cuenten con los recursos adecuados. Los resultados requieren personal, financiamiento, equipo, logística y, por supuesto, apoyo político sostenido”, agregó el Secretario General Ramdin.

La Declaración Conjunta fue precedida por la misión de alto nivel a Haití que fue encabezada por el Secretario General Ramdin del 16 al 19 de agosto de 2026. En su informe posterior al Consejo Permanente, el Secretario General identificó la seguridad y las elecciones como prioridades urgentes y estrechamente vinculadas.

Por su parte, el Representante Permanente de Haití ante la OEA, Jean Josué Pierre, dijo: “El mensaje de esta declaración es claro: renovar el mandato de la Fuerza de Supresión de Pandillas, garantizar su despliegue completo, fortalecer las instituciones de seguridad de Haití, proteger a la población y crear las condiciones para que Haití avance hacia elecciones creíbles y una estabilidad duradera”.

En tanto, el Presidente del Consejo Permanente y Representante Permanente de Dominica ante la OEA, Steve Ferrol, expresó que, “Al hablar juntos, nosotros, como Estados Miembros de la OEA, estamos demostrando que el apoyo a Haití trasciende las diferencias políticas y refleja un compromiso común con la paz, la democracia, los derechos humanos y la dignidad humana para Haití y para toda la región”.

La declaración conjunta enfatiza que la GSF debe estar equipada para apoyar a la Policía Nacional de Haití y a las Fuerzas Armadas de Haití, de conformidad con sus respectivos mandatos. Entre las prioridades se incluyen restablecer la autoridad estatal legítima en las zonas afectadas por el control de las pandillas, garantizar el acceso al aeropuerto y al puerto, reabrir las principales rutas de transporte, proteger a la población y mantener una presencia permanente de la Policía Nacional de Haití en sitios de infraestructura estratégica y en las zonas recuperadas de las pandillas.

Los Estados Miembros que respaldaron la Declaración Conjunta también pidieron esfuerzos de desarme, desmovilización y reintegración, así como medidas para restablecer el acceso humanitario y los servicios públicos y ampliar las oportunidades socioeconómicas, particularmente para los jóvenes haitianos. Destacaron que las operaciones de la GSF y de las instituciones de seguridad haitianas a las que apoya deben cumplir con el derecho internacional y las normas internacionales de derechos humanos aplicables.

La declaración pide una acción nacional, regional e internacional más firme para prevenir el tráfico ilícito de armas y municiones hacia Haití, desarticular las redes financieras y de suministro que sostienen a las pandillas armadas y exigir responsabilidades a quienes financian o de otro modo proporcionan apoyo material a las actividades de las pandillas.

Sobre el restablecimiento del orden democrático y constitucional, los Estados Miembros que suscribieron la Declaración Conjunta destacaron que los preparativos electorales deben continuar a medida que mejoren las condiciones de seguridad. Alentaron el apoyo a la identificación civil, el registro de votantes y la logística electoral, así como a una Misión de Observación Electoral de la OEA.

La declaración también pide una estrecha coordinación entre Haití, la OEA, las Naciones Unidas, CARICOM y otros socios. La Hoja de Ruta para la Estabilidad y la Paz liderada por Haití y facilitada por el Secretario General de la OEA, proporciona un marco para alinear la asistencia internacional con las prioridades identificadas por las autoridades haitianas y las partes nacionales interesadas y para supervisar el cumplimiento de los compromisos.

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