La diversificación de los grandes patrimonios ya no pasa únicamente por elegir distintos activos
Notipress.- La incertidumbre geopolítica, los cambios regulatorios y la evolución de los mercados están modificando la manera en que las familias con grandes patrimonios y sus family offices administran sus activos. En lugar de abandonar sus mercados tradicionales, una parte está distribuyendo inversiones, estructuras y operaciones entre diferentes jurisdicciones para reducir la exposición a un único entorno.
De acuerdo con el informe “Diseñar una estrategia patrimonial familiar preparada para el futuro”, de TMF Group, 31% de las familias con grandes patrimonios mantiene proximidad con los mercados donde invierte, pero extiende sus actividades hacia otros lugares. Al seleccionar nuevas jurisdicciones, 23% identifica la estabilidad política como un factor determinante y otro 23% prioriza la estabilidad económica.
Esta tendencia amplía el significado de la diversificación. Además de distribuir recursos entre distintas clases de activos, las familias comienzan a considerar dónde se encuentran esos activos y qué capacidad tienen las estructuras encargadas de administrarlos para funcionar en diferentes jurisdicciones.
“Para las familias con grandes patrimonios, diversificar ya no significa únicamente distribuir los activos entre distintas clases de inversión”, señaló Sebastián Rubio, director de Business Development de TMF Group para servicios financieros en México, para NotiPress. El directivo agregó que los cambios políticos, económicos y regulatorios llevan también a evaluar la ubicación de los activos y la preparación de las estructuras que los gestionan.
La expansión internacional puede reducir la concentración del riesgo, pero incorpora diferentes marcos regulatorios, fiscales y de reporting. Esto incrementa la carga administrativa y las posibilidades de error, particularmente cuando las familias comienzan a operar en mercados con los cuales tienen poca experiencia.
Ante esta complejidad, el informe identifica un mayor recurso a especialistas locales y socios con experiencia internacional para interpretar obligaciones y coordinar operaciones. En América Latina, Rubio destacó que las diferencias regulatorias y económicas pueden modificar la forma en que una familia estructura, administra y transfiere su patrimonio.
México forma parte de este escenario. Aunque el país continúa avanzando en la digitalización de la constitución de sociedades y otros trámites corporativos, algunos procedimientos todavía requieren presencia física y firmas manuscritas. Según el Índice Global de Complejidad Corporativa (GBCI) 2026 de TMF Group, México pasó del tercer al segundo lugar entre las jurisdicciones más complejas para las empresas extranjeras.
Los modelos de gestión patrimonial también están evolucionando. Algunas familias externalizan funciones para acceder a conocimientos especializados, mientras otras analizan estructuras compartidas entre varias familias, modelos virtuales y oportunidades de coinversión.
A estas alternativas comienza a sumarse la inteligencia artificial en los family offices. Su uso se explora para realizar investigaciones previas a inversiones o al ingreso en nuevos mercados y mejorar la eficiencia operativa. Al mismo tiempo, su adopción introduce consideraciones relacionadas con gobernanza, privacidad, gestión de datos y ciberseguridad.
El relevo generacional agrega otro componente a la transformación. En 2026, 58% de las organizaciones de patrimonio privado y family offices consultados reportó un aumento de inversiones orientadas a generar impacto social positivo. Asimismo, 50% señaló incrementos en inversiones más respetuosas con el medioambiente y otro 50% en empresas o fondos con gobernanza responsable.
Junto con el interés creciente por el crédito privado y las inversiones directas, estos cambios configuran una gestión patrimonial más distribuida internacionalmente. Para las familias con grandes patrimonios, la diversificación pasa así a comprender no solo qué activos mantener, sino en qué jurisdicciones operar y cómo administrar la complejidad derivada de esa expansión.

