A un mes de las elecciones, Lula conserva ventaja sobre Flávio Bolsonaro mientras la brecha se reduce en medio del caso Master
Notipress.- La carrera presidencial de Brasil entró en una fase más ajustada, con Luiz Inácio Lula da Silva todavía en primer lugar y Flávio Bolsonaro reduciendo diferencias. El último sondeo de Datafolha coloca al presidente con 38% de intención de voto, mientras el senador alcanza 33%.
En agosto, Lula registraba 39% y Bolsonaro 33%, por lo que la distancia entre ambos pasó de seis a cinco puntos porcentuales. La reducción es todavía mayor ante una eventual segunda vuelta, donde el mandatario aparece con 46% y su rival con 44%.
Con una diferencia de apenas dos puntos, ambos candidatos quedan en empate técnico dentro del margen de error de la encuesta. La primera vuelta presidencial está prevista para el 4 de octubre y habría segunda ronda si ningún candidato supera la mitad de los votos.
Datafolha entrevistó a 2.002 electores en 125 ciudades en la ultima semana, después del inicio formal de las campañas y la propaganda electoral. El sondeo también mostró un rechazo de 47% hacia Bolsonaro y de 45% hacia Lula.
Una elección más cerrada
La evaluación negativa del Gobierno de Lula se ubicó en 42%, mientras 31% calificó positivamente su gestión y 25% la consideró regular. Estos datos aparecen en un momento donde la ventaja presidencial se reduce y la disputa entra en una etapa más competitiva.
Otro elemento de la campaña es el crecimiento del escritor Augusto Cury, candidato centrista de Avante, quien alcanzó 8% de intención de voto. En agosto registraba 2%, por lo que su avance agrega una tercera figura visible en una elección dominada por Lula y Bolsonaro.
Sin embargo, la cercanía que muestran las simulaciones de segunda vuelta mantiene la competencia entre ambos en el centro de la atención. Un margen tan reducido aumenta el peso de cada cambio político, judicial o económico durante las semanas finales de campaña.
El caso Master suma presión política
La campaña coincide con una crisis alrededor del banco Master, investigado por un fraude financiero que dejó deudas superiores a 7.000 millones de dólares. Las pesquisas se concentran en Daniel Vorcaro, antiguo dueño de la entidad, y en sus vínculos con figuras de la política y la justicia.
Un informe policial divulgó mensajes enviados a un número atribuido al juez Alexandre de Moraes, mientras otro magistrado ordenó esclarecer la identidad del destinatario. El caso abrió una disputa dentro del Supremo Tribunal Federal y elevó la presión sobre una institución central del sistema brasileño.
Lula pidió investigar el caso “sin blindaje de nadie” y sostuvo que las instituciones deben garantizar integridad y confianza durante las pesquisas. La crisis también alcanzó a Flávio Bolsonaro por giros millonarios vinculados con Vorcaro que son investigados por la Policía Federal.
Según el candidato, esos recursos estaban destinados a financiar una película biográfica sobre su padre, el expresidente Jair Bolsonaro. Así, el caso Master golpea a distintas figuras del sistema político mientras la elección presidencial se vuelve más cerrada.


