Grupo Elektra puso en marcha una nueva edición de su programa Líder 21, con 3 mil 135 participantes, como parte de una estrategia para fortalecer las capacidades de liderazgo, comunicación y toma de decisiones dentro de la organización.

La formación de nuevos líderes se ha convertido en una pieza cada vez más relevante para las empresas que buscan responder a mercados cambiantes. En ese contexto, Grupo Elektra inició una nueva generación de su Programa de Certificación en Liderazgo Líder 21, desarrollado en alianza con UVM for Business.

La nueva edición reúne a 3 mil 135 colaboradores y permitirá que, en octubre de este año, la iniciativa alcance un acumulado de 8 mil 287 personas capacitadas desde 2024. La cifra incluye a quienes participaron en otros programas de formación de la compañía, entre ellos Ventas: Somos Extraordinarios y la primera edición de la certificación de liderazgo.

La inauguración se realizó en el campus Coyoacán de la Universidad del Valle de México, con la participación de directivos de ambas instituciones. El programa busca que los participantes desarrollen herramientas operativas, humanas y de gestión que puedan aplicar directamente en sus equipos de trabajo.

La iniciativa fue impulsada originalmente por Fabrice Deceliere, director general de Canales de Grupo Elektra, y se ha convertido en uno de los proyectos de capacitación de la organización orientados al desarrollo de sus mandos.

Uno de los elementos centrales de la nueva edición es la comunicación. UVM for Business explicó que el programa está diseñado para ayudar a los participantes a transformar las conversaciones cotidianas en compromisos concretos y resultados medibles.

La metodología denominada “Entrenamiento en Acción” incorpora ejercicios prácticos, simulaciones, retroalimentación en tiempo real y retos apoyados por inteligencia artificial. El propósito es que el aprendizaje no se quede en el aula, sino que llegue a las operaciones diarias y a la relación entre los líderes y sus equipos.

La certificación trabaja cinco herramientas conversacionales enfocadas en convertir objetivos en acuerdos, generar conversaciones efectivas, revisar avances, transformar la retroalimentación en acciones de mejora y promover la reflexión y el desarrollo profesional.

La capacitación también fue diseñada para adaptarse a las responsabilidades laborales de los participantes. UVM for Business informó que existe una modalidad presencial de 16 horas académicas y otra en línea de ocho horas, distribuida en sesiones más breves.

Para Ángela Cárdenas, directora de Capital Humano en Canales de Grupo Elektra, el verdadero impacto del programa se produce cuando los líderes regresan a sus equipos con nuevas herramientas para conversar, tomar decisiones y otorgar mayor autonomía a sus colaboradores.

La apuesta, explicó la directiva, tiene un efecto multiplicador. La idea es que cada líder formado pueda influir positivamente en otras personas y que ese conocimiento termine extendiéndose por diferentes niveles de la organización.

La empresa también utiliza un indicador de felicidad para conocer la percepción que los colaboradores tienen sobre sus líderes. Según Grupo Elektra, esta medición permite identificar áreas de oportunidad y observar la evolución de aspectos relacionados con la calidad del liderazgo y la experiencia laboral.

Más allá de los números, el reto consiste en convertir la capacitación en cambios visibles. Un programa puede entregar herramientas y conocimientos, pero su verdadero valor aparece cuando estos se traducen en mejores conversaciones, equipos más autónomos y decisiones más oportunas.

La alianza entre Grupo Elektra y UVM for Business plantea precisamente esa ruta: combinar formación académica con situaciones que los colaboradores enfrentan todos los días. En una organización de gran tamaño, desarrollar miles de líderes no es solo una cuestión de capacitación, sino también una forma de construir una cultura común y preparar nuevos mandos para los desafíos que vienen.