LA RENUNCIA EMPIEZA A SER OPCIÓN REAL PARA HUACHO DÍAZ MENA, GOBERNADOR DE YUCATÁN
I.- No es fácil gobernar Yucatán, los yucatecos son muy exigentes, porque son preparados. El ciudadano no solo se conforma con emitir su voto, analiza, critica, juzga, castiga. Esto debería importar mucho al gobernador Huacho Díaz, ya que se trata no solo de su permanencia, sino del éxito de su mandato. Han transcurrido 2 años de su triunfo en las urnas y el saldo es terriblemente negativo: 26 renuncias en su gabinete; hay una crisis de suministro y autosuficiencia de la energía eléctrica; hay una crisis por el suministro del agua potable; hay una crisis por la caída en los índices de aprobación del gobernador; y hay una grave crisis por la desconfianza social en el gobierno y su ineficiencia resolutiva.
II.- Existen muchas razones de este saldo “terriblemente” negativo, pero se pueden distinguir tres fundamentales: falta de liderazgo; el gabinete es altamente mediocre; y no hay presupuesto suficiente para casi nada. Pero, lo que realmente preocupa, es la falta de apoyo del gobierno de Claudia Sheinbaum.
III.- El saldo “terriblemente” negativo ha generado un peligro muy poderoso para la administración de Huacho Díaz Mena: la posibilidad de un interinato. Esto implicaría la renuncia al cargo del mandatario, lo cual siempre es traumático y penoso. El hecho requiere de un oficio político extremo y de una madurez sin límites. Significa sacrificar el ego por la calidad de vida de los yucatecos. Yucatán ha vivido la experiencia de dos interinatos: la primera, en 1984 cuando Víctor Cervera Pacheco relevó al Gral. Graciliano Alpuche Pinzón; y la segunda, cuando la Licda. Dulce María Sauri Riancho relevó al Lic. Víctor Manzanilla Shaffer. Ambos casos corrigieron el rumbo del estado y generaron un cambio positivo.
IV.- Uno de esos cambios positivos fue la construcción del Puerto de Altura de Progreso, obra del gobernador, Víctor Cervera Pacheco, en su etapa inicial durante el interinato de 1984 – 1988. Esta obra emblemática es nuevamente polémica, porque Huacho Díaz ha pretendido hacerla suya y eso no es correcto. El gobernador, en su afán protagónico cometió el error de querer engañar a los yucatecos, pero falló en su intento. El pueblo sabe quién hizo esa obra y cuánto la luchó, como para que venga otro a aprovecharse. Sheinbaum se dio cuenta y lo apuntó en su lista negra.
V.- Uno de los grandes problemas que tiene Huacho Díaz es que no da lectura correcta a la situación política. Su gestión ha sido, más que atropellada, de horror en horror; y la presidenta lo ha visto, lo ha palpado y lo ha registrado. En territorio le informan de todo. Sheinbaum sabe de las mentiras de Huacho: como cuando le informó en plena mañanera que los pescadores atrapados por el huracán “Milton” seguían con vida, y que hubo un saldo blanco. Ella lo felicitó y unas horas después, se supo de las tragedias. Allí empezó a descomponerse todo. Las mentiras se han ido acumulando y generando la desconfianza de la presidenta y preocupantemente, la del pueblo yucateco.
VI.- El gabinete que eligió Huacho le ha fallado. Su mediocridad ha hecho que su administración sea la más deficiente en décadas. Sin duda la culpa es suya por designar gente altamente ineficiente. La Japay es una de las dependencias que más daño le ha causado a su imagen pública. La Dirección de Protección Civil es otra dependencia que le ha causado graves daños a su credibilidad, pues se sabe que el director no cuenta con la preparación, ni con la experiencia mínima que por ley, el perfil exige, poniendo en peligro a la población. Muchas son las quejas sobre las extorsiones y presiones a escuelas, hospitales privados, construcciones, etc, sin que el mandatario las detenga y castigue a los responsables. La Secretaría de Salud y la de Educación son otras dependencia que por su tamaño y alcance han cometido graves abusos y excesos en contra de trabajadores de la salud y de personal docente. Huacho no ayuda ni a unos ni a otros. Y podemos resaltar los malos resultados deportivos durante la gestión Huachista. La cultura prácticamente no existe, no es prioridad en el mandato de Huacho Díaz Mena. En la secretaría de la mujer no se dan abasto con tanta ineptitud. En la Consejería Jurídica impera la frivolidad, la soberbia y la deficiente interpretación de las leyes.
VII.- ¿Dónde está la transformación que prometió Morena en Yucatán? ¿Dónde el famoso “Renacimiento Maya”? Ese es el problema, la mentira con la que se ha construido un esquema de ilusión. Huacho no es un idealista, sino un ilusionista. La promesa de que un día llegará el bienestar y la modernidad a Yucatán, se ha vuelto un vicio. Un vicio muy sucio que tiene harta a la propia presidenta Sheinbaum. Mal andamos cuando el mismo pueblo yucateco no sabe siquiera qué significa el “Renacimiento Maya”. Un invento ilusionista que quedó desnudado cuando los indígenas de Chichén Itzá fueron expulsados de la zona arqueológica donde han comercializado sus obras desde hace décadas.
VIII.- La desesperación ha traído grandes desgracias para Huacho. Impuso a un director en la ATY para zafarse de los compromisos gubernamentales con los inversionistas del Va y Ven, y fracasó. Su operador tiró lo toalla porque el pueblo no respaldó a su gobernador en esta gran torpeza. Acuso de gran corrupción y se ha tragado todas sus acusaciones. El pueblo quiere y avala el funcionamiento del Va y Ven. Un servicio de transporte público que hasta a la presidenta Sheinbaum le encantó. Hasta en eso ha perdido Huacho. Es terrible ver como el mandatario ha arrastrado el honor al mentirle al pueblo asegurando que el nuevo hospital O’Horán funcionaría de “maravilla”, que porque era el más moderno de todo el sureste; ¿Y qué resultó? Un fiasco: no hay medicamentos, ni suficientes médicos, ni equipamiento, y el edificio es dificultoso para los pacientes por su gran tamaño. Es evidente que no conocía el proyecto y que en su codicia política lo hizo suyo, poco le duró el gusto de querer apropiarse del proyecto que era de otro. Otro oso que cometió el gobernador se dio cuando aseguró que Yucatán dotaría de energía eléctrica a la península; ¡Si ni siquiera puede dotar de energía al estado!. Pablo Gamboa debería haber renunciado desde hace también por ineptitud.
IX.- Hay algo peor, algo verdaderamente vergonzoso que ha despojado a Huacho de toda moral política: su inexplicable riqueza personal. Se habla de muchos ranchos de grandes extensiones de tierras. Y aunque él ha dicho que se trata de una actividad ganadera familiar, acumulada a lo largo de 60 años, la decepción ciudadana es grande. Y lo es, porque en campaña ocultó todo esto, por el contrario, se vendió como un “humilde” ciudadano proveniente de un pueblo pesquero, donde sus padres, humildes, lo enseñaron a trabajar de forma ruda, como cuando fue mesero. O sea. La presidenta Sheinbaum sabe de esto.
X.- Mentiras, traiciones, doble cara, ego, todo lo feo que repudian los yucatecos ha salido a relucir en el mandato de Huacho Díaz Mena. Dice que Sheinbaum lo apoya, pero, ¿alentarlo a que endeude al estado, es apoyarlo o arrojarlo al infierno? Sheinbaum no lo apoya, lo quiere fuera del gobierno. Si el PAN le da sus votos en el congreso y Huacho obtiene su crédito por 1,500 millones de pesos, tendría que agradecer por siempre al PAN ese respaldo. Huacho tendrá que buscarse una máscara para salir a la calle, pues juró en campaña NO ENDEUDAR AL PUEBLO. La mejor salida para Yucatán sería el interinato.
La neta del planeta.- El endeudamiento del estado no garantiza nada bueno a los yucatecos. La gente ya no confía en la administración del “Renacimiento Maya”, se murió el encanto, ahora se cree que ese dinero se lo van a robar. Si Sheinbaum en verdad apoyara a Huacho, dispondría 1,500 millones de pesos del Tren Maya que representa el 0.0006% de los 250 mil millones de pesos que se gastan en su ampliación. Lo dicho, lo saludable es que renuncie Huacho y pasemos a preparar un nuevo interinato.