El huracán Polo mantiene bajo vigilancia a Baja California Sur mientras las autoridades refuerzan las medidas preventivas, suspenden actividades educativas y mantienen restricciones marítimas ante el riesgo de lluvias, vientos y oleaje elevado durante los próximos días.
La amenaza del huracán Polo sobre Baja California Sur ha llevado a las autoridades a ampliar las medidas preventivas mientras el ciclón modifica su intensidad y continúa desplazándose por el Pacífico mexicano. Después de alcanzar nuevamente la categoría 5, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó durante la mañana de este sábado que el sistema había disminuido a categoría 4, aunque continuaba representando un fenómeno de gran intensidad.
De acuerdo con el reporte del SMN de las 09:00 horas del 26 de septiembre, Polo se encontraba a 585 kilómetros al sur-suroeste de Cabo San Lucas y a 770 kilómetros al sur de Cabo San Lázaro, en Baja California Sur. Presentaba vientos máximos sostenidos de 250 kilómetros por hora, rachas de hasta 305 kilómetros por hora y se desplazaba hacia el oeste-noroeste a 15 kilómetros por hora.
La actualización mexicana coincide con la tendencia de debilitamiento prevista por los meteorólogos, aunque existe una diferencia temporal con los reportes del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos. En su aviso de las 23:00 horas del viernes, el organismo estadounidense todavía clasificaba a Polo como huracán categoría 5, con vientos sostenidos de 280 kilómetros por hora, por lo que la intensidad del sistema continúa siendo objeto de vigilancia estrecha.
Más allá de la categoría puntual del ciclón, el principal motivo de preocupación para Baja California Sur está relacionado con sus efectos. El SMN mantiene una zona de vigilancia por posibles vientos de huracán desde Punta Eugenia hasta Santa Fe, mientras que para el estado se pronostican rachas de entre 40 y 60 kilómetros por hora y oleaje de 2.5 a 3.5 metros.
En el sur de la entidad también se prevén intervalos de chubascos durante las próximas horas. Estas condiciones pueden favorecer encharcamientos, crecidas de arroyos, inundaciones en zonas bajas y problemas de visibilidad, particularmente en comunidades expuestas a la circulación del ciclón.
La situación explica las restricciones adoptadas en la zona marítima. La Capitanía de Puerto Regional mantiene cerrados los puertos de Los Cabos y Comondú, mientras que en Los Cabos fueron suspendidas las actividades náuticas turísticas y recreativas. La Zona Federal Marítimo Terrestre también mantiene recorridos preventivos para advertir a residentes y visitantes sobre el riesgo asociado con el oleaje y las corrientes.
En las playas de Cabo San Lucas y San José del Cabo se mantiene además la bandera negra. La medida afecta a 21 playas de Cabo San Lucas y cinco de San José del Cabo, lo que implica el cierre de estos espacios ante las condiciones marítimas adversas.
La prevención también alcanzó al sistema educativo. El Consejo Estatal de Protección Civil de Baja California Sur determinó ampliar la suspensión de actividades escolares al lunes 28 y martes 29 de septiembre en los cinco municipios de la entidad. La medida busca reducir la movilidad de estudiantes, docentes y familias durante el periodo en que se prevé una mayor influencia del ciclón.
Asimismo, se determinó suspender labores presenciales del personal del Gobierno del Estado y de los ayuntamientos durante esos mismos días, como parte de las acciones preventivas adoptadas frente al acercamiento del sistema.
La trayectoria prevista mantiene a Baja California Sur como el principal punto de atención. El Centro Nacional de Huracanes anticipa un giro hacia el noreste y un acercamiento a la península durante el lunes, aunque la intensidad y la posición exacta del sistema pueden cambiar conforme avance la circulación del huracán.
El pronóstico de trayectoria difundido por las autoridades mexicanas contempla que Polo continúe debilitándose conforme se aproxime a la península. Sin embargo, la experiencia con sistemas tropicales muestra que una reducción en la categoría no significa necesariamente la desaparición del peligro: lluvias intensas, oleaje, corrientes marinas y vientos fuertes pueden generar afectaciones incluso cuando el ciclón pierde intensidad.
Por ello, las autoridades estatales mantienen activo el seguimiento mediante el Consejo Estatal de Protección Civil y coordinan acciones con las instituciones federales. La Secretaría de la Marina mantiene activo el Plan Marina en fase preventiva, mientras que las Fuerzas Armadas permanecen preparadas para ampliar sus operaciones de auxilio si las condiciones lo requieren.
En paralelo, el Ejército mantiene preparados los recursos correspondientes al Plan DN-III-E, con personal, vehículos, maquinaria, equipos de comunicación, plantas potabilizadoras y otros recursos destinados a responder ante posibles inundaciones, interrupciones de caminos o aislamiento de comunidades.
La situación todavía puede cambiar durante las próximas horas. La diferencia entre los reportes de intensidad emitidos por las autoridades mexicana y estadounidense evidencia precisamente la necesidad de atender los avisos correspondientes a cada actualización y no únicamente la categoría que el fenómeno haya alcanzado en un momento determinado.
Por ahora, el escenario para Baja California Sur es de preparación y vigilancia. Polo todavía se encuentra mar adentro, pero su aproximación prevista para los siguientes días mantiene activados los protocolos de protección civil y obliga a extremar precauciones en las zonas costeras, especialmente en Los Cabos y las comunidades expuestas al oleaje y a posibles lluvias.

