Experiencia de trabajadores senior recobra valor con la adopción de inteligencia artificial

Notipress.- La incorporación de inteligencia artificial en las empresas puede modificar la relación entre trabajadores senior y perfiles junior al convertir la experiencia acumulada en un insumo para entrenar sistemas y orientar sus resultados. En entrevista con NotiPress, Mario Ulloa, Country Lead de SAS, sostuvo que sustituir especialistas experimentados por personal con menor trayectoria apoyado únicamente en IA puede generar resultados difíciles de evaluar.

Ulloa puso como ejemplo a científicos de datos, analistas, contadores y auditores que, después de años de experiencia, desarrollan la capacidad de reconocer anomalías incluso a partir de señales que una persona recién incorporada podría no identificar. Para el especialista, esa experiencia continúa siendo necesaria porque la IA puede procesar información con rapidez, pero requiere personas capaces de determinar si el resultado corresponde con lo esperado.

Esta diferencia también afecta la forma en que las organizaciones entrenan sus sistemas. El especialista señaló que un modelo debe adaptarse a la realidad, historia y criterios de cada organización. Así, dos bancos pueden aplicar parámetros distintos para una misma tarea, por lo cual utilizar el mismo modelo sin ajustes no necesariamente produciría resultados adecuados para ambos.

Experiencia encabeza valor de persiles senior

El directivo considera que esa necesidad puede revalorizar a trabajadores con mayor experiencia. Su conocimiento puede incorporarse en procesos, flujos de trabajo y sistemas de analítica para que empleados con menor antigüedad accedan a criterios desarrollados durante años.

Como ejemplo, mencionó a la Policía Estatal de Delaware, cliente de SAS desde 2005. Según el ejecutivo, la evolución conjunta de herramientas, procesos y analítica permitió trasladar a los sistemas parte de los flujos desarrollados por personal experimentado. Bajo este esquema, afirmó, un oficial con pocos meses de incorporación puede apoyarse en procesos estructurados que antes dependían en mayor medida del conocimiento acumulado durante años.

Esto no implica prescindir de la preparación profesional. Los trabajadores jóvenes también necesitan formación para saber qué pedir a los sistemas y evaluar sus respuestas. Desde esta perspectiva, la facilidad para utilizar interfaces digitales no sustituye el conocimiento necesario para interpretar resultados ni para establecer los criterios con los cuales debe operar una herramienta.

La relación entre ambos perfiles puede transformarse así en una transferencia de conocimiento: especialistas con trayectoria aportan criterios y experiencia para construir sistemas más ajustados a una organización, mientras trabajadores más jóvenes pueden utilizar esas herramientas como apoyo para alcanzar resultados consistentes. Para Ulloa, el valor de la experiencia permanece precisamente porque alguien debe enseñar a la inteligencia artificial qué constituye un resultado adecuado y reconocer cuándo no lo es.