¿Puede una inteligencia artificial orientar mejor una reanimación cardiopulmonar?

Notipress.- Una herramienta de inteligencia artificial para reanimación cardiopulmonar (RCP) obtuvo mejores resultados que operadores del 911 en una evaluación retrospectiva de instrucciones para atender paros cardíacos fuera del hospital. El sistema, denominado ChatCPR, alcanzó un cumplimiento del 100% en recomendaciones básicas y aproximadamente del 99% en instrucciones avanzadas, aunque todavía requiere pruebas adicionales antes de utilizarse en emergencias reales.

Los resultados fueron presentados en un artículo publicado el 19 de octubre de 2026 en Journal of Medical Internet Research (JMIR), elaborado por la corresponsal Michelle Falci. La publicación recoge el trabajo de investigadores de la Universidad de California en San Diego, la Facultad de Medicina de la Universidad de Pittsburgh, la Universidad Johns Hopkins y otras instituciones que colaboraron en el desarrollo de ChatCPR.

La investigación plantea que la inteligencia artificial podría complementar la orientación proporcionada por los servicios de emergencia, especialmente cuando una persona presencia un paro cardíaco y necesita instrucciones para comenzar las maniobras de reanimación.

Sin embargo, los investigadores aclararon que los resultados corresponden a una prueba de concepto y no demuestran que la herramienta sea superior a los operadores humanos durante emergencias reales.

ChatCPR alcanza 100% de cumplimiento en instrucciones básicas de RCP

El equipo de investigación evaluó inicialmente distintos modelos de inteligencia artificial disponibles públicamente, entre ellos ChatGPT, Claude, Grok, Gemini, Llama y Mixtral.

El objetivo fue determinar qué tan bien podían proporcionar instrucciones de reanimación cardiopulmonar en un escenario de paro cardíaco extrahospitalario, tomando como referencia los criterios establecidos en las guías médicas.

En esta primera comparación, los modelos alcanzaron un cumplimiento promedio cercano al 90% en las instrucciones esenciales de RCP. Sin embargo, el desempeño disminuyó hasta aproximadamente el 70% cuando se evaluaron indicaciones más avanzadas.

Para mejorar estos resultados, los investigadores desarrollaron ChatCPR mediante técnicas de ingeniería de instrucciones contextuales. El sistema recibió información basada en protocolos utilizados para orientar maniobras de reanimación y en recomendaciones clínicas especializadas.

También incorporaron transcripciones de llamadas reales al 911 relacionadas con paros cardíacos, con el propósito de adaptar las respuestas a situaciones similares a las que enfrentan los servicios de emergencia.

Tras este proceso, ChatCPR obtuvo un cumplimiento del 100% en los pasos básicos de RCP y de aproximadamente el 99% en los avanzados.

Operadores del 911 registraron menor cumplimiento en la comparación retrospectiva

La evaluación permitió comparar las respuestas de ChatCPR con instrucciones proporcionadas por operadores humanos durante llamadas de emergencia previamente registradas.

En los pasos básicos de reanimación, los operadores del 911 cumplieron aproximadamente el 85% de las recomendaciones de las guías médicas, frente al 100% alcanzado por ChatCPR.

La diferencia fue mayor en las instrucciones avanzadas, donde el sistema de inteligencia artificial obtuvo alrededor del 99% de cumplimiento y los operadores humanos aproximadamente el 63%.

Christopher M. Horvat, director de los Equipos de Respuesta a Emergencias Médicas del Hospital Infantil UPMC de Pittsburgh, explicó que las respuestas del sistema se ajustaron tanto a los fundamentos de la reanimación como a aspectos específicos de las directrices de la Asociación Americana del Corazón.

El investigador señaló que, al menos dentro de esta evaluación retrospectiva, las instrucciones generadas por ChatCPR mostraron un mayor cumplimiento de las recomendaciones que las proporcionadas por los operadores humanos analizados.

No obstante, el estudio no establece que una herramienta automatizada pueda sustituir la experiencia, el criterio o la intervención de los profesionales que atienden llamadas de emergencia.

Investigadores buscan que la IA complemente la atención de emergencias

El desarrollo de ChatCPR estuvo orientado a explorar una herramienta accesible que pudiera utilizarse mediante dispositivos de uso cotidiano.

Horvat explicó que el equipo decidió trabajar con modelos de inteligencia artificial disponibles públicamente porque esto podría facilitar su eventual implementación mediante teléfonos inteligentes y otros dispositivos.

La posibilidad de ofrecer instrucciones mediante sistemas accesibles resulta relevante para situaciones en las que un testigo presencial necesita orientación inmediata.

John W. Ayers, responsable de inteligencia artificial del Instituto Altman de Investigación Clínica y Traslacional de UC San Diego y profesor de su Facultad de Medicina, explicó que los investigadores construyeron una base de instrucciones fundamentada en recomendaciones utilizadas por profesionales que realizan reanimación de manera habitual.

El propósito fue mejorar la precisión de las respuestas y reducir las diferencias observadas entre las instrucciones básicas y las avanzadas.

A pesar de los resultados, los autores no proponen reemplazar a los operadores del 911 con inteligencia artificial. Consideran que herramientas como ChatCPR podrían utilizarse como apoyo para los profesionales o como recurso adicional cuando no exista disponibilidad inmediata de un operador.

Antes de cualquier implementación, será necesario comprobar su funcionamiento en condiciones reales, donde intervienen factores que una evaluación retrospectiva no necesariamente reproduce.

La RCP inmediata puede triplicar las posibilidades de supervivencia

El interés por mejorar las instrucciones de reanimación responde a las dificultades que enfrentan las personas cuando presencian un paro cardíaco fuera de un hospital.

De acuerdo con las cifras citadas por JMIR, aproximadamente el 90% de las personas que sufren un paro cardíaco extrahospitalario no sobreviven. Sin embargo, recibir reanimación cardiopulmonar inmediata puede triplicar las posibilidades de supervivencia.

La publicación también señala que la proporción de personas que recibieron RCP por parte de un testigo presencial aumentó del 41.7% en 2024 al 42.5% en 2025.

Aunque estos datos muestran un incremento, también reflejan que una parte importante de los pacientes no recibe maniobras de reanimación antes de la llegada de los servicios de emergencia.

Entre las barreras identificadas se encuentran el temor a cometer errores, la falta de confianza en las propias habilidades y determinadas preocupaciones relacionadas con la exposición del cuerpo de las pacientes durante la intervención.

Thomas Sather, presidente del Subconsejo de Educación del Consejo Asesor Científico de la Cruz Roja Americana, destacó que las habilidades necesarias para responder a una emergencia pueden deteriorarse cuando no se practican.

Desde esta perspectiva, la capacitación y la orientación inmediata constituyen dos componentes relevantes para mejorar la respuesta de los testigos presenciales.

Inteligencia artificial abre nuevas posibilidades para la capacitación en RCP

Además de ChatCPR, la investigación sobre tecnología aplicada a la reanimación incluye dispositivos destinados a mejorar la formación práctica.

Uno de ellos es Elevate SMART Manikin, un maniquí inteligente desarrollado mediante una colaboración entre la Cruz Roja Americana y Elevate Healthcare.

El dispositivo utiliza algoritmos basados en evidencia para proporcionar retroalimentación sobre técnicas de primeros auxilios, reanimación cardiopulmonar, uso de desfibriladores externos automáticos y soporte vital básico. A diferencia de los sistemas diseñados para orientar una emergencia, estos maniquíes permiten practicar maniobras y recibir evaluaciones inmediatas sobre el desempeño.

Thomas Newman, integrante del Subconsejo de Educación del Consejo Asesor Científico de la Cruz Roja Americana, explicó que la retroalimentación visual y auditiva puede ayudar a los alumnos a reconocer y corregir errores durante el entrenamiento.

Los especialistas también consideran que estas tecnologías podrían facilitar prácticas periódicas sin depender exclusivamente de cursos presenciales programados. La realidad virtual y los sistemas de aprendizaje automático representan otras áreas de investigación para mejorar tanto la capacitación como el reconocimiento de paros cardíacos por parte de los servicios de emergencia.