Notipress.-  Ríos desbordados, familias evacuadas y riesgos sanitarios marcan el avance de un fenómeno que amenaza con intensificarse

Las lluvias ya obligaron a evacuar familias, cortar caminos y restringir sectores turísticos en Argentina, mientras crece la preocupación por las consecuencias sanitarias de El Niño. El fenómeno climático, que altera los patrones de precipitaciones y temperatura, podría intensificar sus efectos durante los próximos meses y favorecer la propagación de enfermedades infecciosas.

En la provincia de Misiones, al noreste del país, las precipitaciones registradas desde el 22 de octubre dejaron 154 personas evacuadas y 124 viviendas afectadas. La crecida del río Iguazú también obligó a cerrar preventivamente el Circuito Superior de las Cataratas del Iguazú, uno de los principales atractivos turísticos argentinos. El caudal alcanzó 9.500 metros cúbicos por segundo, seis veces su promedio histórico, aunque otros sectores turísticos permanecieron habilitados.

Mientras tanto, las previsiones meteorológicas ponen el foco en la Cuenca del Plata, una extensa región hidrográfica que atraviesa varios países de Sudamérica. Un informe de la Organización de los Estados Americanos (OEA) anticipa precipitaciones superiores a las habituales entre noviembre de 2026 y febrero de 2027.

Qué regiones enfrentan mayores riesgos por El Niño

Las provincias de Misiones, Corrientes, Entre Ríos y Santa Fe figuran entre los territorios expuestos a nuevas crecidas de los ríos Paraná y Uruguay. Los pronósticos también contemplan lluvias superiores a lo normal en Córdoba, La Pampa, sectores de Buenos Aires y el noreste de la Patagonia.

Sin embargo, la intensidad de las inundaciones dependerá de la distribución de las precipitaciones, las condiciones del suelo y la infraestructura de cada localidad.

Ante este escenario, la Administración de Parques Nacionales (APN) activó medidas preventivas en 18 áreas protegidas distribuidas entre nueve provincias argentinas. Entre los espacios incluidos aparecen los parques nacionales Iguazú, Iberá, El Impenetrable, Río Pilcomayo, El Palmar y Calilegua, además de otras reservas naturales.

El operativo contempla mapas de riesgo, vigilancia de ríos mediante información meteorológica y satelital, identificación de accesos vulnerables y preparación de posibles evacuaciones. También prevé coordinación con autoridades provinciales y municipales para garantizar alimentos, asistencia sanitaria y suministros ante eventuales aislamientos.

Dengue y otras enfermedades: los riesgos después de las lluvias

Más allá de las inundaciones, El Niño también representa una amenaza sanitaria por las condiciones que pueden favorecer la transmisión de enfermedades infecciosas.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) advierte sobre enfermedades vinculadas con el agua contaminada, como hepatitis A, gastroenteritis y leptospirosis. Las inundaciones pueden comprometer el abastecimiento de agua potable y los sistemas de saneamiento, aumentando la exposición de comunidades afectadas.

Por otra parte, las temperaturas elevadas y el agua acumulada favorecen la reproducción del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, chikungunya y zika.

Las crecidas también pueden desplazar serpientes, alacranes y roedores hacia zonas habitadas, mientras los centros de evacuación presentan riesgos adicionales de transmisión respiratoria.

Frente a estas amenazas, los especialistas recomiendan eliminar recipientes con agua estancada, consumir agua segura, evitar el contacto con aguas contaminadas y completar los esquemas de vacunación.

La vigilancia sanitaria y los protocolos de emergencia serán fundamentales durante los próximos meses, especialmente donde las lluvias puedan dificultar el acceso a servicios esenciales.