La caída de los decretos de vivienda abre el escenario más incierto de la legislatura: ¿Es inevitable el adelanto electoral?

Notipress.-  El Gobierno de Pedro Sánchez cerró este viernes 2 de octubre con una de sus derrotas parlamentarias más severas en su historia. El Congreso rechazó los dos decretos, conocidos popularmente como “decreto Maricarmen”, con los que el Ejecutivo pretendía responder a la crisis de vivienda, mientras las protestas alrededor de la Cámara y en la Puerta del Sol amplificaban una presión social que ya había condicionado el debate político de los últimos días.

La derrota parlamentaria llegó en medio de una creciente movilización social por la crisis de vivienda. El desahucio de una mujer de 87 años actuó como detonante de una ola de protestas, con acampadas en la Puerta del Sol, concentraciones frente al Congreso y llamados a extender las movilizaciones hacia una posible huelga general.

Si bien las medidas impulsadas por el Gobierno acumulaban más críticas que elogios, la caída de ambos decretos prolongó el problema que ya ocupa el primer lugar de la agenda pública. Además, la votación en el Congreso expuso cómo el bloque que permitió la investidura de Sánchez comienza a mostrar grietas.

El voto contrario del partido independentista catalán, Junts, sumado al de Partido Popular (PP) y Vox, fue decisivo para que el primer decreto cayera por 178 votos contra 172. El segundo obtuvo 166 apoyos y 184 rechazos, con la oposición adicional del Partido Nacionalista Vasco (PNV) y Coalición Canaria.

Antes de las votaciones, Sánchez tomó la palabra de manera inesperada para intentar modificar un resultado que ya aparecía comprometido. El presidente pidió a los legisladores que olviden del “cálculo político, del argumentario de su partido, de las presiones que le llegan de arriba” y que piensen en “la gente de a pie que más necesita del amparo de lo público”. Sánchez agregó que “sus vidas, su futuro y su dignidad dependen en buena medida de lo que ustedes voten aquí. Les ruego que sean valientes y coherentes”, reclamó a los grupos. Su intervención no alteró la aritmética parlamentaria.

Junts rompe otra vez la mayoría de investidura

La posición de Junts concentra buena parte de la crisis política inmediata. Sus siete diputados eran necesarios para sostener el primer decreto y decidieron votar en contra después de reclamar al Ejecutivo que retirara ambas normas y negociara un nuevo texto.

La portavoz de Junts, Míriam Nogueras, sostuvo que las propuestas gubernamentales no resolverían el problema de vivienda y pidió “sentarse a negociar a puerta cerrada” sobre un decreto diferente. El partido aseguró contar con un texto propio que no considera cerrado y que podría servir como punto de partida.

La tensión fue visible en el propio discurso presidencial. “Hagan lo correcto o la historia les juzgará antes de lo que creen”, advirtió Sánchez antes de la votación.

Tras las elecciones generales del 23 de julio de 2023, Sánchez necesitaba el voto a favor de los siete diputados de Junts en el Congreso para alcanzar la mayoría necesaria y revalidar su cargo como presidente del Gobierno de España.

Dos derrotas y una presión que también llega desde la izquierda

El primer decreto incluía medidas sobre alquileres de temporada, bonificaciones para propietarios que redujeran rentas y protección frente a desahucios de personas vulnerables sin alternativa habitacional. También contemplaba limitaciones vinculadas con la compra especulativa de vivienda.

El segundo establecía la renovación automática de contratos de alquiler y había alcanzado a permanecer vigente apenas 16 horas tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado.

Para Sumar, el partido de izquierda y socio minoritario de la coalición, la caída de ambas normas representó también un revés propio. Pablo Bustinduy, ministro de Derechos Sociales, defendió el segundo decreto y acusó a quienes lo rechazaban de favorecer los intereses de los grandes propietarios. “Votar no hoy a estos decretos es traicionar a su pueblo para servir la única causa y la única bandera del rentismo. Y yo les digo, no están calibrando lo que están haciendo”, afirmó.

La votación expuso, al mismo tiempo, diferentes estrategias dentro del espacio parlamentario que sostiene al Gobierno. ERC, EH Bildu, Podemos, Compromís y BNG respaldaron el segundo decreto, mientras PNV y Coalición Canaria se desmarcaron al considerar problemática la propuesta de renovación automática de los alquileres.

Las calles elevan el costo de la derrota

La crisis parlamentaria coincidió con manifestaciones frente al Congreso y con la continuidad de la acampada en la Puerta del Sol. Tras conocerse el rechazo del primer decreto, parte de los concentrados respondió con gritos de “¡Vergüenza, vergüenza!” y llamados a avanzar hacia una huelga general.

Dentro del Congreso, activistas del Sindicato de Inquilinos lanzaron panfletos desde el palco mientras coreaban: “Los fondos buitre gobiernan el Congreso”. La organización anunció que mantendría la movilización y reclamó ampliar las protestas durante el fin de semana.

Su portavoz, Valeria Racu, llamó a profundizar esa presión social y planteó la necesidad de incorporar a la Unión General de Trabajadores (UGT) y las Comisiones Obreras (CCOO) a una eventual huelga general. Los sindicatos, sin embargo, no han adoptado aún una decisión sobre esa posibilidad.

Sánchez sopesa una salida electoral

Tras la derrota, fuentes del Gobierno dejaron abierto el adelanto electoral como uno de los escenarios posibles, aunque no como una decisión adoptada. Desde el PSOE y Sumar se transmitió que Sánchez no realizaría anuncios durante el viernes ni a lo largo del fin de semana.

La hipótesis ya circulaba durante la jornada entre dirigentes socialistas y miembros del Ejecutivo. El rechazo de los decretos alimentó la idea de que la legislatura podría haber entrado en una etapa distinta, marcada por la dificultad de reunir mayorías incluso en iniciativas que el Gobierno considera centrales.

Desde la oposición, Alberto Núñez Feijóo aprovechó el resultado para reclamar elecciones. “Por mí que convoque cuando quiera y por España que convoque cuanto antes”, declaró el líder del PP después de las votaciones.

Este golpe al Gobierno de Sánchez llega apenas semanas después de la crisis en Ceuta que aún genera fricción entre los españoles que ven con inseguridad la posible llegada de una ola migratoria al país.