El dólar retrocede por menores rendimientos del Tesoro, pero la inflación podría revertir la tendencia
Notipress.- El dólar estadounidense retrocedió el 13 de octubre de 2026, en un contexto de menores rendimientos de los bonos del Tesoro y una reducción de las presiones sobre los mercados internacionales de deuda. Según el análisis de Thadeu Dos Santos, director regional de Infinox para Latinoamérica, el descenso de los precios del petróleo también contribuyó a moderar las preocupaciones inflacionarias, aunque persisten factores capaces de revertir esta tendencia.
La caída del precio del petróleo estuvo respaldada por las expectativas de mayores exportaciones rusas de diésel. Sin embargo, las tensiones en Medio Oriente podrían limitar nuevos descensos de los precios energéticos y evitar una reducción significativa de las preocupaciones sobre la inflación. Este escenario proporcionaría cierto respaldo a los rendimientos del Tesoro estadounidense.
El principal catalizador a corto plazo será el informe de inflación de Estados Unidos previsto para el 14 de octubre. Las expectativas apuntan a una aceleración del índice de precios al consumidor (IPC) general hasta el 3,6% interanual, mientras la inflación subyacente subiría al 2,5%.
Un incremento de la inflación subyacente interrumpiría la reciente secuencia de descensos y reforzaría las preocupaciones sobre la persistencia de las presiones inflacionarias. El resultado podría modificar las expectativas de política monetaria y, en consecuencia, influir sobre los rendimientos de los bonos y la cotización del dólar.
Los mercados mantienen una elevada probabilidad asignada a otra subida de las tasas de interés estadounidenses antes de finalizar 2026, aunque consideran menos probable un ajuste durante octubre. Una inflación superior a las previsiones podría fortalecer las expectativas de endurecimiento monetario en diciembre e impulsar tanto los rendimientos como el dólar. En cambio, cifras inferiores a lo esperado reducirían la certeza sobre una nueva subida.
La evolución de los rendimientos también presenta diferencias según los plazos de vencimiento. Los bonos del Tesoro de mayor duración podrían mostrar resistencia a nuevas caídas debido a las preocupaciones sobre las perspectivas fiscales de Estados Unidos, que continúan sosteniendo los costos de financiación en el tramo largo de la curva.
En el mercado cambiario, el dólar enfrenta además la posibilidad de presiones frente a otras monedas importantes. Las expectativas de endurecimiento monetario fuera de Estados Unidos permanecen vigentes, lo que podría influir en su comportamiento relativo.
El Banco de Japón elevó su tasa de referencia al 1,25% en septiembre y señaló que siguen siendo posibles nuevos incrementos graduales. Por su parte, los mercados de la zona euro continúan anticipando otra subida de tasas del Banco Central Europeo (BCE) antes de terminar el año.
Así, el próximo informe de inflación estadounidense será determinante para evaluar si el retroceso reciente del dólar encuentra continuidad o si las expectativas de nuevas subidas de tasas vuelven a favorecer a la moneda. La resistencia de los rendimientos de largo plazo y las perspectivas monetarias de otras economías seguirán condicionando ese comportamiento.


