El Índice Nacional de Precios al Consumidor registró un aumento anual de 3.45 % en septiembre, impulsado principalmente por el encarecimiento de algunos productos agropecuarios y energéticos, mientras la inflación subyacente continuó moderándose.
La inflación anual de México aceleró nuevamente en septiembre y alcanzó 3.45 %, frente al 3.26 % registrado en agosto, con lo que acumuló tres meses consecutivos de aumentos, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
En términos mensuales, el Índice Nacional de Precios al Consumidor aumentó 0.42 %. El resultado mantiene la inflación general por encima del objetivo permanente de 3 % establecido por el Banco de México, aunque todavía dentro del intervalo de variabilidad de un punto porcentual alrededor de esa meta.
El repunte ocurrió mientras algunos productos de consumo cotidiano registraron incrementos importantes, particularmente frutas y verduras. El comportamiento de estos precios contribuyó a elevar la inflación general, aunque el componente subyacente, considerado una referencia más estable de la evolución de los precios, mostró una trayectoria diferente.
La inflación subyacente continúa moderándose
La inflación subyacente aumentó 0.20 % durante septiembre y se ubicó en 3.75 % anual, por debajo del 3.88 % registrado en agosto. Este indicador excluye los productos cuyos precios suelen presentar mayor volatilidad y permite observar con mayor claridad las presiones persistentes sobre los precios.
Dentro de este componente, las mercancías aumentaron 0.14 % mensual y 3.21 % anual, mientras que los servicios avanzaron 0.26 % en el mes y 4.27 % en términos anuales.
Entre las mercancías, los alimentos procesados, bebidas y tabaco registraron una inflación anual de 4.57 %, mientras que las mercancías no alimenticias aumentaron 2.03 %.
En los servicios, los mayores incrementos anuales correspondieron a educación, con 5.84 %; otros servicios, con 4.73 %, y vivienda, con 3.55 %. Estas cifras muestran que los servicios continúan representando una fuente importante de presión dentro de la inflación subyacente.
Jitomate y cebolla presionan los precios
El componente no subyacente, que incluye productos agropecuarios, energéticos y tarifas autorizadas por el Gobierno, registró un incremento mensual de 1.20 % y una variación anual de 2.45 %.
Los productos agropecuarios aumentaron 0.79 % en términos anuales. Dentro de este grupo destacó el comportamiento de frutas y verduras, cuyos precios aumentaron 8.78 %, mientras que los productos pecuarios disminuyeron 4.46 %.
Entre los productos que más contribuyeron al aumento mensual de los precios en septiembre se encontraron el jitomate, cuyo precio subió 30.25 %; la cebolla, con un incremento de 23 %, y el gas doméstico LP, que aumentó 3.14 %. También registraron incrementos la vivienda propia y el pollo.
En contraste, algunos productos y servicios disminuyeron de precio. La papa y otros tubérculos bajaron 13.92 %, el aguacate 8.11 % y la naranja 5.65 %. También disminuyeron los servicios profesionales y los paquetes de internet, telefonía y televisión de paga.
Por categorías de consumo, los mayores incrementos anuales se registraron en bebidas alcohólicas y tabaco, con 7.31 %; restaurantes y servicios de alojamiento, con 6.19 %, y seguros y servicios financieros, con 5.88 %.
La canasta de consumo mínimo también aumenta
La canasta de consumo mínimo, integrada por 170 bienes y servicios, aumentó 0.59 % durante septiembre y registró una inflación anual de 3.29 %. Este indicador permite observar la evolución de los precios de productos considerados esenciales para el consumo de los hogares.
El comportamiento de septiembre contrasta con el cierre de 2025, cuando la inflación general se ubicó en 3.69 %, su menor nivel en cinco años. En 2024 había terminado en 4.21 %, mientras que en 2023 cerró en 4.66 % y en 2022 alcanzó 7.82 %.
Los nuevos datos muestran que la inflación permanece relativamente contenida frente a los máximos registrados en años anteriores, pero también evidencian que el proceso de reducción de los precios no ha sido lineal. Los movimientos de productos agropecuarios y energéticos continúan generando variaciones importantes, mientras los servicios mantienen presiones superiores a la inflación general.
La evolución de estos componentes será relevante para las próximas decisiones de política monetaria, particularmente porque el Banco de México busca llevar la inflación hacia su objetivo de 3 %. Por ahora, los datos de septiembre muestran una inflación general al alza por tercer mes consecutivo, acompañada de una inflación subyacente que continúa descendiendo.


