La Liga Mexicana de Beisbol prepara una transformación digital que busca centralizar la venta de boletos y conocer con mayor precisión los hábitos de consumo de sus aficionados. Mediante una alianza con la plataforma Fanki y el lanzamiento de la aplicación LMB Diamante, el circuito pretende construir una base de datos que fortalezca su relación con los seguidores, amplíe las oportunidades comerciales y genere nuevos ingresos a partir de 2027.

La Liga Mexicana de Beisbol (LMB) se prepara para dar un nuevo paso en su estrategia de crecimiento: convertir la información de sus aficionados en uno de sus principales activos comerciales. Después de fortalecer su estructura de negocio mediante la centralización de derechos de transmisión y licencias, el circuito busca avanzar hacia un modelo de microsegmentación que le permita conocer con mayor detalle quiénes asisten a los estadios, cuánto gastan y cuáles son sus preferencias de consumo.

La estrategia forma parte de un proceso de modernización que ha acompañado la expansión de la liga en los últimos años. En 2025, el circuito registró aproximadamente 5.2 millones de asistentes a sus estadios, una cifra que refleja el potencial comercial del beisbol profesional en México y la importancia de desarrollar nuevas herramientas para relacionarse con su público.

Horacio de la Vega, presidente ejecutivo de la LMB, considera que disponer de información más precisa sobre los aficionados permitirá fortalecer el negocio y generar recursos para mejorar los espectáculos deportivos. La expectativa es que los ingresos adicionales contribuyan a elevar la capacidad de contratación de jugadores, modernizar los servicios y ofrecer experiencias más atractivas dentro de los parques de pelota.

El proyecto se desarrollará mediante dos iniciativas complementarias: la centralización de la venta de boletos de los equipos y la creación de LMB Diamante, una aplicación que integrará servicios de compra, consumo y recompensas para los asistentes.

Fanki será el socio tecnológico de la transformación

La implementación estará a cargo de Fanki, empresa colombiana especializada en soluciones digitales para el entretenimiento y el deporte, que opera en México desde 2023. La compañía fue seleccionada como boletera oficial de la Liga Mexicana de Beisbol y de la Liga Mexicana de Softbol mediante un acuerdo de cinco años, con vigencia hasta 2031.

La alianza contempla una inversión tecnológica importante para adaptar los sistemas de venta y acceso a las características de los 20 equipos de la LMB. Tatiana Fontalvo, fundadora y directora ejecutiva de Fanki, explicó que la empresa destinará personal especializado y recursos para desarrollar el ecosistema digital que utilizarán los clubes y sus aficionados.

La primera etapa se concentrará en la venta de entradas y abonos mediante una plataforma unificada. La aplicación LMB Diamante tiene previsto iniciar operaciones en abril de 2027, mientras que la incorporación de servicios adicionales, como alimentos, bebidas y artículos oficiales, se desarrollará progresivamente durante 2028.

El propósito es que los seguidores puedan realizar distintas actividades desde un mismo entorno digital: seleccionar un partido, adquirir boletos, comprar productos oficiales y ordenar alimentos o bebidas para recogerlos en los establecimientos o recibirlos directamente en sus asientos.

De los boletos a la microsegmentación comercial

El principal valor estratégico de la iniciativa no radica únicamente en facilitar las compras, sino en la información que generarán las transacciones. Al crear un perfil en la plataforma, los usuarios podrán dejar datos relacionados con sus preferencias, frecuencia de asistencia, hábitos de compra y consumo promedio durante los encuentros.

De la Vega explicó que actualmente la liga dispone de una base de aproximadamente 700.000 aficionados registrados y espera superar el millón mediante el nuevo sistema. La intención es avanzar de los datos generales de asistencia hacia información más específica que permita identificar distintos perfiles de consumidores.

Esta diferencia es fundamental para la microsegmentación. Mientras que una cifra de asistencia permite conocer cuántas personas acuden a un estadio, los microdatos ayudan a identificar características y comportamientos de los usuarios: qué equipos siguen, con qué frecuencia compran entradas, cuánto destinan a alimentos y bebidas o qué productos despiertan su interés.

Con esa información, la LMB podrá diseñar campañas comerciales dirigidas a públicos concretos y ofrecer a sus patrocinadores oportunidades de publicidad más precisas. Por ejemplo, una marca interesada en consumidores jóvenes, aficionados frecuentes o compradores de productos oficiales podría orientar sus estrategias hacia segmentos identificados mediante los patrones de consumo.

La información también podría utilizarse para diseñar programas de fidelización, promociones personalizadas y experiencias diferenciadas. La aplicación contempla un sistema de recompensas denominado Diamantes, mediante el cual los usuarios podrán acumular beneficios por sus compras y visitas a los estadios.

Sin embargo, esta estrategia también plantea un desafío relevante: el tratamiento de los datos personales. La recopilación de información sobre edad, hábitos de compra y preferencias requiere mecanismos claros de consentimiento, protección, almacenamiento y utilización. La confianza de los aficionados dependerá de que la liga y sus proveedores tecnológicos garanticen que esos datos se utilicen de manera transparente y conforme a la legislación mexicana en materia de protección de datos personales.

El reto de recuperar la confianza de los consumidores

La elección de Fanki también implica superar los cuestionamientos que surgieron por fallas anteriores en sus sistemas de venta. En diciembre de 2025, durante la preventa de boletos para el partido entre México y Portugal, la plataforma experimentó problemas técnicos que obligaron a suspender y reprogramar el proceso de compra. La situación provocó numerosas quejas de aficionados y motivó la intervención de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), que solicitó información clara y oportuna para los usuarios.

Ese antecedente representa un desafío para la nueva alianza, especialmente porque la centralización de los accesos de todos los equipos implica una mayor concentración de operaciones en una misma infraestructura tecnológica. Una falla podría afectar simultáneamente a miles de usuarios y comprometer la experiencia de compra de distintos clubes.

Otro aspecto importante es la conectividad de los estadios. La empresa aseguró que su aplicación puede mostrar los boletos sin necesidad de conexión a internet, una característica relevante para los recintos que presentan dificultades de cobertura. No obstante, la operación completa del ecosistema —incluidas las compras, los pagos y la actualización de información— deberá probarse bajo distintas condiciones técnicas.

Horacio de la Vega reconoció que pueden presentarse incidencias durante la implementación, aunque defendió la elección de Fanki por su capacidad de adaptar la plataforma a las necesidades específicas de la liga, su propuesta económica y la posibilidad de mantener un mayor control sobre el desarrollo tecnológico.

Una nueva etapa para el negocio del beisbol mexicano

La apuesta de la LMB responde a una tendencia creciente en la industria deportiva: transformar los estadios en espacios donde el espectáculo se complementa con servicios digitales, comercio electrónico y estrategias de fidelización. En ese modelo, el aficionado deja de ser únicamente un espectador para convertirse también en un consumidor cuya relación con el equipo puede mantenerse antes, durante y después de cada encuentro.

Si la implementación cumple sus objetivos, la liga dispondrá de mejores herramientas para conocer a su público, fortalecer sus acuerdos comerciales y diversificar sus fuentes de ingresos. Sin embargo, el éxito no dependerá exclusivamente de la cantidad de datos recopilados, sino de la capacidad para convertirlos en beneficios concretos para los aficionados.

La centralización de boletos, la aplicación LMB Diamante y la microsegmentación representan una oportunidad para modernizar el beisbol mexicano. El verdadero desafío será demostrar que la tecnología puede mejorar la experiencia en los estadios sin generar nuevas barreras de acceso, problemas operativos o desconfianza en el manejo de la información personal.