La formación universitaria puede impulsar relaciones más empáticas, respetuosas y armónicas
Mérida, Yucatán, a 21 de septiembre de 2026.- La paz no consiste en vivir en una sociedad donde nunca existan desacuerdos o diferencias, sino en desarrollar las herramientas necesarias para afrontarlos mediante el diálogo, la empatía, el respeto y el reconocimiento de la dignidad de las demás personas.
En el marco del Día Internacional de la Paz, María José Campos, docente de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), destacó que valores como la empatía y el respeto a las diferencias constituyen una base para construir relaciones más armónicas en los diferentes espacios de convivencia.
“La cultura de paz no pretende que haya ausencia de conflicto, sino aprender a lidiar o gestionar este conflicto y estas diferencias”, explicó al señalar que promover estos valores desde distintos contextos permite contar con mejores herramientas para enfrentar los desacuerdos.
La especialista consideró que la familia representa uno de los primeros espacios donde se aprenden valores y formas de relacionarse, mientras que la escuela permite continuar desarrollando habilidades sociales y emocionales para solucionar diferencias de manera respetuosa.
En este proceso, agregó, las y los docentes también desempeñan un papel relevante al convertirse en referentes sobre cómo comunicarse, dialogar y resolver conflictos respetando los derechos y la dignidad de otras personas.
Campos destacó que la formación universitaria no debe limitarse únicamente a la adquisición de conocimientos profesionales. Desde las aulas también se forman quienes en el futuro tomarán decisiones, resolverán problemas y utilizarán sus conocimientos para contribuir al bien común.
“En la Universidad lo que hacemos es formar a los ciudadanos del futuro, a tomadores de decisiones, a solucionadores de problemas”, señaló.
Por ello, consideró importante que durante su formación las y los estudiantes enfrenten situaciones reales que les permitan desarrollar pensamiento crítico, gestionar sus emociones, trabajar en equipo y aprender a colaborar con personas que tienen ideas, experiencias y perspectivas diferentes.
Asimismo, señaló que las nuevas generaciones viven contextos distintos, particularmente por las formas de interacción que se desarrollan en los espacios digitales y las redes sociales. Más que hablar de una pérdida de valores, dijo, es necesario comprender que estos se transforman junto con las sociedades y reconocer las diferencias entre generaciones desde la empatía y el respeto.
En su mensaje a la comunidad universitaria, María José Campos reiteró que construir la paz implica aprender a relacionarse con quienes piensan o actúan de manera diferente, comunicar las propias necesidades de manera asertiva y reconocer que todas las personas tienen derechos y merecen un trato digno.
Finalmente, subrayó que esta responsabilidad no corresponde únicamente al estudiantado, sino a todas las personas que forman parte de la Universidad.
De esta manera, la conmemoración del Día Internacional de la Paz representa una oportunidad para reflexionar sobre las acciones cotidianas que, desde la Universidad, la familia y la sociedad, pueden contribuir a construir espacios donde las diferencias se afronten con diálogo, respeto y empatía.
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