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Las conmovedoras lágrimas de Mons. Gänswein sobre el «camino» al Cielo de Benedicto XVI

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El secretario personal de Benedicto XVI, Mons. Georg Gänswein, no pudo contener las lágrimas al recordar una conmovedora frase que le dijo el hoy Papa Emérito, y la escena ha conmovido al mundo.

Sollozando, Mons. Gänswein recordó que Benedicto XVI le dijo una vez que «nunca hubiera creído que la última parte del camino que me llevaría del monasterio Mater Ecclesiae (donde reside actualmente) a las puertas del Cielo con San Pedro sería tan largo».

La conmovedora escena tuvo lugar en el Palacio de Nymphenburg en Múnich (Alemania), con ocasión de la celebración organizada por la Fundación Joseph Ratzinger / Papa Benedicto XVI por los 95 años del Papa Emérito. El evento fue transmitido a través de EWTN.

Benedicto XVI cumplió 95 años el 16 de abril, poco más de 9 años después de renunciar al pontificado.

Mons. Gänswein, arzobispo de 65 años y hoy prefecto de la Casa Pontificia, acompaña a Benedicto XVI como secretario personal desde 2003, cuando era aún el Cardenal Joseph Ratzinger.

El arzobispo alemán señaló que la frase se la dijo Benedicto XVI «hace unos años», mientras conversaban sobre «el agobio y las penurias de la vejez y las críticas a su persona y a su obra que se encendían una y otra vez».

«Benedicto respondió a las preguntas y desafíos importantes de la época con franqueza y convicción y siempre a la luz de la Encarnación», destacó el Prelado.

Luego, señaló que hoy «el Papa Emérito es un hombre muy anciano, físicamente frágil y, gracias a Dios, todavía con una mente y ojos despiertos».

Su voz, dijo, «se vuelve cada vez más baja e incomprensible», y señaló que «los últimos años han minado su fuerza».

A pesar de todo, continuó, «ha conservado la humilde serenidad de su corazón».

Mons. Gänswein destacó además que el humor de Benedicto XVI «brilla una y otra vez», al tiempo que resalta «su mansedumbre personal, que siempre ha sido una marca registrada de su personalidad».

«Estaba tan feliz como un niño cuando se le informó sobre la ceremonia de hoy. Y me pidió que les enviara a todos cálidas bendiciones», concluyó Mons. Gänswein.