Al cumplirse 25 años de los atentados del 11 de septiembre de 2001, el papa León XIV recordó a las víctimas y pidió convertir la memoria de aquella tragedia en un compromiso renovado con la paz.
El papa León XIV recordó este domingo a las víctimas de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 y aprovechó el rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro para lanzar un nuevo llamado a la paz, en un momento marcado por conflictos armados y violencia en distintas partes del mundo.
El pontífice hizo referencia al aniversario apenas dos días después de que se cumplieran 25 años de los ataques que dejaron casi 3.000 muertos en Estados Unidos. En su mensaje, expresó sus oraciones por quienes perdieron la vida y por las personas que todavía viven con las heridas y consecuencias de aquella tragedia.
“Renuevo mis oraciones por quienes perdieron la vida y por aquellos que continúan llevando las heridas de aquel trágico día”, señaló León XIV, según informó Vatican News al recoger sus palabras después del Ángelus.
El Papa vinculó inmediatamente el recuerdo de las víctimas con la realidad actual. “En un momento en que los conflictos y la violencia afligen a tantos de nuestros hermanos y hermanas, invito a todos a rezar para que el Señor conceda al mundo el don de la paz”, expresó.
El mensaje adquiere un significado especial en el contexto del pontificado de León XIV, quien ha convertido los llamados al diálogo, la diplomacia y el fin de las guerras en una presencia habitual de sus intervenciones públicas. En semanas recientes, el pontífice ha insistido en que la violencia solamente prolonga el sufrimiento y ha pedido abrir espacio para soluciones diplomáticas.
Vatican News recordó que los anteriores pontífices también utilizaron el aniversario del 11 de septiembre para insistir en la necesidad de superar la violencia. Juan Pablo II condenó los atentados y llamó a rechazar la lógica de la venganza, mientras que Benedicto XVI y Francisco posteriormente acudieron a Ground Zero y elevaron oraciones por las víctimas.
El recuerdo del 11-S también mantiene una dimensión humana que va más allá de las cifras. Las víctimas procedían de numerosas nacionalidades y sus familiares han convivido durante un cuarto de siglo con las consecuencias de una tragedia que modificó profundamente la historia contemporánea.
Para León XIV, esa memoria no debe quedarse únicamente en el recuerdo. El Papa pidió que la tragedia impulse un compromiso más decidido con la paz y llamó a colocar la oración bajo la intercesión de la Virgen María.
La petición llega mientras diferentes conflictos continúan provocando víctimas civiles, desplazamientos y crisis humanitarias. En declaraciones anteriores, el pontífice ha expresado especial preocupación por la situación en Ucrania, Sudán y otros escenarios de guerra, además de reclamar respeto al derecho internacional humanitario y protección para quienes no participan directamente en los combates.
El mensaje de este domingo mantiene esa misma línea. La conmemoración del 11-S no fue presentada solamente como una mirada hacia el pasado, sino como una advertencia sobre las consecuencias que puede dejar la violencia cuando se convierte en una respuesta permanente.
Después de sus palabras, León XIV saludó a los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro y a los peregrinos llegados desde diferentes lugares del mundo. La escena tuvo así un carácter doble: recordar a quienes murieron hace 25 años y, al mismo tiempo, renovar una petición que el pontífice repite ante una realidad internacional todavía marcada por la guerra.
La jornada dejó, finalmente, un mensaje sencillo pero contundente. Recordar a las víctimas del 11-S, para el Papa, no significa únicamente mirar hacia una tragedia del pasado, sino asumir que la paz requiere oración, diálogo y un esfuerzo constante para impedir que nuevas generaciones conozcan el mismo dolor.


