León XIV reúne a cientos de miles de personas en una misa multitudinaria en París

El pontífice celebró este sábado una misa al aire libre ante una multitud estimada en alrededor de 700 mil a 800 mil personas y llamó a los católicos franceses a buscar sentido, verdad y esperanza en la fe.

El papa León XIV reunió este sábado a cientos de miles de personas en el centro de París durante una multitudinaria misa celebrada en la plaza de la Concordia, como parte de su primera visita apostólica a Francia. La celebración se convirtió en el principal acto público de su estancia en la capital francesa y congregó a una multitud que se extendió por buena parte de los Campos Elíseos.

Las estimaciones sobre la asistencia varían ligeramente. El Vaticano habló de alrededor de 700 mil personas, mientras que Reuters y otros medios situaron la concurrencia en aproximadamente 800 mil. En cualquier caso, se trató de una de las mayores concentraciones de la visita papal.

León XIV recorrió previamente los Campos Elíseos a bordo del papamóvil, saludando a los asistentes y deteniéndose en distintos puntos del trayecto. Familias, jóvenes y peregrinos portaron banderas francesas y vaticanas mientras esperaban el inicio de la celebración.

En su homilía, el pontífice centró su mensaje en la búsqueda de sentido y en la dimensión espiritual de la vida. A partir de las lecturas de la misa, utilizó la imagen del agua viva para referirse a Jesucristo como fuente de paz, verdad y esperanza para quienes buscan respuestas ante las dificultades de la vida contemporánea.

León XIV también pidió a los católicos franceses no reservar su fe para el ámbito privado, sino compartirla con los demás. De manera particular, se dirigió a las familias, los jóvenes y quienes recientemente se han incorporado a la Iglesia.

La presencia masiva de jóvenes adquiere especial relevancia en un país donde la práctica religiosa ha disminuido durante décadas. La Iglesia católica francesa, sin embargo, ha registrado recientemente un aumento significativo en el número de adolescentes y adultos que solicitan el bautismo.

Durante la Pascua de 2026 fueron bautizados en Francia 21 mil 386 adolescentes y adultos, de acuerdo con las cifras de la Conferencia de los Obispos de Francia. De ese total, 13 mil 234 fueron adultos y 8 mil 152 adolescentes. El número de bautismos de adultos aumentó 28 por ciento respecto de 2025, mientras que los de adolescentes crecieron 10 por ciento.

La concentración parisina se produjo en un contexto de secularización que continúa siendo una característica importante de la sociedad francesa. Por ello, la presencia de cientos de miles de personas en torno al pontífice fue observada como una expresión pública de la vigencia de la tradición católica, aunque no significa por sí misma un cambio general en los niveles de práctica religiosa del país.

La visita también ha tenido una dimensión institucional. Durante su encuentro del viernes con el presidente Emmanuel Macron, León XIV abordó cuestiones relacionadas con la convivencia, la dignidad humana y el papel de las religiones en una sociedad marcada por el principio de laicidad.

El pontífice sostuvo que la laicidad no debe entenderse como una exclusión de la religión del espacio público. La afirmación adquiere especial relevancia en Francia, donde la separación entre las instituciones religiosas y el Estado constituye uno de los principios fundamentales de la República.

Antes de la misa, León XIV visitó la Casa Bakhita, un centro católico dedicado a la atención de migrantes. El encuentro permitió al pontífice insistir en la necesidad de construir una sociedad capaz de recibir a personas de diferentes orígenes y favorecer una convivencia basada en la dignidad y la paz.

La dimensión social de su visita coincidió con un escenario político particularmente sensible en Francia, a meses de las elecciones presidenciales previstas para 2027. Diversos dirigentes políticos acudieron a la misa, entre ellos Marine Le Pen y Jordan Bardella, además de figuras de la derecha tradicional como Édouard Philippe y Gabriel Attal.

La presencia de dirigentes políticos no convirtió la celebración en un acto partidista. El mensaje central de León XIV estuvo dirigido a cuestiones religiosas y sociales, aunque posteriormente el pontífice llevó algunas de sus preocupaciones a una oración realizada en Lourdes.

Después de abandonar París, el papa viajó a Lourdes, uno de los principales centros de peregrinación católica del mundo. Ante la gruta de Massabielle, donde la tradición católica sitúa las apariciones de la Virgen María a Bernadette Soubirous en 1858, León XIV pidió por Francia y por sus gobernantes.

En su oración solicitó gobernantes “sabios y generosos”, capaces de afrontar los desafíos del país y de trabajar por el bien común, además de pedir paz para Francia y para el conjunto de las naciones.

La visita a Lourdes tendrá también un significado particular debido a la reunión privada que el pontífice sostendrá con víctimas de abusos sexuales cometidos dentro de la Iglesia. El encuentro forma parte de una visita que se desarrolla mientras la institución continúa enfrentando las consecuencias de los casos de abusos y las demandas de las víctimas por mayor reconocimiento y reparación.

El viaje de León XIV continuará durante los próximos días con actividades en Lourdes y Metz. El pontífice tiene previsto concluir su visita con un mensaje centrado en la paz y Europa, después de una estancia que ha combinado celebraciones religiosas multitudinarias, encuentros con jóvenes, diálogo institucional y acercamientos a personas migrantes y víctimas de abusos.