Dos camionetas Chevrolet Colorado fueron adaptadas en Brasil para facilitar los recorridos del pontífice y su cercanía con los fieles. Los vehículos incorporan una cabina desmontable, una escalera retráctil y una estructura reforzada para combinar seguridad y visibilidad durante las actividades públicas.

La visita del papa León XIV al Perú ya cuenta con dos vehículos especialmente acondicionados para acompañar sus desplazamientos. Los papamóviles fueron presentados oficialmente y bendecidos el miércoles 4 de noviembre en la sede de la Nunciatura Apostólica, en Lima, como parte de los preparativos para la próxima visita apostólica del pontífice, programada del 11 al 16 de noviembre.

Las unidades, fabricadas sobre el modelo Chevrolet Colorado de General Motors, fueron adaptadas para facilitar el contacto del Santo Padre con las multitudes que se congregarán en las calles y durante las celebraciones religiosas. Aunque ambos vehículos forman parte del dispositivo de traslado, durante la ceremonia en la Nunciatura se exhibió una de las unidades.

De acuerdo con información de la agencia EFE, las camionetas son de color blanco y llevan el escudo pontificio en los costados. Cada una dispone de un asiento elevado para el Papa, espacios adicionales para sus acompañantes y una cabina desmontable. También cuentan con una escalera retráctil que facilita el acceso y descenso del vehículo.

El nuncio apostólico en el Perú, monseñor Paolo Rocco Gualtieri, destacó que el papamóvil no debe entenderse únicamente como un elemento protocolario, sino como un instrumento al servicio de la misión pastoral. Su propósito, explicó, es permitir que León XIV salude y bendiga a los fieles durante los recorridos, favoreciendo un encuentro cercano con la población.

Una adaptación realizada en tiempo récord

El acondicionamiento de los vehículos representó un trabajo de coordinación internacional. Diego Novoa, country manager de General Motors Perú, informó que los equipos de ingeniería de Brasil trabajaron junto con especialistas peruanos y mantuvieron comunicación permanente con las autoridades del Vaticano para cumplir con los requerimientos de seguridad y protocolo.

Según explicó el directivo durante la presentación, las dos Chevrolet Colorado fueron transformadas en apenas 24 días. Las modificaciones incluyeron el refuerzo de la estructura, la instalación de mecanismos de acceso y el diseño de una cabina desmontable, elementos que permiten adaptar el vehículo a las necesidades de los desplazamientos papales.

Los papamóviles pesan aproximadamente tres toneladas cada uno y fueron construidos en Brasil. Las unidades llegaron a Lima a principios de noviembre, procedentes de ese país, para completar su preparación antes del inicio de las actividades oficiales.

General Motors cuenta con experiencia en este tipo de colaboraciones, pues también participó en la preparación de vehículos para la visita del papa Francisco a Perú en 2018. En esta ocasión, la empresa señaló que su contribución busca facilitar que el mayor número posible de personas pueda encontrarse con León XIV durante su recorrido por el territorio peruano.

Un vehículo con sentido pastoral

Durante la ceremonia, el presidente de la Conferencia Episcopal Peruana, monseñor Carlos García Camader, definió el papamóvil como un signo de una Iglesia que sale al encuentro de su pueblo. Recordó, además, la figura de Santo Toribio de Mogrovejo, cuya labor evangelizadora estuvo marcada por sus recorridos por distintas regiones del territorio peruano.

El prelado expresó que la visita de León XIV representa una oportunidad para renovar la fe, fortalecer la unidad de la Iglesia y promover un mensaje de paz basado en la verdad, la justicia y la fraternidad.

La bendición de los vehículos estuvo a cargo del cardenal Pedro Barreto, arzobispo emérito de Huancayo, quien realizó la oración correspondiente y roció con agua bendita una de las unidades. El gesto religioso marcó el cierre de la presentación oficial.

La elección de estos vehículos también tiene un significado especial para el país anfitrión. León XIV, cuyo nombre antes de ser elegido pontífice era Robert Francis Prevost, vivió más de dos décadas en Perú y obtuvo la nacionalidad peruana en 2015. Durante ocho años fue obispo de Chiclayo, ciudad a la que regresará como parte de esta visita.

De acuerdo con la Conferencia Episcopal Peruana y la información difundida por EFE, los papamóviles se utilizarán en distintas ciudades contempladas en el recorrido apostólico, entre ellas Lima, Chiclayo, Cusco y Pucallpa. Las unidades se alternarán para atender las actividades programadas y facilitar los encuentros multitudinarios.

Más allá de sus características técnicas, los vehículos cumplen una función concreta: permitir que el Papa mantenga contacto visual y cercano con los fieles sin descuidar las condiciones de protección que exige su traslado. En ese sentido, el papamóvil vuelve a representar una combinación entre seguridad, protocolo y cercanía pastoral, especialmente significativa para un país que se prepara para recibir a un pontífice con una larga historia de vida y servicio en su territorio.