Líneas éticas superan 80% de adopción en México y Centroamérica, pero menos de 20% reporta desarrollo avanzado
Notipress.- Las líneas éticas tienen una amplia presencia entre las empresas encuestadas en México, aunque pocas consideran que estos mecanismos han alcanzado un grado de desarrollo avanzado. El estudio Líneas Éticas en México y Centroamérica 2026, publicado por KPMG México, señala que 84% manifiesta contar con una línea ética implementada, frente a 18% que considera avanzado su nivel de desarrollo.
Por su parte, la brecha también aparece en Centroamérica: 92% de las empresas participantes manifiesta tener estos mecanismos, mientras 17% considera que se encuentran en un grado avanzado. El estudio con acceso para NotiPress fue realizado en julio de 2026 con más de 90 tomadores de decisión, entre integrantes de la alta dirección, consejos de administración y accionistas de organizaciones de México y Centroamérica.
Entre las áreas identificadas para fortalecer las líneas éticas se encuentran las políticas de no represalias y los procedimientos formales de investigación. KPMG también señala la operación mediante terceros independientes como una oportunidad de profesionalización: solo 23% de las empresas encuestadas en México y 22% en Centroamérica utiliza este esquema.
Demetrio Carrasco, director de líneas éticas de KPMG México y Centroamérica, sostiene que la participación de terceros especializados puede contribuir a fortalecer la independencia, objetividad y credibilidad de estos mecanismos, además de reducir la percepción de conflictos de interés y mejorar la calidad de las investigaciones.
Confianza constituye otro desafío
El 75% de las empresas participantes en México percibe que no es altamente probable que sus empleados reporten incumplimientos graves; en Centroamérica, esta percepción corresponde al 55%. A ello se suma que 43% de las empresas mexicanas con líneas éticas recibe entre cero y 10 reportes al año, proporción que alcanza 40% entre las empresas centroamericanas consultadas.
Los resultados plantean así una diferencia entre disponer de un canal de denuncia y alcanzar un nivel avanzado en su operación. Para KPMG, fortalecer las investigaciones, las políticas de no represalias y la confianza de los informantes forma parte de las oportunidades para avanzar en la madurez de estos mecanismos.


