Merz advierte que Alemania evitó una catástrofe en el ataque con dron de Leipzig

El canciller Friedrich Merz afirmó que el ataque con un dron cargado de explosivos contra el aeropuerto de Leipzig-Halle fue preparado durante meses en Rusia y que solo por azar se evitó una tragedia con víctimas y graves daños materiales.

El canciller alemán Friedrich Merz elevó este miércoles el tono de sus advertencias contra Moscú al afirmar que Alemania estuvo cerca de sufrir una catástrofe durante el intento de ataque con un dron registrado en el aeropuerto de Leipzig-Halle.

Durante el debate presupuestario en el Bundestag, Merz aseguró que la operación había sido preparada en Rusia durante meses y que el objetivo era específicamente Alemania. Según el canciller, las circunstancias evitaron por muy poco que el incidente terminara con importantes daños materiales y víctimas.

“Solo por pura casualidad se evitó que se produjeran daños materiales importantes y daños a las personas”, afirmó Merz ante los diputados, de acuerdo con información de Reuters.

El incidente ocurrió el 4 de agosto en el aeropuerto de Leipzig-Halle, un importante centro de transporte de mercancías que también es utilizado para operaciones relacionadas con Ucrania y por aeronaves militares europeas. Las autoridades alemanas encontraron un dron equipado con explosivos cerca de un avión de carga ucraniano.

La investigación alemana fue avanzando durante varias semanas hasta que, el 1 de septiembre, el Gobierno federal responsabilizó formalmente a Rusia. El ministro del Interior, Alexander Dobrindt, afirmó que los indicios reunidos por los servicios de seguridad alemanes y sus socios europeos apuntaban claramente a una participación rusa.

De acuerdo con información difundida por la cadena pública alemana ARD, las autoridades también identificaron a varios sospechosos con presuntos vínculos con Rusia. Los investigadores consideran que el episodio encaja en un patrón de operaciones híbridas que Moscú habría desarrollado en distintos países europeos.

La acusación alemana no se basa únicamente en la procedencia del dron. Las autoridades señalaron que la configuración del aparato, los explosivos y el sistema de detonación encontrados presentan características que ya habían sido observadas en otras operaciones atribuidas a Rusia.

El caso resulta especialmente sensible por la ubicación del objetivo. Leipzig-Halle es uno de los principales aeropuertos de carga de Alemania y desempeña un papel relevante en el transporte de mercancías. Además, el aparato fue localizado junto a un avión ucraniano, en un momento en que Alemania mantiene un respaldo militar y político sostenido a Kiev frente a la invasión rusa.

Merz ha interpretado el incidente como parte de una amenaza más amplia. En declaraciones anteriores, el canciller advirtió que Alemania y otros países europeos deben prepararse para posibles operaciones de guerra híbrida, que pueden incluir sabotajes, ataques cibernéticos, espionaje y campañas de desinformación sin llegar a constituir un enfrentamiento militar convencional.

Rusia, sin embargo, rechaza la acusación. Moscú ha negado cualquier participación en el incidente de Leipzig-Halle y el ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, llegó a advertir que las acusaciones alemanas podrían representar “el inicio de una guerra real”.

La disputa ya produjo consecuencias diplomáticas. Después de atribuir el ataque a Rusia, Alemania anunció el cierre del consulado ruso en Bonn y la terminación del contrato del centro cultural Russian House en Berlín. Moscú respondió posteriormente con el cierre del consulado alemán en San Petersburgo y nuevas restricciones contra instituciones culturales alemanas.

La escalada ocurre además en un momento políticamente delicado para Alemania. El partido de ultraderecha Alternativa para Alemania, AfD, obtuvo una importante victoria en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt celebradas el 6 de septiembre. La formación mantiene una postura favorable a un acercamiento con Moscú y cuestiona la continuidad del respaldo alemán a Ucrania.

Merz aprovechó el debate parlamentario para confrontar políticamente a la AfD y defender su estrategia frente a Rusia. El canciller sostiene que Alemania debe mantener su apoyo a Ucrania y reforzar su capacidad para responder ante amenazas contra su territorio y sus instituciones.

El incidente de Leipzig-Halle ha adquirido así una dimensión que rebasa el episodio concreto del dron. Para Berlín, representa una muestra de los riesgos que implica la llamada guerra híbrida y de la necesidad de reforzar la seguridad de infraestructuras críticas. Para Moscú, las acusaciones forman parte de una escalada política que atribuye a los gobiernos europeos.

La preocupación no se limita a Alemania. En las últimas semanas, otros países europeos han informado de investigaciones relacionadas con presuntas operaciones de sabotaje vinculadas con Rusia. Rumania, por ejemplo, anunció que había desarticulado una operación que, según sus servicios de inteligencia, estaba coordinada por Moscú y tenía como objetivo obtener información sobre instalaciones estratégicas.

La suma de estos episodios está llevando a varios gobiernos europeos a reconsiderar qué significa proteger su territorio en un conflicto que ya no se desarrolla únicamente en el campo de batalla ucraniano. Un dron cargado de explosivos junto a un avión, una intrusión informática o una operación de sabotaje pueden generar una crisis sin que exista un ataque militar tradicional.

La verdad es que el episodio de Leipzig-Halle muestra precisamente esa zona gris. Si la atribución alemana se mantiene respaldada por las investigaciones de sus servicios de seguridad, el ataque representaría uno de los casos más delicados de presunta actividad rusa contra infraestructura alemana desde el inicio de la guerra en Ucrania.

Por ahora, Berlín mantiene su acusación y Moscú la rechaza. Lo que sí parece indiscutible es que el incidente ha profundizado una relación bilateral que ya atraviesa su peor momento en décadas y ha colocado la protección de las infraestructuras críticas en el centro de la agenda de seguridad alemana.