México encabeza la inversión latinoamericana acumulada en España, con 37,435 millones de euros, de un total regional de 79,357 millones. El capital procedente de América Latina representa el 11.5 % de la inversión extranjera directa acumulada en territorio español y ha generado alrededor de 72,000 empleos directos, de acuerdo con el VIII Informe Global LATAM 2026. Las cifras reflejan la creciente internacionalización de las empresas latinoamericanas y el papel de España como plataforma de acceso al mercado europeo.

La relación económica entre México y España tiene una dimensión que va mucho más allá del intercambio comercial y los vínculos históricos. Las empresas mexicanas han ampliado progresivamente su presencia en el mercado español mediante inversiones en sectores industriales, financieros, inmobiliarios y tecnológicos, hasta convertir a México en el principal origen latinoamericano de capital extranjero en ese país.

El VIII Informe Global LATAM 2026, elaborado por ICEX España Exportación e Inversiones, con el respaldo de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), contabiliza 79,357 millones de euros de inversión extranjera directa acumulada procedente de América Latina en España. La cifra representa el 11.5 % del total de la inversión extranjera acumulada en ese país y supone un crecimiento del 141 % respecto de 2010.

El capital latinoamericano también ha contribuido a la generación de aproximadamente 72,000 empleos directos. Este resultado muestra que la internacionalización empresarial de la región no se limita a la exportación de productos o servicios, sino que también implica la adquisición de activos, la expansión de compañías y la creación de operaciones permanentes en otros mercados.

México concentra casi la mitad de la inversión regional

De acuerdo con el informe, México ocupa el primer lugar entre los países latinoamericanos que mantienen inversiones acumuladas en España, con 37,435 millones de euros. Le siguen Argentina, con 12,321 millones; Colombia, con 9,227 millones, y Brasil, con 6,269 millones.

La diferencia entre México y el resto de los países es considerable. El capital mexicano representa aproximadamente el 47.2 % de toda la inversión latinoamericana acumulada en España, lo que confirma la importancia de las empresas nacionales en la expansión económica de la región hacia Europa.

Esta posición no es resultado de un crecimiento repentino. El informe Global LATAM 2025 ya identificaba a México como el principal inversionista latinoamericano en España, con 33,902 millones de euros. La actualización de 2026 sitúa el monto en 37,435 millones, lo que evidencia la continuidad de esta presencia empresarial.

España ofrece a las compañías mexicanas una combinación de ventajas: un mercado de renta alta, un marco institucional europeo, afinidad cultural y lingüística, además de la posibilidad de utilizar sus instalaciones y redes comerciales como punto de partida para expandirse hacia otros países de la Unión Europea.

Los sectores que concentran el capital latinoamericano

La inversión acumulada de América Latina en España presenta una distribución sectorial diversa. El mayor volumen corresponde a la fabricación de otros productos minerales no metálicos, con 20,690 millones de euros. A continuación se encuentran la metalurgia, con 6,161 millones; las actividades inmobiliarias, con 6,055 millones; los servicios financieros, con 5,637 millones, y la industria de la alimentación, con 5,461 millones.

Esta distribución revela que el capital latinoamericano no se concentra exclusivamente en actividades comerciales o financieras. También participa en sectores industriales que requieren infraestructura, tecnología, instalaciones productivas y cadenas de suministro consolidadas.

Otro indicador relevante es la cantidad de proyectos de nueva inversión, conocidos como greenfield, que implican la creación de nuevas instalaciones u operaciones empresariales. El informe contabiliza 335 proyectos latinoamericanos de esta naturaleza en España, lo que coloca al país europeo como el segundo destino no latinoamericano de estas iniciativas, únicamente detrás de Estados Unidos.

En este apartado destaca el software y las tecnologías de la información y la comunicación, que concentran el 22.9 % de los proyectos. Le siguen los servicios financieros, los servicios empresariales y las actividades relacionadas con la alimentación y las bebidas. La presencia de empresas tecnológicas confirma que la internacionalización latinoamericana está ampliándose hacia actividades de mayor contenido digital y especialización profesional.

La inversión de 2025 muestra una moderación

Aunque el volumen acumulado continúa creciendo, los flujos de inversión correspondientes a 2025 registraron una disminución. Según el informe, las entradas de capital latinoamericano en España alcanzaron 2,830 millones de euros, un descenso del 7.8 % respecto del año anterior.

Esta cantidad representó el 7.5 % de toda la inversión extranjera recibida por España durante ese periodo y se mantuvo en línea con el promedio de los últimos cinco años. América Latina fue la tercera región geográfica de origen de la inversión extranjera en el país europeo, después de la Unión Europea y Norteamérica.

México volvió a ocupar el primer lugar regional durante 2025, con 1,242 millones de euros, equivalentes al 43.8 % de los flujos latinoamericanos. Colombia aportó 543 millones y Argentina 419 millones.

Por sectores, la industria alimentaria encabezó las nuevas inversiones latinoamericanas, con 845 millones de euros. Le siguieron las actividades inmobiliarias, con 392 millones; la extracción de petróleo, con 345 millones, y la programación y consultoría informática, con 321 millones.

La disminución anual debe interpretarse con cuidado. Una reducción de los flujos de un año no significa necesariamente que las empresas estén retirando sus inversiones o abandonando el mercado español. El volumen acumulado, conocido como stock, refleja el capital existente en un momento determinado, mientras que los flujos representan las entradas de inversión registradas durante un periodo específico. Son indicadores distintos y no deben confundirse.

España también mantiene una presencia económica importante en América Latina

La relación de inversión entre ambas regiones funciona en las dos direcciones. Mientras las empresas latinoamericanas amplían sus operaciones en España, las compañías españolas mantienen una presencia considerable en los mercados de América Latina.

El informe Global LATAM 2026 calcula que el stock de inversión española en América Latina alcanzó los 238,156 millones de euros en 2025, equivalentes al 32.9 % de toda la inversión española en el exterior. Las empresas españolas establecidas en la región generan más de un millón de empleos y registran resultados empresariales superiores a los 44,000 millones de euros.

En materia comercial, las exportaciones españolas de bienes hacia América Latina sumaron 19,092 millones de euros durante 2025. Además, España registró un superávit de 8,798 millones de euros en el comercio de servicios no turísticos con la región.

Estos datos muestran una relación económica profundamente interdependiente. América Latina representa un espacio estratégico para las empresas españolas, mientras que España funciona como una plataforma de expansión para compañías latinoamericanas que buscan acceder a Europa.

Una oportunidad para la internacionalización de las empresas mexicanas

La posición de México como principal inversionista latinoamericano en España tiene implicaciones que van más allá de las cifras financieras. Refleja la capacidad de determinadas empresas nacionales para competir en mercados internacionales, adquirir activos en el extranjero, desarrollar operaciones productivas y participar en cadenas de valor globales.

Para México, esta expansión puede contribuir a diversificar sus relaciones económicas, especialmente en un escenario internacional donde la concentración comercial en pocos mercados representa un factor de vulnerabilidad. La cercanía económica con Estados Unidos continuará siendo determinante, pero la presencia empresarial en Europa ofrece oportunidades adicionales para acceder a consumidores, financiamiento, tecnología y redes de distribución.

El acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, destacado por el propio informe, también abre perspectivas para fortalecer los intercambios entre ambos espacios económicos. Aunque sus efectos dependerán de las condiciones de aplicación y de la capacidad de las empresas para aprovechar las oportunidades comerciales, el nuevo escenario puede favorecer una mayor integración empresarial entre Europa y América Latina.

Sin embargo, el crecimiento de la inversión mexicana en España también plantea retos. Las empresas deben competir en mercados con regulaciones diferentes, enfrentar costos operativos y adaptarse a las condiciones laborales, fiscales y financieras europeas. La internacionalización exige capital, conocimiento del entorno y estrategias de largo plazo.

La cifra de 37,435 millones de euros confirma que México ha dejado de ser únicamente un receptor de inversión extranjera para convertirse también en un emisor relevante de capital. La expansión de sus empresas en España constituye una expresión de esa transformación y evidencia que la relación económica entre ambos países mantiene una dimensión estratégica.

El desafío será convertir esta presencia internacional en una ventaja duradera para la economía mexicana, mediante empresas más competitivas, generación de conocimiento, innovación y vínculos productivos que también beneficien al mercado nacional. La inversión en el exterior no representa por sí misma un éxito económico para el país de origen; su contribución dependerá de la capacidad de las compañías para generar valor, fortalecer sus operaciones y mantener conexiones productivas con México.