México podría enfrentar temperaturas récord durante la primavera de 2027 ante la posibilidad de que el fenómeno de El Niño alcance una intensidad muy fuerte. Fabián Vázquez Romañana, coordinador general del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), advirtió que existe una probabilidad del 83 por ciento de que se presente este escenario, por lo que llamó a prepararse ante posibles episodios de calor extremo.
El Niño podría intensificarse a principios de 2027
Durante la presentación de la conferencia “El Niño en México: perspectiva climática para el país”, organizada por el Colegio de Ingenieros Civiles de México, el funcionario explicó que las señales más intensas del fenómeno se esperan entre enero y marzo de 2027.
De acuerdo con Vázquez Romañana, este escenario podría favorecer anomalías de temperatura y elevar la posibilidad de que durante la primavera se superen registros históricos de calor en distintas regiones del país.
“Seguramente vamos a romper todos los récords de temperatura que se tienen en la primavera del 2027 y tenemos que estar preparados para eso”, afirmó el coordinador del SMN al referirse a las previsiones y a los antecedentes de episodios anteriores de El Niño.
Las ondas de calor, uno de los principales riesgos
Entre las principales preocupaciones se encuentra el posible incremento de las ondas de calor, fenómenos que pueden prolongar las condiciones de temperaturas elevadas y aumentar los riesgos para la salud, el consumo de agua y la demanda de electricidad.
El Valle de México ha registrado una tendencia de episodios de calor extremo más frecuentes e intensos. Según los datos expuestos por el funcionario, en 1998 se contabilizaron 55 días con calor extremo, mientras que en 2024 la cifra llegó a 73 días.
El año 2024 también estuvo marcado por numerosos récords de temperatura en estaciones meteorológicas de la región y coincidió con un episodio de El Niño.
Preparación ante un posible escenario extremo
La advertencia del Servicio Meteorológico Nacional subraya la importancia de dar seguimiento a las actualizaciones de los pronósticos climáticos y fortalecer las medidas de prevención ante las altas temperaturas.
Entre las acciones relevantes se encuentran los sistemas de alerta temprana, la protección de las personas vulnerables, el acceso a agua potable y la preparación de los servicios de salud para atender posibles afectaciones relacionadas con el calor.
No obstante, la posibilidad de que se rompan récords de temperatura sigue siendo una previsión y no una certeza. La intensidad final de El Niño y sus efectos sobre México dependerán de la evolución de las condiciones oceánicas y atmosféricas durante los próximos meses.


