México prepara más facilidades para las micro y pequeñas empresas

El Gobierno de México plantea ampliar los límites del RESICO, reducir trámites ante el IMSS y la Secretaría del Trabajo y facilitar el acceso al crédito para miles de micro y pequeñas empresas.

Para una pequeña empresa, el tiempo también cuesta dinero. Una fila, un formulario repetido o un trámite que obliga a trasladarse de una oficina a otra puede representar horas que no se dedican a vender, producir o atender a los trabajadores. Con esa realidad como telón de fondo, el Gobierno de México presentó un paquete de medidas para reducir cargas fiscales y administrativas a las micro y pequeñas empresas.

La presidenta Claudia Sheinbaum anunció este jueves que las propuestas forman parte del Paquete Económico 2027 y fueron construidas a partir del diálogo con cámaras empresariales. Las medidas involucran al Servicio de Administración Tributaria, el Instituto Mexicano del Seguro Social, la Secretaría del Trabajo y Nacional Financiera.

Uno de los cambios centrales está relacionado con el Régimen Simplificado de Confianza, conocido como RESICO. La propuesta plantea elevar de 3.5 a 5 millones de pesos el límite de ingresos anuales para personas físicas y micronegocios que pueden tributar bajo este esquema.

Para las empresas, el umbral pasaría de 35 a 50 millones de pesos anuales. De acuerdo con información presentada por el SAT, actualmente 4 millones 178 mil 276 personas y micronegocios tributan en RESICO con ingresos de hasta 3.5 millones de pesos, mientras que el padrón de empresas con ingresos de hasta 35 millones suma 254 mil 278 contribuyentes.

El objetivo planteado por el Gobierno es que los negocios que han crecido no tengan que abandonar inmediatamente un régimen diseñado para facilitar el cumplimiento de sus obligaciones fiscales. El Economista explicó que la reforma busca mantener dentro del RESICO a contribuyentes cuyos ingresos hayan aumentado como consecuencia de la expansión de sus actividades, con una tasa máxima de ISR de 2.5 por ciento.

La propuesta también contempla otras modificaciones. Para las personas físicas se plantea permitir pagos trimestrales de ISR en lugar de mensuales y facilitar esquemas de pago a plazos para quienes tengan pendientes declaraciones mensuales, sin que ello implique necesariamente abandonar el régimen.

En el sector primario, el monto de ingresos exentos de ISR aumentaría de 900 mil a un millón de pesos. Para las empresas, además del nuevo límite de ingresos, se propone duplicar las tasas de depreciación aplicables a determinados activos utilizados en sus actividades productivas.

Otro de los cambios que ha llamado la atención es la posibilidad de optar por un esquema simplificado de IVA con una tasa efectiva directa de 7 por ciento sobre los ingresos, acompañado de una sola declaración para ISR e IVA. Se trata, sin embargo, de una propuesta incluida en el paquete que deberá continuar su proceso legislativo, por lo que sus condiciones definitivas todavía pueden modificarse.

La simplificación no se queda en los impuestos. El IMSS anunció una reducción considerable de los datos necesarios para registrar a una nueva microempresa. Zoé Robledo explicó que el trámite pasará de 80 campos a únicamente 14 adicionales a la información de la e.firma del SAT, gracias a la interconexión entre ambas instituciones.

El Instituto también pondrá en marcha un esquema de pago integrado para que los empleadores puedan gestionar en un solo punto los formatos relacionados con impuestos y cuotas de seguridad social. Además, se habilitarán herramientas digitales para realizar altas, bajas y modificaciones salariales de trabajadores.

La estrategia contempla también una Tarjeta de Identificación Patronal digital, con lo que se eliminará el documento físico y la necesidad de acudir presencialmente para ese trámite. El Buzón IMSS será utilizado, además, para determinadas gestiones y para ofrecer orientación preventiva a los nuevos empleadores durante su primer año.

El IMSS señala que existen más de 765 mil registros patronales con menos de nueve trabajadores, un universo para el que reducir trámites puede representar una diferencia importante. La intención, de acuerdo con el organismo, es que los empleadores dediquen menos tiempo a procesos burocráticos y más a sus actividades productivas.

La Secretaría del Trabajo también prepara cambios al Registro de Prestadoras de Servicios Especializados u Obras Especializadas, conocido como REPSE. La modificación busca concentrar en un solo trámite la inscripción para determinados empleadores y utilizar la e.firma para acreditar información que actualmente debe comprobarse mediante distintos procedimientos.

El cambio ya tiene un antecedente normativo. El Diario Oficial de la Federación estableció en junio una reducción de 20 a 5 días hábiles en el tiempo de resolución del REPSE para personas físicas o morales con hasta diez trabajadores. La nueva estrategia presentada por la Secretaría del Trabajo profundiza esa ruta de simplificación.

El tercer componente es el financiamiento. Nacional Financiera mantiene programas dirigidos a distintos tamaños de negocio, desde micronegocios que buscan capital de trabajo hasta empresas con proyectos de expansión.

Entre las opciones está el programa Micronegocio Pyme, con créditos de hasta 500 mil pesos y plazos de hasta 36 meses. También existe Tu Primer Crédito, que permite solicitar hasta 5 millones de pesos a empresas y personas físicas con actividad empresarial que buscan obtener financiamiento PyME por primera vez.

Para proyectos relacionados con eficiencia energética existe el Eco Crédito Empresarial, destinado a sustituir equipos de alto consumo por alternativas de mayor eficiencia. Nafin también cuenta con esquemas de financiamiento empresarial y garantías que pueden alcanzar montos mayores para pequeñas y medianas compañías.

La banca de desarrollo ha reforzado esta estrategia durante 2026. Nafin informó que durante enero otorgó 32 mil 304 millones de pesos en crédito, garantías y saldo inducido, con las PyMES como principales receptoras del financiamiento. Además, en febrero anunció junto con Bancomext una estrategia para detonar hasta 120 mil millones de pesos de financiamiento para mipymes y proyectos estratégicos del Plan México.

El reto, sin embargo, no está solamente en anunciar trámites más sencillos o créditos disponibles. Para una empresa pequeña, la verdadera prueba llegará cuando pueda realizar una inscripción sin acudir varias veces a una oficina, cumplir con sus obligaciones sin contratar intermediarios costosos y obtener financiamiento sin quedar atrapada en procesos que terminan desalentando la solicitud.

La apuesta del Gobierno es que la reducción de cargas administrativas contribuya también a la formalización. La lógica es sencilla: si cumplir resulta menos complicado, más negocios pueden encontrar atractivo permanecer dentro de la economía formal y crecer sin que cada paso implique una nueva barrera.

Por ahora, buena parte de las medidas fiscales anunciadas son propuestas vinculadas al Paquete Económico 2027 y deberán completar su proceso legislativo. Las simplificaciones administrativas ya anunciadas por el IMSS y la Secretaría del Trabajo, en cambio, avanzan mediante disposiciones específicas de cada institución.

La diferencia es importante. El alivio que esperan miles de pequeños negocios no dependerá únicamente de una reforma fiscal, sino de que toda la cadena funcione: impuestos más sencillos, trámites digitales, seguridad social accesible y crédito disponible. Si esas piezas consiguen encajar, el cambio podría sentirse precisamente donde más importa, en el mostrador, el taller, el pequeño comercio o el negocio familiar que cada día intenta crecer sin que la burocracia termine consumiendo su esfuerzo.