La Comisión Nacional Antimonopolio de México podría autorizar antes de que termine 2026 la fusión entre Volaris y Viva Aerobus, de acuerdo con seis fuentes consultadas por Reuters. La operación daría origen a Grupo Más Vuelos, un conglomerado que concentraría alrededor de tres cuartas partes de los vuelos nacionales, aunque las autoridades buscarían establecer condiciones para proteger a los pasajeros y limitar los efectos sobre la competencia.

Una fusión que transformaría el mercado aéreo mexicano

La posible integración de Volaris y Viva Aerobus se encamina a una decisión regulatoria que podría modificar de manera significativa la industria de la aviación comercial en México. Según un reporte de Reuters publicado el 13 de octubre de 2026, seis personas familiarizadas con las negociaciones consideran que la autoridad antimonopolio podría aprobar el acuerdo antes de finalizar el año.

La operación, anunciada a finales de 2025, contempla la creación de Grupo Más Vuelos mediante una fusión entre iguales. Las dos compañías han señalado que conservarían sus respectivas marcas, por lo que los pasajeros seguirían identificando a Volaris y Viva Aerobus como aerolíneas independientes en términos comerciales, aunque ambas quedarían integradas bajo una misma estructura empresarial.

De concretarse, el grupo resultante se convertiría en el principal operador del mercado aéreo nacional por volumen de vuelos. Sin embargo, la concentración que generaría la operación ha despertado inquietudes sobre sus posibles consecuencias para las tarifas, las rutas disponibles y las alternativas de los usuarios.

Las autoridades buscarían proteger las tarifas y el empleo

De acuerdo con tres de las fuentes citadas por Reuters, la autorización podría incluir condiciones para que Grupo Más Vuelos conserve su modelo de bajo costo, mantenga tarifas competitivas y evite despidos masivos. Las personas consultadas solicitaron permanecer en el anonimato debido a que no estaban autorizadas para hablar públicamente sobre el procedimiento.

Las autoridades también estarían evaluando mecanismos para garantizar que la nueva compañía mantenga una parte importante de las rutas que actualmente operan las dos aerolíneas. El objetivo sería evitar que la integración reduzca las opciones de transporte para los pasajeros en mercados donde la competencia ya es limitada.

Una de las posibilidades analizadas consiste en establecer compromisos sobre los precios de los boletos, de manera que determinadas tarifas permanezcan dentro de rangos comparables con los de operadores similares en la región. No obstante, las condiciones definitivas todavía no se habían anunciado públicamente al momento del reporte.

La Comisión Nacional Antimonopolio señaló que no podía pronunciarse sobre el fondo del asunto mientras el procedimiento continuara abierto, pues debía respetarse el debido proceso. Por tanto, la aprobación de la operación seguía siendo una previsión atribuida a las fuentes, no una resolución oficial confirmada.

Volaris y Viva Aerobus coinciden en 85 rutas

Uno de los principales puntos de preocupación es el número de rutas en las que ambas compañías compiten actualmente. Según datos analizados por Reuters, Volaris y Viva Aerobus coinciden en 85 rutas y, si la fusión se concreta sin cambios sustanciales en la estructura de sus operaciones, Grupo Más Vuelos sería el único operador en 55 de ellas.

La superposición es particularmente importante en conexiones con origen o destino en Guadalajara y Monterrey, dos centros relevantes para el transporte aéreo nacional. Una concentración de esta magnitud podría reducir las alternativas para los viajeros y aumentar la importancia de las medidas regulatorias que se establezcan para preservar la competencia.

Javier Núñez, especialista en competencia económica y excomisionado antimonopolio, explicó a Reuters que una de las opciones para atender los mercados más concentrados sería liberar espacios operativos para que otras aerolíneas pudieran ofrecer vuelos en rutas específicas.

La disponibilidad de horarios de despegue y aterrizaje, conocidos como slots, resulta especialmente relevante en aeropuertos con elevada demanda. Facilitar el acceso de otros operadores podría ayudar a mantener alternativas para los pasajeros, aunque su efectividad dependería de las condiciones de entrada y de la capacidad de las aerolíneas competidoras para atender esas rutas.

Los horarios aeroportuarios y las rutas siguen bajo análisis

Las fuentes consultadas por Reuters indicaron que los reguladores evaluaron la posibilidad de modificar el número de vuelos que el nuevo grupo podría operar en los principales aeropuertos del país. Sin embargo, dos de ellas señalaron que la intención más reciente era mantener sin cambios los límites correspondientes.

Otro punto pendiente es la definición de los mecanismos para determinar qué rutas deberá conservar Grupo Más Vuelos y cómo se supervisará el cumplimiento de esas obligaciones. La manera en que se diseñen y apliquen estas medidas será determinante para establecer si las condiciones impuestas resultan suficientes para proteger a los usuarios.

Las fuentes también señalaron que las aerolíneas estarían reduciendo algunas frecuencias de vuelo antes de que se resuelva el procedimiento. Este aspecto adquiere relevancia porque cualquier modificación anticipada de la oferta puede influir en las opciones disponibles para los pasajeros, aunque no se detallaron públicamente todas las rutas afectadas ni la magnitud de los ajustes.

La posición de Volaris y Viva Aerobus

Viva Aerobus declaró por escrito a Reuters que continúa atenta al desarrollo de la evaluación y que seguirá colaborando con las autoridades. Volaris, por su parte, afirmó que trabaja estrechamente con los organismos reguladores y mantiene su confianza en los fundamentos estratégicos de la operación.

Las dos compañías han enfrentado dificultades financieras en los años posteriores a la pandemia de COVID-19. Entre los factores señalados se encuentran los aviones que permanecieron fuera de servicio durante inspecciones relacionadas con sus motores y los elevados precios del combustible para aviación.

A diferencia de otras aerolíneas internacionales que recurrieron a procesos de reestructuración, Volaris y Viva Aerobus continuaron operando sin someterse a procedimientos de ese tipo. En este contexto, la integración empresarial representa una alternativa para reorganizar sus operaciones y afrontar los desafíos de la industria.

Una fuente cercana a Volaris afirmó que la alianza era necesaria para la compañía y destacó el papel de su director general, Enrique Beltranena, en las negociaciones. Según el reporte, el liderazgo de Grupo Más Vuelos combinaría representantes de ambas empresas, mientras que Roberto Alcántara, presidente de Viva Aerobus, también dirigiría el nuevo grupo.

El papel de Aeroméxico y la competencia nacional

La eventual fusión también tendría consecuencias para la posición competitiva de Aeroméxico, que ha mantenido una presencia relevante en el mercado nacional y una ligera ventaja entre las aerolíneas mexicanas que operan rutas internacionales, según la información citada por Reuters.

Durante los últimos años, las compañías de bajo costo han ganado una participación importante en el transporte aéreo nacional. La integración de Volaris y Viva Aerobus reforzaría esa tendencia, pero también concentraría una parte considerable de la oferta en una sola estructura empresarial.

Una fuente cercana a Aeroméxico indicó que la compañía ha expresado reiteradamente su oposición al acuerdo y cuestiona si las condiciones regulatorias serían suficientes para contrarrestar el poder de mercado del nuevo grupo.

El debate no se limita al número de aerolíneas que operan en el país, sino que también abarca la competencia efectiva en cada ruta, la disponibilidad de horarios aeroportuarios, los precios y la posibilidad de que otros operadores ingresen a los mercados donde la concentración sea elevada.

La Comisión Nacional Antimonopolio enfrenta una prueba relevante

La revisión representa uno de los primeros casos de alto perfil para la Comisión Nacional Antimonopolio (CNA), organismo que sustituyó a la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) en 2025, de acuerdo con el reporte.

La dimensión de la operación y la importancia del transporte aéreo convierten el procedimiento en una prueba para la capacidad de la autoridad de evaluar concentraciones empresariales y establecer condiciones que protejan la competencia.

Como antecedente, Reuters recordó que en 2007 el regulador anterior bloqueó un intento de Mexicana de adquirir Aeroméxico debido a preocupaciones relacionadas con la competencia. Mexicana quebró en 2010 y posteriormente fue reactivada por el Estado en 2023.

En el caso actual, dos fuentes mencionaron presiones del Gobierno mexicano para concretar el acuerdo, debido a la importancia de Volaris y Viva Aerobus en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), ubicado en las afueras de la Ciudad de México. Las compañías también se habrían comprometido a incrementar sus operaciones en ese aeropuerto y en el de Tulum, pese a los niveles de tráfico que han registrado, según una de las fuentes.

La Presidencia de México no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios de Reuters sobre estos señalamientos. Por ello, las versiones sobre posibles presiones gubernamentales deben entenderse como afirmaciones atribuidas a fuentes anónimas y no como hechos confirmados oficialmente.

La operación ya superó revisiones en otros países

Según Reuters, el acuerdo ya superó obstáculos regulatorios relacionados con la competencia en Colombia y Estados Unidos. Sin embargo, la evaluación mexicana tiene una relevancia particular debido a la participación conjunta de ambas aerolíneas en numerosas rutas nacionales.

La decisión final determinará si la integración puede realizarse con las condiciones propuestas por las autoridades o si será necesario establecer compromisos adicionales. Hasta que exista una resolución oficial, las condiciones de la fusión y su fecha de conclusión permanecen sujetas al proceso regulatorio.

Para los pasajeros, los principales aspectos a observar serán la evolución de las tarifas, la continuidad de las rutas, la frecuencia de los vuelos y la entrada de otros competidores. El resultado también permitirá conocer hasta qué punto la autoridad mexicana puede conciliar la reorganización empresarial con la protección de la competencia en un sector estratégico para la movilidad y el turismo.