El presidente argentino aprovechó su intervención en la XXX Cumbre Iberoamericana de Madrid para lanzar duras críticas contra el socialismo y equipararlo con el fascismo. Sus declaraciones profundizaron la tensión política con el jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, en un encuentro marcado por las diferencias ideológicas y la ausencia de varios mandatarios latinoamericanos.

El presidente de Argentina, Javier Milei, volvió a confrontar públicamente al socialismo este jueves 5 de noviembre durante la sesión plenaria de la XXX Cumbre Iberoamericana, celebrada en Madrid. Ante el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, el mandatario argentino sostuvo que el socialismo y el fascismo comparten características relacionadas con la intervención estatal, el control de la economía y la difusión de propaganda.

Durante su intervención en la Galería de las Colecciones Reales, Milei cuestionó las corrientes políticas progresistas que, a su juicio, han ganado influencia en Europa. También defendió su interpretación de la relación entre socialismo y fascismo con una frase contundente: «El socialismo es fascista en política, y el fascismo es socialista en economía».

El planteamiento constituye una valoración ideológica del mandatario argentino y no una equivalencia histórica o académica aceptada de manera general. Sin embargo, refleja el eje central de su discurso político, caracterizado por la defensa del libre mercado y el rechazo a una intervención estatal amplia en la actividad económica.

El discurso adquirió especial relevancia por la presencia de Sánchez, con quien Milei mantiene una confrontación pública desde hace varios años. Apenas dos semanas antes, durante otra visita a Madrid, el presidente argentino había calificado al jefe del Ejecutivo español de «impresentable dictador» y «corrupto», además de exhortar a los españoles a sacar del Gobierno a los socialistas.

La respuesta de Sánchez llegó en aquella ocasión mediante una defensa de sus posiciones políticas. El mandatario español se reivindicó como un dirigente de izquierda y cuestionó las políticas de ajuste económico impulsadas por Milei, al sostener que los recortes no construyen, sino que destruyen.

En la sesión plenaria de este jueves, Sánchez evitó responder directamente a las provocaciones de su homólogo argentino. En su intervención defendió el diálogo y la cooperación internacional frente a las posturas que, según expresó, pretenden reducir las relaciones entre países a la fuerza y la subordinación.

Un encuentro marcado por la distancia política

La relación entre ambos mandatarios volvió a quedar expuesta desde su llegada a la cumbre, cuando intercambiaron un saludo breve y distante. Además, no estaba prevista una reunión bilateral entre ellos ni un encuentro privado de Milei con el rey Felipe VI.

El presidente argentino tampoco participó en los actos inaugurales del miércoles ni en la cena ofrecida por los monarcas españoles. En cambio, sostuvo un encuentro con Santiago Abascal, dirigente de Vox y uno de sus principales aliados políticos en Europa.

La reunión con Abascal se produjo a pocas semanas de las elecciones generales españolas previstas para el 29 de noviembre. El contexto electoral añade relevancia a los acercamientos de Milei con las fuerzas conservadoras y de extrema derecha españolas, cuya eventual alianza podría resultar determinante para la formación de un nuevo Gobierno.

La cumbre también evidenció una participación desigual de los dirigentes iberoamericanos. Aunque estuvieron representadas las delegaciones de los 22 países que integran la comunidad, varios mandatarios no acudieron personalmente, entre ellos Luiz Inácio Lula da Silva, de Brasil, y Claudia Sheinbaum, de México.

Entre los presidentes latinoamericanos presentes destacaron, además de Milei, el chileno José Antonio Kast, la costarricense Laura Fernández, el boliviano Rodrigo Paz y el hondureño Nasry Asfura. Por su parte, el secretario general iberoamericano, Andrés Allamand, defendió la importancia del encuentro y expresó su expectativa de que alcanzara un impacto significativo en la cooperación regional.

El rey Felipe VI había llamado previamente a los integrantes de la comunidad a mantener una voz común, en lugar de proyectar divisiones que debiliten la capacidad de diálogo del bloque. La expectativa era que la reunión concluyera con una declaración conjunta y nuevos compromisos de cooperación.

Zelenski busca respaldo internacional en Madrid

Al margen de las tensiones políticas entre Milei y Sánchez, la presencia del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, incorporó otro asunto de relevancia internacional a la agenda madrileña. El mandatario llegó por sorpresa a España el miércoles para reunirse con Sánchez y otros representantes políticos, con el propósito de fortalecer el respaldo a Ucrania frente a la invasión rusa.

Su visita también estuvo relacionada con los preparativos de una nueva ronda de conversaciones entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos, prevista para los días 10 y 11 de noviembre en Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos. Las negociaciones, con mediación estadounidense, buscan avanzar en cuestiones relacionadas con la seguridad y las condiciones para alcanzar un acuerdo que ponga fin a la guerra.

De esta manera, la XXX Cumbre Iberoamericana quedó atravesada por dos escenarios distintos: las diferencias ideológicas entre algunos de sus participantes y la necesidad de construir consensos frente a los principales desafíos internacionales. La confrontación de Milei con Sánchez expuso la polarización política, mientras que la agenda diplomática recordó la importancia de mantener espacios de diálogo entre gobiernos con posiciones profundamente distintas.