Frente a nuevas tensiones externas, Nicaragua suma otra desvinculación de organismos multilaterales
Notipress.- Un nuevo frente regional quedó abierto después de que Nicaragua anunciara su retiro inmediato del Parlamento Centroamericano, conocido como Parlacen. La decisión modifica la presencia del país dentro de uno de los principales espacios políticos de integración centroamericana, aunque no rompe todos sus vínculos regionales.
Managua notificó la medida mediante una comunicación oficial fechada el 3 de octubre, donde invocó el “ejercicio pleno de su soberanía”. El Gobierno sostuvo que la denuncia del tratado constitutivo tendría efecto inmediato, mientras el propio organismo anunció que revisará las consecuencias de esa determinación.
La salida se conoció después de una resolución de la Organización de los Estados Americanos (OEA) que reclamó restaurar libertades públicas y liberar presos políticos. Sin embargo, Nicaragua no estableció oficialmente una relación causal entre esa resolución y su decisión de abandonar el Parlamento Centroamericano.
Con esta medida, Managua añade otra desvinculación a una trayectoria reciente de alejamiento institucional. Nicaragua abandonó la Organización de los Estados Americanos en 2023 y posteriormente comunicó su separación de otros espacios multilaterales.
Qué significa abandonar el Parlacen
El Parlamento Centroamericano comenzó a funcionar en 1991 como una instancia de representación política vinculada al proceso de integración regional. Actualmente participan Guatemala, El Salvador, Honduras, Panamá y República Dominicana, mientras Costa Rica nunca se incorporó al mecanismo.
Cada país cuenta con veinte diputados electos, además de expresidentes y exvicepresidentes que pueden incorporarse como legisladores conforme a las reglas institucionales. Sus resoluciones no son vinculantes, pero el organismo funciona como espacio de debate, representación política y coordinación sobre asuntos regionales.
Por esa razón, abandonar el Parlacen no equivale a cerrar fronteras, terminar relaciones diplomáticas o quedar automáticamente aislado de Centroamérica. Sí reduce la participación nicaragüense en un foro donde podía intervenir en discusiones políticas relacionadas con la integración regional.
Sobre la retirada de Nicaragua, aún persiste una cuestión jurídica, porque el tratado constitutivo no contempla una cláusula expresa para abandonar el organismo. Con su salida, Managua pierde ese canal institucional para participar directamente en determinados debates y posiciones políticas centroamericanas.
Todavía deberá resolverse el alcance jurídico, porque el tratado constitutivo no contempla una cláusula expresa para retirar a un Estado miembro. Esa ausencia explica que el Parlacen decidiera examinar las consecuencias jurídicas, operativas, políticas y diplomáticas antes de fijar una posición definitiva.
¿Se cierra más Nicaragua al exterior?
Esta nueva retirada refuerza una tendencia de alejamiento institucional, aunque por sí misma no significa que Nicaragua quede completamente cerrada al mundo. El país conserva relaciones bilaterales y otros vínculos internacionales que funcionan fuera de los organismos multilaterales abandonados durante los últimos años.
Sin embargo, cada salida reduce espacios formales donde Managua puede dialogar, negociar posiciones o participar en estructuras políticas compartidas con otros países. Esa acumulación puede estrechar sus canales institucionales exteriores, especialmente dentro de mecanismos creados para la cooperación y representación regional.
Desde el Parlacen, la primera reacción evitó considerar automáticamente terminada la participación nicaragüense y puso el foco sobre las normas aplicables. “Toda modificación en la composición o participación de los Estados Parte debe procesarse bajo el estricto cumplimiento del derecho internacional”, sostuvo el organismo.
La institución también recordó el principio de buena fe en el cumplimiento de los tratados y defendió la continuidad del sistema centroamericano. Su presidenta, Karla Gutiérrez, confirmó la recepción de la comunicación y convocó una reunión extraordinaria de la Junta Directiva.
Después de ese análisis, el asunto deberá llegar al plenario para discutir las implicaciones políticas y jurídicas de la retirada. Managua considera efectiva su decisión desde el anuncio, mientras el Parlacen sostiene que el proceso todavía debe examinarse bajo las normas regionales e internacionales.

