Inicio Análisis político Columnista MPV ¡No manchen!; Sin propuestas no hay respuestas

¡No manchen!; Sin propuestas no hay respuestas

510

Por Roberto López Méndez

La política, cuando es de altura, lleva siempre un ingrediente de generosidad y entrega, que limita e incluso con frecuencia se contrapone a la ambición personal. Esto viene a cuento porque en Yucatán se están alentando dos antivalores: el resentimiento y la venganza; como expresiones políticas, cuando no tienen nada que ver con la política, o al menos no con la política de izquierda.

No hay que olvidar que a Andrés Manuel le robaron dos veces la presidencia de la República, y aún así siguió en la misma línea de batalla. Pero lo hizo porque, siendo un maestro de la política, sabe muy bien y lo demostró, que el que persevera alcanza. Por el contrario, el que se enoja pierde, pierde la visión -los cubanos dicen que los dioses ciegan a los que van a perder-, pierde la confianza en sí mismo y en su destino y, lo peor, pierde la esperanza.

Realmente, quien pierde la esperanza no debería participar ni en política ni en nada, porque no hay error, o pecado, más grande, que comunicar desesperanza.
Algunos dirán:

¿Qué quieren, que estemos contentos si nos robaron las candidaturas?

Y una posible respuesta es que los morenistas verdaderos, tanto los fundadores como los militantes y hasta los simpatizantes, debemos estar contentos porque pertenecemos a un gran movimiento social, político, económico, legal, cultural, y humanístico que se llama 4T, y que en vez de ser derrotado va por otros 20 grandes avances a favor del pueblo de México, propuestos recientemente, el pasado 5 de febrero, por el Presidente de México.
Ese es el gran triunfo, que hay que asumir como auténticamente nuestro por encima de las patadas y las ofensas que han recibido las bases, por encima de la lógica inconformidad de muchos ante las injusticias de los dirigentes del partido, e incluso por encima de las burlas de los enemigos ideológicos que hoy, para servirse con la cuchara grande de los beneficios de este gran movimiento se disfrazan de morenistas. Es un triunfo épico y, si tomamos en cuenta que Roma no se hizo en un día, debemos asumir que el mero hecho de permanecer en la lucha, en esta lucha que es del pueblo de México y, por lo tanto, de nosotros, nos dará nuevas oportunidades, porque NO estamos derrotados, sino al contrario, y aunque en este proceso electoral se agandallen las candidaturas, aunque la falta de visión de Huacho los encumbre momentáneamente, el triunfo de la 4T es de quienes nos la rifamos desde la trinchera, de quienes lo trabajamos desde las filas del pueblo.

También debemos tener en cuenta que muchos de los que se están montando en las candidaturas, al carecer de una ideología política de izquierda, resultan incapaces de proponer un programa coherente de cambios que permitan el avance de nuestras comunidades del interior del estado, e incluso el avance de Mérida, y de todo Yucatán.
De allá que, si no queremos dejar que las cosas empeoren, debamos poner en claro cuáles son los retos que enfrenta cada municipio, cada ciudad, cada comunidad, y exigir que se comprometan a asumirlos y atenderlos quienes resulten postulados como candidatos por Morena.

Y en caso de no asumirlos, o de no presentar ellos un programa que atienda estos retos, todavía tenemos el recurso de condicionar nuestro apoyo y nuestro voto a que firmen públicamente esos compromisos.

(Ver al respecto el libro de nuestra autoría: “Yucatán y el Porvenir. 96 Retos”, que puede servir de guía. Si desean leerlo, solicítenlo y se les envía gratuitamente por Whatsapp).
Decimos ésto porque algunos están enfocando erróneamente el tema de las candidaturas, ya que no se trata de cuestionar a la persona, sino de cuestionar el proyecto que presenta la persona y, en el peor de los casos, si no presenta un proyecto, se trata de cuestionar esa falta de proyecto y ofrecer uno pensado en forma conjunta con el pueblo, para que quienes hayan obtenido la candidatura en disputa se comprometan.

Hoy veo muchas personas de Morena inconformes porque siendo capaces de representar dignamente a sus comunidades, y después de muchos años de trabajar esforzadamente el acercamiento con la comunidad, e incluso después de establecer una relación de confianza con quienes serán los electores, fueron injustamente hechas a un lado a la hora de decidir las candidaturas porque la política en Yucatán la manejan hombres de negocios, no políticos preocupados por su pueblo.

Sí, hay muchas personas inconformes, pero curiosamente, igual que los candidatos impuestos, parecen carecer de propuestas, y no muestran lo que está mal y lo que se necesita hacer para sentar las bases del cambio. No entienden que, sin propuestas, no hay respuestas, y entonces _todo se queda en un pleito personal por los cargos, y no por el bien de sus comunidades.

Porque…

¿Cuáles son los retos que tiene cada municipio, y cuáles son los retos que tiene todo Yucatán?

Los candidatos “oficiales” de Morena, parecen dispuestos a hacernos pensar que con traer todos los programas federales a Yucatán bastará para cambiar las cosas, pero no se trata de colgarse de eso, ya que equivale a saludar con sombrero ajeno. Lo que se necesita es tener un programa de cambio pensado para todo lo que está mal en la entidad, y un programa de cambio por municipio, y por ciudad.

Cada aspirante inconforme tendría que decir qué retos o problemas hay, por ejemplo, en Tekax, y cómo se pueden solucionar. Qué retos o problemas hay en Progreso, y cómo se les tendría que dar respuesta, qué retos hay en Ticul y, en fin, en cada lugar, para que, en vez de se piense que su inconformidad es por un pleito personal, se vea que tienen una preocupación social por su comunidad.

Eso abonaría, además, a hacer conciencia de la necesidad y urgencia de un cambio, cambio que, desde luego, los candidatos de los partidos de la mafia del poder no van a querer abordar, y los candidatos impuestos de Morena posiblemente tampoco.

Y si los candidatos impuestos de Morena no abordan esos retos, ya dependerá de la gente decidir si aún así los apoyan o los rechazan, y entonces los resultados de las elecciones serán boleto del partido, por sus malas decisiones, y no se podrá echar la culpa a los inconformes con las designaciones.

Nada más quisiera agregar algo: me parece un flaco favor a la 4T que, cuando ya casi está por irse el Presidente AMLO, nos dejemos llevar por resentimientos personales, aunque estén justificados, o por venganzas, y despedacemos al partido que fundamos juntamente con él, lo que permitió lograr la histórica derrota del neoliberalismo, y al que, todavía y a pesar de los errores tácticos, le quedan por librar, pero ya será bajo la guía de Claudia Sheinbaum, grandes batallas por el bien de México.
No manchen.

P.D. Haciendo historia con el pueblo de México, el Escritor Roberto López Méndez, te saluda con gran Esperanza.

Para recibir sugerencias o propuestas, mi correo es: [email protected]
** Se autoriza compartir en todas las redes sociales el contenido de esta publicación.