Con motivo de la Jornada Mundial de las Misiones, celebrada este domingo 18 de octubre, los obispos de México invitaron a los fieles a orar por la paz en el país y en las naciones afectadas por conflictos armados. La convocatoria busca impulsar el diálogo, la justicia, el perdón y la solidaridad, además de renovar el compromiso de los católicos con la evangelización.

La invitación fue difundida mediante un comunicado firmado por Mons. Víctor Sánchez Espinosa, arzobispo de Puebla y presidente de la Comisión Episcopal para la Pastoral Litúrgica, quien recordó que cada tercer domingo del mes la Iglesia en México se une en oración por la paz y por las comunidades que padecen las consecuencias de las guerras.

“Nos unimos como cada tercer domingo del mes a orar por la paz e interceder por nuestra nación y por los países que siguen sufriendo por el conflicto bélico”, señala el mensaje episcopal.

Una jornada para fortalecer la misión y la reconciliación

En el contexto de la celebración del Domingo Mundial de las Misiones (DOMUND), los obispos retomaron el mensaje del papa León XIV, quien propuso para esta jornada el lema “Uno en Cristo, unidos en la misión”. La celebración de 2026 marca el centenario de esta iniciativa, instituida por el papa Pío XI en 1926.

El mensaje pontificio destaca la importancia de la unidad entre los creyentes y de la colaboración generosa en la tarea evangelizadora. En consonancia con este llamado, Mons. Sánchez Espinosa exhortó a los fieles a renovar su vocación misionera y a trabajar unidos en favor de la nueva evangelización.

El arzobispo también señaló la importancia de anunciar el Evangelio mediante acciones concretas que promuevan el respeto, el diálogo, el perdón, la justicia y la solidaridad. Estos valores, destacó, contribuyen a construir comunidades reconciliadas y comprometidas con la paz.

Las parroquias incluirán peticiones especiales en las misas

Como parte de la iniciativa, los obispos pusieron a disposición de las comunidades católicas materiales litúrgicos para las celebraciones de este domingo. La monición de entrada invita a los fieles a recordar el centenario de la Jornada Mundial de las Misiones y a asumir con alegría la responsabilidad de anunciar el Evangelio.

El texto subraya que la misión de la Iglesia debe expresarse tanto en palabras como en obras, llevando esperanza, consuelo y cercanía a quienes atraviesan situaciones de sufrimiento. También encomienda de manera particular a los misioneros y misioneras que sirven en distintas regiones del mundo.

La guía propone, además, que la oración por la paz se acompañe del compromiso de convertirse en mensajeros de reconciliación y esperanza. En este sentido, solicita la intercesión de Santa María de Guadalupe por el pueblo mexicano y por quienes trabajan para poner fin a los conflictos armados.

Seis intenciones para la oración de los fieles

El subsidio litúrgico incluye seis peticiones para que las comunidades las incorporen a la oración de los fieles durante la misa:

1. Por el Papa y los ministros de la Iglesia. Se pide por el papa León XIV, su recuperación, así como por obispos, presbíteros y diáconos, para que continúen anunciando el Evangelio con valentía y sean portadores de esperanza cristiana.

2. Por los responsables de las naciones. La petición busca que las autoridades promuevan el bien común, favorezcan el diálogo, construyan puentes entre los pueblos, respeten la dignidad humana y trabajen por la justicia y la paz.

3. Por los misioneros. Se encomienda a quienes trabajan en territorios de misión para que reciban fortaleza y gracia en su labor evangelizadora y en el servicio a las comunidades.

4. Por las familias. Se pide que los hogares fomenten entre sus integrantes el respeto, el diálogo, la tolerancia y la comprensión, y que contribuyan a formar personas comprometidas con la paz y la justicia.

5. Por el compromiso misionero de los fieles. La intención invita a los católicos a reconocer su responsabilidad de participar en la misión evangelizadora de la Iglesia.

6. Por las víctimas de la guerra y la violencia. Se ora por quienes han perdido la vida en conflictos armados o a causa de la violencia, para que encuentren en Dios misericordia y descanso eterno.

La oración concluye con una invocación a Dios Padre para que escuche las súplicas de la comunidad y fortalezca a los fieles en su compromiso de anunciar el Evangelio.

Una invitación a traducir la oración en acciones

La convocatoria de los obispos vincula la celebración misionera con la responsabilidad cotidiana de construir la paz. La invitación no se limita a pedir por el fin de las guerras, sino que propone promover relaciones basadas en el respeto, la justicia, el diálogo y la solidaridad.

En esta Jornada Mundial de las Misiones, la Iglesia en México llama a sus comunidades a acompañar espiritualmente a los pueblos afectados por la violencia y a fortalecer su compromiso con quienes más sufren. La meta es que la oración se refleje también en acciones concretas de reconciliación y servicio.