Con ocho capturados por presunta minería ilegal, Colombia busca atraer inversiones y recuperar competitividad carbonífera
Notipress.- Colombia enfrenta un desafío que combina seguridad, recursos naturales y competitividad económica, mientras intenta frenar la minería ilegal y recuperar su industria del carbón. El presidente Abelardo de la Espriella anunció el 29 de octubre de 2026 la desarticulación de ‘Deep Gold’, una organización señalada de explotar yacimientos minerales sin autorización.
El operativo tuvo lugar en El Bagre y Caucasia, dos municipios del departamento de Antioquia, en el noroeste de Colombia. Según el reporte oficial, ocho personas fueron capturadas durante siete registros realizados por la Policía Nacional, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación.
Las autoridades incautaron 695 gramos de oro, 152 gramos de platino y más de 505 millones de pesos colombianos en efectivo. También inutilizaron tres excavadoras valoradas en 1.200 millones de pesos, presuntamente utilizadas para extraer minerales cerca del río Nechí.
Entre los presuntos delitos atribuidos a los detenidos figuran la explotación minera ilícita, la contaminación ambiental y los daños a los recursos naturales. Su responsabilidad penal deberá determinarse durante el proceso judicial correspondiente.
Minería ilegal: un problema que afecta la economía y el medioambiente
La extracción no autorizada de minerales representa un desafío para Colombia por sus efectos ambientales y las dificultades que genera para las empresas legalmente establecidas. Según el viceministro de Minas, Luis Madriñan, esta actividad afectó aproximadamente 209.000 hectáreas, principalmente en Antioquia, Chocó, Cauca y Nariño.
El uso de maquinaria pesada en zonas cercanas a los ríos puede alterar los cauces, deteriorar los suelos y afectar los ecosistemas. Además, la explotación ilegal introduce condiciones de competencia desiguales frente a empresas que deben cumplir obligaciones tributarias, ambientales y administrativas.
Carlos Cante, presidente de la Federación Nacional de Carbón (Fenalcarbón), advirtió que la informalidad y la ilegalidad también afectan a los empresarios carboníferos. El dirigente planteó fortalecer la formalización y garantizar la trazabilidad de los minerales comercializados, especialmente aquellos destinados a exportación.
Colombia busca recuperar el negocio del carbón
Mientras combate la extracción ilegal, Colombia intenta revertir el deterioro de una industria que conserva importancia para su economía y suministro energético. Según Fenalcarbón, la producción carbonífera cayó de aproximadamente 68 millones de toneladas en 2022 a 51 millones en 2025.
Durante ese periodo, las exportaciones de carbón y coque disminuyeron desde unos 12.000 millones de dólares hasta menos de 5.000 millones. Frente a este panorama, el Gobierno manifestó su disposición a respaldar nuevas inversiones y aprovechar oportunidades comerciales, especialmente en mercados asiáticos.
La ministra de Minas y Energía, María Nohemi Arboleda, planteó acompañar proyectos que incorporen mejores tecnologías, sostenibilidad ambiental y condiciones de seguridad. También destacó la necesidad de ofrecer estabilidad jurídica, fortalecer la seguridad territorial y mantener una matriz energética diversificada.
Por su parte, los empresarios solicitaron reducir costos logísticos y mejorar las condiciones regulatorias para recuperar competitividad y mercados de exportación. Aunque el operativo contra ‘Deep Gold’ corresponde a la extracción ilegal de metales preciosos, ambos desafíos convergen en la necesidad de fortalecer una minería formal, segura y competitiva.


