Argentina debate su ingreso al sistema internacional de patentes mientras avanza la cooperación con la FDA
Notipress.- Una decisión pendiente en el Senado argentino podría modificar las condiciones para proteger innovaciones, atraer inversiones y profundizar la cooperación sanitaria con Estados Unidos. El debate combina propiedad intelectual, medicamentos y regulación, con posibles efectos sobre empresas, investigadores y pacientes durante los próximos años.
El embajador estadounidense Peter Lamelas pidió aprobar la adhesión al Tratado de Cooperación en materia de Patentes, conocido internacionalmente como PCT. Durante el AmCham Forum Health 2026, vinculó esa decisión con una proyección de USD 8.000 millones en inversiones durante seis años.
La cifra representa una estimación empresarial condicionada a la incorporación plena de Argentina al tratado, no inversiones actualmente ejecutadas o comprometidas individualmente. El planteo suma presión sobre un proceso legislativo que todavía necesita una nueva definición del Senado.
Qué cambia con el tratado internacional de patentes
El PCT permite presentar una única solicitud internacional para buscar protección de una invención en diferentes países participantes del sistema. Su funcionamiento simplifica procedimientos iniciales, aunque cada Estado conserva posteriormente sus propios mecanismos para conceder o rechazar una patente.
La Cámara de Diputados aprobó la adhesión argentina el 27 de agosto de 2026, con 147 votos favorables y 93 negativos. Sin embargo, incorporó una reserva al artículo 64 sobre el examen preliminar internacional, obligando al proyecto a regresar al Senado.
Para compañías farmacéuticas y biotecnológicas, mayor previsibilidad sobre propiedad intelectual puede influir en decisiones vinculadas con investigación, producción y desarrollo. Lamelas también reclamó protección para los datos regulatorios utilizados para demostrar seguridad y eficacia antes de autorizar nuevos medicamentos.
Durante 2026, Argentina eliminó determinadas restricciones relacionadas con patentes farmacéuticas y criterios aplicados previamente a desarrollos vinculados con biotecnología. Esos cambios forman parte de una discusión más amplia sobre innovación, competencia, inversión y acceso a tratamientos dentro del sistema sanitario.
Qué puede implicar una oficina de la FDA
Lamelas también anunció que la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos, conocida como FDA, abrirá una oficina en Buenos Aires antes de finalizar 2027. Será la primera representación de esa agencia estadounidense instalada en Argentina.
Autoridades argentinas y funcionarios de la FDA ya comenzaron a trabajar sobre convergencia de estándares científicos y mecanismos regulatorios para medicamentos y dispositivos médicos. La cooperación también busca desarrollar procedimientos que faciliten evaluaciones relacionadas con seguridad, eficacia y calidad de productos sanitarios.
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) avanza además en mecanismos para reconocer productos médicos previamente aprobados por la FDA. Una presencia directa de la agencia podría facilitar intercambios técnicos, aunque sus resultados dependerán de cómo sean implementados los acuerdos regulatorios.
Entre las líneas de cooperación bilateral figura el trabajo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades frente a posibles amenazas sanitarias. Otra línea anunciada apunta a incorporar nuevas tecnologías de diagnóstico dentro de hospitales argentinos.


