¿Por qué la obesidad afecta de forma distinta a hombres y mujeres? La respuesta podría estar en sus células inmunitarias
Notipress.- Las células inmunitarias del tejido adiposo presentan diferencias según el sexo que podrían influir en la respuesta a la obesidad, de acuerdo con una investigación realizada en ratones por científicos de la Universidad de California en Riverside. El estudio identificó seis poblaciones de eosinófilos, células tradicionalmente asociadas con las alergias y el asma, cuyas características y formas de comunicación con otras células inmunitarias varían entre machos y hembras.
Los resultados, publicados en la revista científica PNAS Nexus, muestran que las ratonas tenían una población de eosinófilos con características protectoras, mientras que los machos alimentados con una dieta rica en grasas tendían a desarrollar poblaciones con perfiles más proinflamatorios.
La investigación, dirigida por los científicos biomédicos Meera Nair y Adam Godzik, plantea que estas diferencias podrían ayudar a comprender mejor la relación entre el sistema inmunitario y la salud metabólica. Sin embargo, los hallazgos proceden de experimentos con animales y todavía no permiten establecer que los mismos mecanismos funcionen de igual manera en personas.
Identifican seis poblaciones de eosinófilos en el tejido adiposo
Los investigadores utilizaron secuenciación de células individuales de alta resolución para examinar los eosinófilos presentes en el tejido adiposo de ratones. Mediante este procedimiento identificaron seis poblaciones distintas de eosinófilos, cada una con patrones de expresión genética y posibles funciones diferentes.
El resultado cuestiona la idea convencional de que estas células inmunitarias constituyen un grupo relativamente uniforme con un número limitado de funciones.
“Los eosinófilos son más complejos de lo que creíamos”, afirmó Meera Nair, profesora de ciencias biomédicas de la Facultad de Medicina de la Universidad de California en Riverside.
La investigadora explicó que algunas poblaciones podrían ejercer funciones protectoras frente a la obesidad. Identificar las vías biológicas que favorecen su aparición permitiría explorar nuevas estrategias para mejorar la salud metabólica.
No obstante, el estudio también muestra que la cantidad de eosinófilos no es el único factor relevante. Sus características funcionales y la manera en que interactúan con otras células inmunitarias también forman parte de la respuesta observada.
Ratones hembra presentan una interacción inmunitaria más protectora
Una de las principales diferencias identificadas apareció en la comunicación entre los eosinófilos y los macrófagos, otro tipo de célula inmunitaria presente en el tejido adiposo.
En las ratonas, los científicos encontraron una población protectora de eosinófilos que mantenía una comunicación más eficaz con los macrófagos. Según los investigadores, esta interacción podría contribuir a conservar un entorno metabólico más saludable.
En contraste, los ratones macho alimentados con una dieta rica en grasas tendían a desarrollar poblaciones de eosinófilos con características más proinflamatorias.
El análisis también mostró que los eosinófilos del tejido adiposo masculino presentaban una firma genética menos protectora.
Rebecca E. Ruggiero-Ruff, investigadora postdoctoral y coautora principal del estudio, explicó que la relación entre estas células y la obesidad no depende únicamente de cuántos eosinófilos están presentes.
Sus funciones y la comunicación que establecen con otras células inmunitarias resultan igualmente importantes para comprender las diferencias observadas.
Los resultados sugieren que el comportamiento de las células inmunitarias puede variar según el sexo, aunque todavía se requiere determinar hasta qué punto estas diferencias contribuyen a los cambios metabólicos asociados con la obesidad.
Diferencias según el sexo podrían orientar futuras investigaciones sobre obesidad
Aunque el trabajo se realizó en ratones, los científicos consideran que sus resultados podrían contribuir a estudiar la obesidad humana. Los eosinófilos ya han sido identificados en el tejido adiposo de personas con obesidad, pero sus funciones específicas en el tejido graso humano todavía no están claras.
Xinru Qiu, investigadora postdoctoral y coautora principal del artículo, señaló que un medicamento dirigido al sistema inmunitario podría no activar las mismas vías ni producir los mismos efectos en hombres y mujeres. Por esa razón, el equipo considera importante profundizar en las respuestas inmunitarias específicas de cada sexo antes de trasladar los hallazgos a posibles tratamientos.
La siguiente etapa consistirá en investigar si las funciones protectoras identificadas en determinadas poblaciones de eosinófilos pueden reproducirse mediante modelos de laboratorio con células humanas.
Para ello, los investigadores desarrollan organoides adiposos tridimensionales, estructuras diseñadas para imitar algunas características del tejido adiposo real. Estos modelos permitirán estudiar las interacciones entre eosinófilos, macrófagos y células adiposas, así como explorar si modificar su comunicación puede favorecer respuestas tisulares más saludables.
Adam Godzik explicó que el objetivo final es contar con organoides adiposos humanos que permitan examinar estos mecanismos.
La investigación, apoyada por los Institutos Nacionales de Salud, la Facultad de Medicina de la Universidad de California en Riverside y el Instituto de Medicina Regenerativa de California, abre una línea de estudio sobre las diferencias inmunitarias relacionadas con el sexo y la obesidad.
Por ahora, sus resultados identifican mecanismos celulares observados en ratones y posibles objetivos para futuras investigaciones, pero no demuestran que existan tratamientos diferenciados y eficaces para hombres y mujeres basados en estos hallazgos.


