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Ricardo Salinas, Emilio Azcarraga y Carlos Slim ¿los salvadores de la #4T?

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Hace unos días, cuando se daba el anuncio de la estrategia de convertir la “cajita idiotizadora” en la herramienta para dar continuidad a la educación en tiempos de la contingencia sanitaria, se hizo el señalamiento de una contradicción más de la Cuarta Transformación al tener que agradecerle a los empresarios que antes eran catalogados como la mafia del poder, especialmente con Emilio Azcarraga Jean, presidente de Grupo Televisa.

Pero deben muchos aceptar que la vinculación con los grandes empresarios no es nueva para el presidente López Obrador. El caso de Ricardo Salinas Pliego es la muestra de la desviación a los principios de la Cuarta Transformación que van en contra el neoliberalismo que tanta corrupción impregnó a los sexenios pasados. Ricardo Salinas Pliego no era nada hasta que fue beneficiado con la adquisición de Imevisión, la televisora del estado que fue privatizada por Carlos Salinas de Gortari y convertirla en TvAzteca. En la sabiduría popular se ha dicho especulado mucho, por las condiciones de aquella privatización, de que Ricardo Salinas no era más que un prestanombres y que el verdadero dueño atrás de la legalidad de la adquisición lo era el entonces presidente Carlos Salinas.

Ricardo Salinas Pliego con su banco Elektra hoy maneja millones de pesos del gobierno federal para la distribución de los programas sociales y las becas de estudiantes que utilizan a esa institución financiera. Lo que sin duda lo convirtió, desde que se anunció la operatividad financiera de los programas de Bienestar, en el primer empresario predilecto de la Cuarta Transformación.

El caso de Televisa es más sintomático de la incongruencia ya que en el discurso campañero el señalamiento de la conformación de la “mafia del poder” colocaba a las empresas de Grupo Televisa como un pilar fundamental de la corrupción de los sexenios pasados, especialmente al imponer como presidente a Enrique Peña Nieto. Hoy, junto con varias televisoras mexicanas, Televisa le tiende la mano a la Cuarta Transformación y son ahora los salvadores en materia educativa. ¿Qué cosa!

Si algo preocupa hoy a los gobiernos y los sistemas económicos es la necesidad de ya contar con una vacuna para el Covid-19 que permita el regreso o reapertura del sistema económico y sacar del fondo a todos los países. Es por ello, que no hay duda de que los grandes empresarios están igualmente impulsando la inversión para que la vacuna sea una realidad.

Hoy, Carlos Slim, el empresario icónico de la privatización en tiempos del salinato, ha decidido pactar con AstraZeneca la producción de una vacuna en México, con lo cual será posible el acceso universal y gratuito para los mexicanos.

¡Tal noticia celebrada y reconocida por la Cuarta Transformación! ¡Qué tal!

Luego entonces ¿no que los empresarios, lo que habían acumulado tanto poder, dinero e influencia, parte de la mafia de poder que tanto ha lastimado México, era tan malos?

En las últimas fechas el término “fifi” ha desaparecido del discurso del presidente.

¿Cómo puede llamarles ahora a estos empresarios que ahora están al servicio del Estado y salvado del desfonde a la Cuarta Transformación?