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Rolando se integra al Frente Cívico Nacional homónimo del Frente Cívico Familiar

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Rolando Zapata se integra al Frente Cívico Nacional, homónimo del Frente Cívico Familiar.

 

El ex gobernador de Yucatán, Rolando Zapata Bello, actualmente encargado de las coaliciones y participación ciudadana del CEN del PRI, se integró al nuevo organismo autodenominado Frente Cívico Nacional, homónimo del Frente Cívico Familiar que en Yucatán existió hace muchos años y que se significó como un referente de la lucha democrática en contra del gobierno de Víctor Cervera Pacheco, a quien acusaban de ser un “cacique” y un enemigo de la democracia. Corrían los años noventas.

La noticia fue a nivel nacional y muchos medios de comunicación dieron la nota: “ayer se integró el Frente Cívico Nacional con la participación de políticos como Gustavo Madero del PAN, Cecilia Soto que fue del PT, del ex gobernador de Yucatán, Rolando Zapata Bello, entre otros”.

Resulta curiosa la coincidencia, pues en esos años noventas el joven político, Rolando, formaba parte del gobierno del príísta Víctor Cervera y conoce a fondo la sustancia de su existencia, de su lucha y de su bandera política.

El Frente Cívico Familiar fue catalogado como “alfil” del PAN, pues toda su propuesta era criticar la obra de gobierno tricolor y descalificar al máximo líder del PRI en ese entonces. Épicas fueron las batallas políticas entre ambos bandos. Cómo olvidar el enfrentamiento ideológico de derecha, que marcó toda una época y que encendió los ánimos cuando se desató el famoso escándalo del “desacato”, escenificado por el enfrentamiento del gobernador Cervera ante el gobierno federal del entonces presidente Vicente Fox. Ahí están las reseñas dando cuenta de las manifestaciones de miles de priístas y panistas que tomaron las calles para defender sus causas. Todo en aras de “la democracia”.

Obviamente Rolando Zapata, quien fue presidente del PRI por gracia del gobernador Cervera Pacheco, defendía la causa con fervor. Y allí estaban atacando a Cervera muchos de los que ahora integran el famoso Frente Civico Nacional, pues la gran mayoría son de derecha.

Ha pasado el tiempo y la cosa parece haberse relajado. Los críticos de Víctor Cervera, ya viejos y gastados por el tiempo, se vuelven a reunir y se alían ahora con aquellos que vivieron esa etapa de la lucha democrática del país, con el fin de darle cara a Andrés Manuel López Obrador que les está borrando del mapa electoral.

Dice Gustavo Madero que traen “ideas nuevas”, “ideas modernas”, ¿pero cómo si son los mismos de siempre?. Dice que la fórmula es un gobierno de coalición, donde todos estén integrados, menos los morenos. No importa si en el pasado reciente los de derecha “orinaron” la casa de los priístas, eso ya no importa. Dice Madero que “no están buscando un caudillo”, ¿Y qué están buscando entonces?, dice que buscan un gobierno, una mayoría legislativa, etcétera, ¿y no es lo mismo que han buscado siempre?. Pobre Madero, lástima de apellido.

El Frente Cívico Nacional evidentemente es un organismo más, con perfil político y la finalidad de negociar con la alianza Va por México, a fin de postular candidatos y no quedarse fuera del presupuesto en la elección del 2024. El discurso de la participación ciudadana y la democracia real, es solo un “choro”. Esa película ya la hemos visto muchas veces. Los ciudadanos nunca llegan al poder y solo ven a Madero columpiarse de cargo en cargo, un día diputado federal, otro senador, y así.

En fin. La vida da muchas vueltas y lo entretenido de todo esto, es que los enemigos de ayer se vuelven “amiguis”. El problema es que todos quieren lo mismo: ser caudillos, porque así funciona el sistema político mexicano. Llama poderosamente la atención que Rolando no haya acompañado a Alito en su angustiada defensa por Europa y más, que esté integrando un organismo para asociarse a la ciudadanía, pues cuando fue gobernador, al menos en los últimos dos años, se alejó por completo de ella. El PRI está destrozado y no tiene razón de ser. Ha perdido el alma y en su desesperación, hoy integra organismos de derecha que por sus líderes rancios, solo aglutina a nostálgicos del poder que sufren por su caída política.