Monterrey apostó por un cuadro alternativo ante Atlético de San Luis y terminó pagando caro el desgaste de su calendario al caer 1-3 en el Estadio BBVA, resultado que representa su segunda derrota consecutiva en el Apertura 2026.
Rayados decidió administrar esfuerzos pensando en su próximo compromiso internacional y la apuesta salió mal. En el cierre de la Jornada 6 del Apertura 2026, el Atlético de San Luis aprovechó los espacios, castigó los errores defensivos y consiguió una victoria que, además de ser sorpresiva, le permitió sumar su primer triunfo del torneo.
El conjunto dirigido por Matías Almeyda tuvo mayor presencia con el balón durante distintos pasajes del encuentro, pero esa posesión no se transformó en ocasiones suficientemente claras. San Luis, en cambio, fue mucho más práctico: llegó menos, pero cuando encontró espacios frente al arco no perdonó.
La historia comenzó apenas al minuto 5. Un pase filtrado encontró mal ubicada a la defensa regiomontana y David Rodríguez aprovechó la oportunidad para definir ante Luis Cárdenas y colocar el 0-1. El golpe temprano obligó a Rayados a modificar un partido que, en principio, parecía diseñado para administrar energías.
Monterrey encontró el empate por conducto de Omar Gálvez al minuto 22, pero la anotación fue anulada después de la revisión del VAR por una falta previa. El tanto invalidado terminó siendo uno de esos momentos que cambian el rumbo de un partido, porque el equipo local no consiguió recuperar la iniciativa de manera sostenida.
San Luis volvió a encontrar el camino al gol antes del descanso. Al minuto 36, Rafael Llorente culminó un contragolpe y superó a la defensa de Rayados para establecer el 0-2. El conjunto potosino había sido contundente y se marchó al vestidor con una ventaja considerable.
Para el segundo tiempo, Almeyda recurrió a varios de sus jugadores habituales. Orbelín Pineda, Óliver Torres y Alonso Aceves ingresaron para intentar cambiar la dinámica, mientras que más adelante también aparecieron Hugo Cuypers y Diego Rossi.
La reacción finalmente llegó al minuto 73. Después de un recentro de cabeza, Hugo Cuypers se lanzó para conectar el balón y reducir la diferencia a 1-2. El gol devolvió cierta esperanza a los aficionados que se dieron cita en el Gigante de Acero y parecía abrir la puerta para una posible remontada.
Sin embargo, San Luis respondió apenas seis minutos después. Leonardo Flores generó la jugada y Óscar Macías apareció para sacar un potente disparo que dejó sin posibilidades al guardameta regiomontano. El 1-3 prácticamente sentenció el encuentro.
La versión oficial de Rayados confirmó posteriormente el desarrollo del partido y señaló que el equipo se mantiene con nueve puntos después de seis jornadas, ubicado en la novena posición. Otros reportes deportivos, entre ellos los de RÉCORD, AS México y TUDN, coincidieron tanto en el marcador como en los autores de los cuatro goles.
Más allá del resultado, la derrota deja una lectura incómoda para Monterrey. El equipo suma ya dos tropiezos consecutivos en el torneo y, aunque la decisión de rotar futbolistas estuvo relacionada con la importancia de la Leagues Cup, perder en casa ante un rival que todavía no había ganado en el semestre representa un costo deportivo difícil de ignorar.
Para San Luis, el escenario es completamente distinto. La victoria significó un respiro después de un inicio complicado y mostró que el equipo puede competir cuando encuentra espacios y mantiene eficacia frente al arco. El conjunto potosino no necesitó dominar la pelota para controlar buena parte del encuentro.
Rayados, por su parte, tendrá poco tiempo para lamentarse. Su calendario exige cambiar rápidamente el chip y concentrarse en la semifinal de la Leagues Cup frente al América. La prioridad ahora será recuperar a sus jugadores habituales y, sobre todo, evitar que el mal funcionamiento mostrado ante San Luis se traslade a una competición donde un solo partido puede definir el destino de toda una campaña.
La derrota no borra lo realizado por Monterrey en el torneo, pero sí funciona como una advertencia. Administrar cargas puede ser necesario en un calendario tan exigente; hacerlo sin encontrar el equilibrio adecuado puede terminar costando puntos que después hacen falta cuando llega la parte decisiva de la temporada.


